
Apenas dos semanas después de su revelación mundial en el Concorso d'Eleganza Villa d'Este, el espectacular Kimera K39 ya ha dejado los podios para salir a la carretera. Y no en cualquier sitio: fue en las calles de Mónaco, en el Gran Premio de Mónaco del pasado fin de semana, donde el hipercoche italiano se dejó ver por primera vez en la carretera.
Las imágenes, tomadas de noche en el Peñón, muestran la nueva creación de Kimera Automobili en medio del tráfico monegasco. Con sus proporciones de prototipo de resistencia, su enorme alerón trasero y su firma luminosa circular, el K39 llamó la atención al instante. Un aspecto que no pasó desapercibido para los entusiastas presentes.
¿Un hipercoche ya en manos de su primer cliente?
Según varias informaciones aparecidas en las redes sociales, el hombre al volante era Raul Marchisio. Raúl Marchisio es un nombre muy conocido en el mundo del automóvil monegasco. Antiguo piloto de rallies reconvertido en empresario de éxito, ahora dirige RM Autosport en Mónaco, una empresa especializada en coches de prestigio. Su colección personal y su actividad en torno a los supercoches le han permitido labrarse una auténtica reputación en la Roca.




De confirmarse esta información, Raúl Marchisio podría convertirse en el primer propietario de un Kimera K39. Una hipótesis creíble, dado que ya se han hecho con más de veinte ejemplares del hiperdeportivo, incluso antes de su presentación oficial. Esta aparición monegasca adquiere además una dimensión especial. Mientras que la mayoría de los hipercoches recién presentados permanecen en talleres o centros de pruebas durante varios meses, el K39 parece circular ya en condiciones reales, ofreciendo al público una primera visión dinámica de esta extraordinaria máquina.
El heredero moderno de los monstruos italianos de los 80
Presentado el 16 de mayo, el Kimera K39 marca un punto de inflexión importante para el pequeño fabricante italiano con sede en Piamonte. Tras labrarse su reputación con los EVO37 y EVO38, modernas reinterpretaciones del legendario Lancia Rally 037, Kimera ha decidido ahora crear un coche completamente nuevo.

Su diseño se inspira abiertamente en los coches de carreras italianos de los años ochenta. Hay referencias al Lancia Beta Montecarlo Turbo y a los prototipos del Campeonato del Mundo de Resistencia de la época. Su enorme difusor trasero, las tomas de aire laterales sobredimensionadas y una aerodinámica muy refinada le dan el aspecto de un coche de Le Mans homologado para circular por carretera.

En Mónaco, bajo la iluminación nocturna y las luces de neón del Principado, esta silueta parece casi irreal. Las fotos y vídeos capturados en los últimos días muestran un coche que es fiel a la promesa del concepto desvelado en Villa d'Este: espectacular, agresivo y profundamente arraigado en la herencia del automovilismo italiano.
Un Koenigsegg V8 de 1.000 caballos en las calles de Le Rocher
Lo que hace que el K39 sea aún más extremo es, por supuesto, su tren motriz. Kimera ha formado una inesperada asociación con el fabricante sueco Koenigsegg para equipar su hipercoche con un V8 biturbo de 5,0 litros especialmente adaptado para el proyecto.

El resultado es impresionante: 1.000 CV a 7.350 rpm, 1.200 Nm de par a 5.500 rpm y una velocidad máxima de 8.250 rpm. A diferencia de la mayoría de los hipercoches modernos, el K39 no recurre a la hibridación para lograr estas prestaciones. Ver una máquina así por las estrechas calles de Mónaco, pocos días después de su presentación oficial, es ya un anticipo de la gira mundial que Kimera tiene prevista. Goodwood, Monterey, Spa-Francorchamps y Le Mans Classic figuran en el programa.