«Llevamos dos años ofreciendo ayuda»: ACC / La planta de baterías de Stellantis, en dificultades, en conversaciones con un gigante chino para ser salvada

Hace sólo unos años, ACC encarnaba la ambición europea de rivalizar con los gigantes asiáticos de las baterías. Con el apoyo de Stellantis, Mercedes-Benz y TotalEnergies, la empresa conjunta debía permitir a Europa dominar una tecnología que se ha convertido en estratégica para el coche eléctrico. Pero en 2026, la retórica había cambiado. Tras las dificultades industriales, el abandono de los proyectos de gigafactorías en Italia y Alemania, y la reorientación hacia el único emplazamiento francés de Billy-Berclau-Douvrin, ACC busca ahora ayuda precisamente donde no quería depender: en China.

Publicidad

Según informaciones reveladas en los últimos días por Les Echos y Le Monde, hay conversaciones en curso con varios actores chinos del sector, entre ellos el líder mundial CATL.

De campeón de Europa a empresa bajo presión

Hace apenas un mes, ya hablábamos de las dificultades de ACC en todo el mundo. el testimonio de un ejecutivo que dejó la empresa volver a Stellantis, en Termoli, tras el abandono del proyecto de gigafactoría italiana.

Publicidad

Desde entonces, las señales se han multiplicado. A pesar de un cambio en la dirección a principios de mayo, con la llegada de un antiguo ejecutivo de Panasonic, el aumento de la producción en la planta francesa sigue siendo complicado. El principal problema sigue siendo el mismo: producir suficientes baterías de calidad a un coste competitivo.

ACC ha optado por la tecnología de las pilas NMC (Níquel-Manganeso-Cobalto), que tienen fama de alto rendimiento pero son caras de fabricar. Mientras tanto, los fabricantes de automóviles se decantan cada vez más por las baterías de LFP (fosfato de hierro y litio), más baratas y ya ampliamente dominadas por los fabricantes chinos. Esta tendencia del mercado pone a ACC en una situación delicada. Según Le Monde, todas las empresas europeas del sector se enfrentan ahora a la misma realidad: necesitan los conocimientos chinos para llevar su industria al siguiente nivel.

CATL, BYD: se están explorando varias vías

Según Les Echos, ACC lleva varios meses en conversaciones con varios socios potenciales. Se barajan varios escenarios, desde acuerdos de licencia tecnológica hasta una participación en la empresa.

Publicidad

Los nombres de BYD y, sobre todo, CATL aparecen regularmente en las conversaciones. El primer fabricante mundial de baterías ya colabora estrechamente con Stellantis. Los dos grupos están construyendo actualmente una fábrica de baterías LFP en Zaragoza (España) y también colaboran en tecnologías de nueva generación para los futuros vehículos del fabricante.

Interrogado por Le Monde, Emanuele Cappellano, Director General de Stellantis Europe, no negó la existencia de conversaciones con CATL. Por su parte, el grupo chino admite intercambios regulares con Stellantis, aunque afirma que no está interesado por el momento en los activos actuales de ACC. Así pues, oficialmente no hay nada decidido. Pero varias declaraciones recientes sugieren que un acercamiento a un actor chino ya no es un tema tabú.

«Nos ofrecimos a ayudar hace dos años».»

La frase recogida por Les Echos resume perfectamente el cambio en el equilibrio de poder que se está produciendo actualmente en la industria de las baterías. «Hace dos años que nos ofrecimos a ayudar», declaró un actor chino al diario económico.

En su opinión, durante mucho tiempo los grupos europeos consideraron que el acceso a las tecnologías desarrolladas en China era demasiado costoso. Pero la situación ha cambiado. Tras varios años de inversiones masivas en investigación y desarrollo, los fabricantes chinos llevan ahora una ventaja considerable en procesos industriales, rendimientos de producción y tecnologías LFP.

Publicidad

Algunos observadores de ACC admiten que quizá se debería haber buscado antes la ayuda china. La empresa conjunta trabaja ya con el grupo chino EVE, cuyos ingenieros ayudan actualmente a los equipos franceses a mejorar los procesos industriales. Incluso Patrick Pouyanné, Director General de TotalEnergies, mencionó públicamente hace poco la idea de «poner un poco de tecnología china en ACC para ayudarles a salir del atolladero».

¿Está Stellantis a favor de traer a un socio?

Según Les Echos, la idea de acoger a un nuevo actor en el capital de ACC no sólo cuenta con el apoyo de la dirección de la empresa conjunta. Los propios accionistas, Stellantis, Mercedes-Benz y TotalEnergies, verían con buenos ojos la llegada de un socio capaz de aportar tanto fondos como conocimientos tecnológicos.

Para Stellantis, hay mucho en juego. Las dificultades industriales de ACC ya han tenido un impacto tangible en los plazos de producción de algunos de los modelos eléctricos del grupo. Los problemas de calidad y la elevada tasa de desechos han ralentizado la puesta en marcha de la planta francesa. La llegada de un actor como CATL podría acelerar la mejora de los procesos industriales, preparando al mismo tiempo una posible transición a la tecnología LFP, que es ahora la norma en el mercado europeo.

Un acontecimiento impensable hace cinco años

A nadie se le escapa lo irónico de la situación. ACC se creó precisamente para reducir la dependencia europea de los fabricantes asiáticos. Se movilizaron más de 1.300 millones de euros de fondos públicos franceses y alemanes para apoyar el proyecto. Sin embargo, ante las dificultades que atraviesa la industria europea, de las que la quiebra de la empresa sueca Northvolt sigue siendo el símbolo más llamativo, las líneas se están moviendo deprisa.

Publicidad

Tanto en Bruselas como en París, una asociación con un fabricante chino ya no se ve necesariamente como un fracaso. Al contrario, varios funcionarios creen ahora que una transferencia de tecnología que mantenga el empleo y la producción en Europa podría ser una solución pragmática. Queda por ver qué forma adoptará esta posible alianza. Una simple asistencia técnica, un acuerdo de licencia, la adquisición de una participación o una asociación estratégica más profunda: no parece descartarse ninguna opción.

Publicidad

¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!

Deja tu opinión