
Hace unas semanas, mencionábamos una hipótesis que iba cobrando cada vez más importancia: los futuros coches eléctricos pequeños y asequibles de Stellantis, entre los que se encuentran el nuevo Citroën 2CV y el futuro Fiat Panda (o Pandina, o Koala), podrían utilizar una plataforma técnica desarrollada por Leapmotor. Una posibilidad que, por el momento, solo ha mencionado Tianshu Xin, director ejecutivo de Leapmotor International, quien explicaba que esta solución formaba parte de «las oportunidades que se están barajando actualmente».
Desde entonces, han surgido nuevos indicios que refuerzan esta hipótesis. Según las últimas informaciones del Journal de l’Auto, ya no se trataría solo de una hipótesis: el Leapmotor T03 servirá efectivamente de punto de partida técnico para los futuros E-Car de Stellantis. Una decisión estratégica que podría permitir al grupo triunfar allí donde muchos fabricantes europeos llevan varios años fracasando: ofrecer un auténtico coche eléctrico nuevo por menos de 15 000 €.
Un Leapmotor T03 fabricado en Italia… junto a los Fiat y los Citroën
En la actualidad, el Leapmotor T03 ya se comercializa en Europa con un precio de salida de unos 16 900 €. Este pequeño utilitario eléctrico de 3,62 m incluso se fabricó durante unos meses en la planta de Stellantis de Tychy, en Polonia. Pero el siguiente paso sería mucho más ambicioso.
Como como ya indicamos hace unas semanas, a partir de 2028, se fabricaría en Italia, en la planta de Pomigliano d’Arco, una nueva versión de este T03, junto con los futuros Citroën 2CV y Fiat Pandina. Se trata de una información importante para el futuro de esta planta industrial, que debe compensar, entre otras cosas, el fin de la vida útil del actual Fiat Panda y el cese programado de la producción del Alfa Romeo Tonale. Para Stellantis, el interés es evidente: en lugar de desarrollar por completo una nueva plataforma europea para un segmento en el que los márgenes son extremadamente bajos, el grupo podría aprovechar la experiencia de Leapmotor, fabricante chino del que posee el 51 % de la empresa conjunta internacional.
¿Características similares a las del utilitario chino?
Es evidente que los futuros modelos de Fiat y Citroën no deberían ser simples copias del actual T03. Las carrocerías, los diseños y las filosofías serán propios de cada marca. Citroën, por ejemplo, está preparando un coche inspirado en el espíritu del 2CV original: sencillo, ligero y asequible, pero no una reinterpretación neorretro de gama alta como pueden serlo un Mini o un Renault 5.



Por otro lado, para reducir los costes, gran parte de los componentes técnicos podrían ser comunes. El actual Leapmotor T03 ya da algunas pistas: una longitud reducida, una arquitectura pensada para la ciudad y una velocidad máxima de 130 km/h. Una cifra interesante, ya que Xavier Chardon, director general de Citroën, ha confirmado precisamente a Top Gear que el futuro 2CV eléctrico podrá alcanzar los 130 km/h. «Podréis circular a 130 km/h, pero tendréis que tomároslo con calma», explicaba, recordando que este coche retomará, ante todo, la filosofía de sencillez del antiguo 2CV.
Stellantis quiere hacer frente a los coches chinos… con tecnología china
La ironía es grande: para hacer frente mejor a la llegada masiva de los fabricantes chinos a Europa, Stellantis podría acabar apoyándose en uno de ellos. Pero en un mercado en el que los coches pequeños y asequibles han desaparecido prácticamente debido a los costes de desarrollo y a la normativa, esta alianza podría convertirse en una ventaja importante.
La batería debería mantenerse dentro de unos límites razonables para limitar el peso y el precio. El objetivo no será ofrecer un coche con 500 km de autonomía, sino un utilitario eléctrico capaz de cubrir los desplazamientos diarios, con una autonomía prevista de unos 250 km… al igual que el actual Leapmotor T03. Citroën ya ha confirmado que el 2CV se fabricará en Europa con una elevada proporción de componentes locales. Fiat también se sumará a la iniciativa con un modelo más pequeño que el actual Grande Panda, que podría retomar el espíritu del histórico Panda.
Tras haber buscado durante mucho tiempo la forma de resucitar el pequeño coche popular europeo, Stellantis parece haber encontrado la respuesta: un icono francés, un icono italiano… y una plataforma china de Leapmotor, «made in Italy».