
Durante varios años, mucha gente pensó que’Alfa Romeo había abandonado definitivamente el segmento de los compactos. Con la desaparición del Giulietta en 2020, la marca italiana parecía haber pasado página a estos modelos, que durante mucho tiempo han representado el corazón de su ADN en Europa. Pero finalmente, Stellantis ha confirmado oficialmente lo que muchos seguían esperando: Alfa Romeo prepara el regreso de un sucesor compacto del 147 y el Giulietta. Y ahora las cosas empiezan a ponerse mucho más interesantes.
Alfa Romeo regresa por fin al segmento compacto
Es importante comprender lo que este anuncio significa para Alfa Romeo. Durante décadas, el 145, el 147 y el Giulietta han sido modelos esenciales para la marca. Eran los que permitían a la marca ganar clientes a referencias alemanas como el Audi A3 y el BMW Serie 1. Desde hace seis años, Alfa Romeo había desertado de este mercado, dejando sólo al Tonale para ocupar el segmento C. Sin embargo, hacía tiempo que existían varios proyectos internos destinados a llenar ese vacío.
Si sigues la actualidad de Alfa Romeo en Italpassion, probablemente ya te habrás enterado. Proyectos A2H y A2X. El primero era un auténtico utilitario compacto, es decir, un nuevo Giulietta. El segundo era un crossover del segmento C, a veces apodado Alfetta. El propio Jean-Philippe Imparato había mencionó en varias ocasiones su deseo de recuperar este nombre nombre mítico de la gama Alfa Romeo. El nombre se registró en marzo de 2023.

Pero estos proyectos parecían complicados de llevar a la práctica. En aquel momento, se basaban en la plataforma STLA Medium, y Alfa Romeo no estaba del todo convencida de que esta arquitectura fuera adecuada para este tipo de vehículo. Hoy, la situación parece haber cambiado.
Una nueva plataforma STLA One en el centro del proyecto
El primer punto importante se refiere a la plataforma técnica. Al final, el futuro compacto de Alfa Romeo no se basará en el STLA Medio, sino en el la nueva plataforma STLA One. Esta arquitectura se convertirá en la base principal de los futuros modelos Stellantis de los segmentos B, C y D en Europa. El objetivo del Grupo es claro: agilizar el desarrollo de futuros modelos al tiempo que se ofrecen vehículos multienergía.
En concreto, este futuro Giulietta debería medir entre 4 y 4,5 metros de longitud y ofrecer varios tipos de motorización: de combustión interna, híbrida y 100 % eléctrica. Al igual que las demás marcas del Grupo, Giulietta vuelve a una estrategia mucho más pragmática, dando libertad de elección a los clientes.
Térmicos, híbridos, eléctricos: las grandes preguntas en torno a los motores

Por el momento, Stellantis no se pronuncia sobre las opciones exactas de motorización. ¿Seguirá utilizando este futuro Giulietta el famoso 1.2L PureTech (que todavía se encuentra en el nuevo Lancia Gamma en versión de 145 CV)? ¿Podría Alfa Romeo recuperar los motores FireFly italianos con transmisión eDCT? ¿Hará su aparición un nuevo híbrido de 1,6 litros? Todavía no hay información oficial.
En cuanto a las versiones eléctricas, sin embargo, algunos elementos parecen ya bastante evidentes. Los motores deberían seguir procediendo de Emotors, la empresa conjunta ya utilizada en varios modelos Stellantis. En cuanto a las baterías, sería lógico esperar tecnología LFP de la futura planta de CATL-Stellantis en España.
Ahora queda por ver hasta qué punto Alfa Romeo será capaz de diferenciar el manejo y la sensación de conducción de este futuro coche compacto. Porque ahí es donde se va a decidir todo.
El gran reto: evitar el efecto «clon de Stellantis»

Esta es probablemente la mayor incógnita que rodea al futuro Giulietta. Desde hace varios años, se critica a Stellantis por estandarizar demasiado sus marcas. Sin embargo, con el uso generalizado de la plataforma STLA One, muchos de los futuros coches europeos del grupo serán técnicamente muy similares.
Así que la pregunta es sencilla: ¿será este futuro Alfa Romeo un Alfa Romeo de verdad... o sólo un primo con un aspecto diferente? El nuevo Director de Diseño Europeo, Gilles Vidal, parece decidido a responder a esta pregunta. Recientemente explicó que Stellantis quería « acabar con los modelos demasiado similares entre marcas »No compramos un Stellantis. Se compra una marca«. En otras palabras, Alfa Romeo tendrá que redescubrir una identidad reconocible al instante. Y francamente, la marca no tiene muchas opciones.
¿Puede Alfa Romeo competir realmente con los alemanes?
Obviamente, el título trae inmediatamente a la mente a los referentes del segmento: el Audi A3 y el BMW Serie 1. Pero también hay que tener los pies en el suelo. BMW habrá vendido más de 200.000 Serie 1 en 2025. En cuanto a Audi, las cifras de 2024 muestran más de 80.000 A3 vendidos. Alfa Romeo, por su parte, evoluciona en otra dimensión industrial. El antiguo Giulietta vendía unas 40.000 unidades al año, alcanzando un máximo de unas 70.000 en su mejor año. Y ese sería un muy buen resultado para la próxima generación.
Probablemente, el objetivo de Alfa Romeo ya no sea batir a los alemanes en volumen. El verdadero reto está en otra parte: construir una gama coherente, rentable, emocional y capaz de garantizar una cierta estabilidad a la marca. Y en este sentido, el futuro Giulietta podría convertirse en un componente muy importante.
La gama Alfa Romeo por fin toma forma
Por último, si nos fijamos en el plan general de productos de Alfa Romeo, vemos que sigue bastante de cerca lo que se viene hablando desde hace varios años.
Junior ya está en marcha. El nuevo Giulietta parece oficialmente validado. También se ha confirmado el futuro C-SUV del proyecto A4U. En cuanto a los nuevos Giulia y Stelvio, aunque se han retrasado por el cambio de estrategia respecto al 100 % eléctrico, siguen estando previstos. A finales de la década, Alfa Romeo podría volver a tener una gama mucho más completa y coherente, con el Junior, este nuevo Giulietta, el futuro SUV A4U, y luego los próximos Giulia y Stelvio.
Sobre todo, la marca parece volver por fin a algo más realista. Sí, Alfa Romeo seguirá siendo una marca emocional. Pero quizás también ha llegado el momento de dejar de compararla sistemáticamente con los gigantes alemanes basándose únicamente en los volúmenes o los resultados de ventas.