
A pocas semanas de la presentación del nuevo plan estratégico de Maserati, Antonio Filosa acaba de pronunciar unas palabras especialmente contundentes. Al ser preguntado durante el Salón del Automóvil de París, el director general de Stellantis reconoció que el futuro de la marca del Tridente dependía ahora de las próximas decisiones. Tras varios años de dificultades, Maserati ya no puede permitirse ningún error.
«No tenemos otra opción»
Probablemente sea una de las declaraciones más importantes de Antonio Filosa sobre Maserati desde que asumió el cargo al frente de Stellantis. Ante la prensa, el directivo no ha intentado restar importancia a la situación. «Ya no podemos permitirnos cometer errores, no tenemos otra opción. No se trata de posponer las decisiones, sino de tomarnos todo el tiempo necesario para hacer las cosas bien».
La cita está fijada para diciembre de 2026, en Módena, donde Stellantis presentará por fin su plan estratégico para Maserati. «Espero que en Módena, en diciembre, logremos convencer», añadió Antonio Filosa. Una formulación que dice mucho sobre la importancia de esta presentación. Porque detrás de las ambiciones manifestadas, Maserati aún tiene que demostrar que cuenta con un futuro industrial y comercial sólido.
Fábricas que esperan con ansias nuevos modelos
Antonio Filosa también reconoció una realidad especialmente preocupante: las fábricas italianas de Módena y Cassino funcionan muy por debajo de su capacidad. La razón es sencilla: «Actualmente faltan productos», explicó el directivo. En Cassino, en concreto, el futuro de la planta dependerá en gran medida de las decisiones que se tomen respecto a Maserati. Para los trabajadores, que sufrieron una actividad especialmente reducida en 2026, el plan de diciembre representa, por tanto, mucho más que una simple presentación estratégica.
Esta situación refleja las dificultades comerciales del fabricante. Según las cifras recopiladas por Italpassion, Las matriculaciones de Maserati han descendido un 37 % en el tercer trimestre en el primer semestre de 2026 en los principales mercados analizados, con solo 2.737 coches matriculados. Incluso Estados Unidos, el principal mercado de la marca, está experimentando un fuerte descenso.

Un plan de rescate cuyas líneas generales ya se vislumbran
Aunque Antonio Filosa no ha revelado ningún detalle del futuro plan, varias informaciones publicadas en los últimos meses permiten vislumbrar los escenarios previstos. Como ya mencionamos en septiembre, Maserati estaría manteniendo conversaciones avanzadas con Huawei y JAC Motors. Esta colaboración podría dar lugar a dos modelos eléctricos, un gran GT y un SUV, con una producción que podría repartirse entre China e Italia. Por el contrario, según nuestras últimas informaciones, la posibilidad de una colaboración con BMW parece que ahora se ha abandonado casi por completo, principalmente debido a unos costes que se consideran demasiado elevados.
Al mismo tiempo, Maserati está trabajando en la evolución de sus modelos actuales. En concreto, está previsto que el Grecale incorpore nuevas motorizaciones híbridas en 2027, mientras que los ingenieros no descartan el regreso de un V8, siempre que Stellantis tome una decisión favorable. Todas estas opciones deberán encajar en una estrategia coherente y, sobre todo, financieramente viable.

¿Diciembre, la última oportunidad?
Maserati ya no busca necesariamente recuperar los volúmenes de ventas de antaño. La marca da ahora prioridad a la exclusividad, la personalización y la rentabilidad. Pero para ello es necesario contar con nuevos modelos capaces de seducir a los clientes. Las declaraciones de Antonio Filosa ponen de manifiesto que Stellantis es ahora consciente de la urgencia de la situación. El plan de diciembre deberá aportar respuestas concretas sobre los futuros modelos, las inversiones y el futuro de las fábricas italianas. Tras años de promesas y aplazamientos, Maserati llega a un momento decisivo de su historia. Y esta vez, su propio director lo reconoce: puede que no haya una segunda oportunidad.
«Ya no podemos permitirnos cometer errores, no nos queda otra opción».»
¿Nos aliaremos con los chinos para nuestros próximos modelos? 🤪
No hay duda, todos estamos convencidos de que fabricar Maserati sobre una plataforma china va a salvar a la marca. Sin duda, es LA idea. Va a permitir recuperar la exclusividad. ¡Un SUV chino es algo poco habitual en las carreteras!