
Desde hace varias semanas, se perfila una tendencia fundamental en Stellantis. Tras años de dominio de las cadenas cinemáticas francesas, el grupo parece dar un nuevo giro: pasar página del famoso PureTech 1.2L en favor de los motores italianos GSE Turbo desarrollados por Fiat. Pero más allá del “qué”, se plantea una pregunta: ¿cuándo se hará realidad este cambio en los coches vendidos en Europa?
Euro 7, el verdadero punto de inflexión
La respuesta no sólo está en las decisiones internas de la industria, sino también en el calendario normativo europeo. La futura norma Euro 7 desempeñará un papel decisivo en esta transición.
El 29 de noviembre de 2026 marcará el primer hito clave: todos los coches nuevos homologados a partir de esa fecha tendrán que cumplir la norma Euro 7. Un año después, el 29 de noviembre de 2027, esta obligación se ampliará a todos los vehículos nuevos vendidos en Europa, incluso a los ya homologados. A partir de ese momento, los modelos Euro 6 ya no podrán comercializarse. En otras palabras, el motor PureTech no se sustituirá inmediatamente, sino que se irá haciendo inevitable a medida que las nuevas generaciones de vehículos vayan llegando al mercado.
Una transición gradual, modelo a modelo
En la práctica, esto significa que los modelos recientes no se verán afectados inmediatamente. A Fiat Grande Panda o un futuro modelo como el Fiat Grizzly lógicamente continuarán su carrera a corto plazo con los motores actuales (1.2L EB2 Gen3, recientemente rebautizado como Turbo 100) mientras no requieran una nueva homologación.
Sin embargo, en cuanto un modelo se somete a un profundo restyling o se sustituye, la situación cambia. Un ejemplo muy concreto sería el Alfa Romeo Junior Si se produce un restyling hacia 2027, es muy probable que el PureTech se abandone en favor de un motor híbrido Fiat GSE. Es una transformación gradual, casi invisible al principio, pero que acabará afectando a toda la gama.
Brasil, laboratorio del futuro de Europa
Este cambio no es sólo una teoría. Ya está en marcha en otros lugares, sobre todo en Sudamérica. En Brasil, el Jeep Avenger, recientemente rediseñado, ya ha adoptado un motor híbrido Fiat de 1,0 litros que funciona con etanol, acoplado a una transmisión CVT de 7 velocidades. Esta configuración desarrolla unos 130 CV. Esta elección no es insignificante: en Brasil, cada año se venden más de 500.000 vehículos Fiat, Peugeot, Citroën y Jeep con motor Fiat. A finales de 2025, la planta de Betim habrá producido 1.000.000 de motores Fiat GSE. Lo que estamos viendo hoy en Brasil bien podría ser un anticipo de lo que ocurrirá en el Viejo Continente en los próximos años.

PureTech condenada... pero no toda la estrategia francesa
Pero hay algunos matices. Aunque el PureTech de 1,2 litros parece claramente haber llegado al final de su ciclo de vida, no todos los motores de la herencia de PSA desaparecerán. El motor de 1,6 litros, en particular, debería continuar su carrera. También se ha lanzado una nueva versión híbrida recargable (PHEV). anunciado recientemente en Peugeot, mientras que una evolución híbrida clásica (HEV) acaba de lanzarse en el mercado americano. Esto significa que la estrategia de Stellantis no consiste en sustituir una tecnología por otra, sino en reequilibrar sus fuerzas internas recurriendo más a los motores italianos para los motores pequeños y medianos.
Es probable que este cambio no salte a los titulares cuando se produzca. No será un anuncio repentino, sino una sucesión de lanzamientos y restylings que integrarán progresivamente estos nuevos motores Fiat. Lo que era impensable hace unos años se está haciendo realidad: los motores Fiat podrían convertirse en el nuevo estándar del grupo, donde los PureTech dominaban hasta hace poco.