
Pocos meses después de una primera retirada masiva, Stellantis vuelve a enfrentarse a un problema con sus motores híbridos enchufables tan inesperado como embarazoso. Esta vez, no son los vehículos los directamente afectados, sino los propios motores de recambio... contaminados por arena.
Una segunda retirada reabre un asunto ya delicado
El caso se remonta a noviembre de 2025, cuando Stellantis retiró más de 112.000 vehículos híbridos enchufables en Estados Unidos, entre ellos los Jeep Wrangler 4xe y Grand Cherokee 4xe. La causa: un riesgo de fallo del motor vinculado a residuos del proceso de fabricación.
Pero el problema, obviamente, no se detuvo ahí. En abril de 2026, Stellantis North America lanzó una nueva campaña de retirada, esta vez de 2.689 motores 2.0L turbo GME destinados a sustituir a los ya defectuosos. Estos motores, suministrados por Mopar como piezas de recambio, también podían contener restos internos... en particular arena procedente del proceso de moldeo. Un escenario particularmente problemático: los motores que se supone que corrigen un fallo podrían de hecho reproducir el mismo riesgo de fallo.
Contaminación vinculada al proceso industrial
Ya se ha identificado claramente el origen del problema. Tiene su origen en el proceso de fundición utilizado para fabricar los bloques de motor, llevado a cabo por el proveedor Nemak en México. Durante esta fase, se utiliza arena para moldear las piezas de aluminio.
Pero en algunos casos, esta arena no se ha eliminado correctamente después de la fabricación. El resultado: las partículas pueden permanecer en el interior del motor, causando daños internos o incluso su completa avería.
Según las estimaciones de Stellantis, alrededor de 4,3 % de los motores afectados por esta nueva llamada a revisión podrían estar contaminados. Aunque por el momento no se ha informado de accidentes o incendios en esta nueva campaña, la anterior llamada a revisión ya dio una idea de la gravedad potencial del problema: se registraron pérdidas de propulsión, incendios de motores e incluso varios heridos.
Se reanuda la investigación tras un incendio sospechoso
Esta segunda llamada a revisión no se produjo por casualidad. Se desencadenó tras un incidente en 2024, cuando un Jeep Grand Cherokee 4xe se incendió en el compartimento del motor.
Este vehículo no formaba parte de la primera llamada a revisión, pero su motor se había fabricado durante el mismo periodo de riesgo. Este suceso llevó a Stellantis a reabrir la investigación, que finalmente condujo a la identificación de nuevos motores potencialmente defectuosos, incluidos los vendidos como piezas de recambio.
Para rectificar el problema, Stellantis está aplicando un procedimiento ya bien establecido: inspección completa de los motores y sustitución en caso necesario. Los motores aún no instalados serán inspeccionados o recomprados, mientras que los ya instalados en los vehículos serán sustituidos sin coste alguno para los clientes. En algunos casos, la intervención irá acompañada de una actualización del software de gestión del motor. Los propietarios afectados serán informados a partir del 7 de mayo de 2026.
Otro golpe para los PHEV de Stellantis
Esta retirada se produce en un momento en que los híbridos enchufables del Grupo ya están bajo presión en Norteamérica. Como informamos recientemente, Stellantis ha decidido fin de las ventas de varios modelos PHEV a partir de 2026, incluyendo el Jeep Wrangler 4xe y el Grand Cherokee 4xe.
Oficialmente, esta decisión está vinculada a los cambios en la demanda y a una reorientación estratégica hacia los híbridos convencionales y los coches eléctricos de autonomía extendida. Pero es difícil no relacionarlo con la acumulación de problemas técnicos y llamadas a revisión que han dañado gravemente la imagen de estos modelos.
En cualquier caso, este último episodio refuerza una tendencia clara: el motor GME PHEV de 2,0 litros, antaño pilar de la gama híbrida enchufable del grupo, parece estar viviendo sus últimas horas en Norteamérica. Entre repetidas llamadas a revisión, la retirada progresiva de los modelos 4xe y una reorientación estratégica, Stellantis pasa poco a poco la página del PHEV. Queda por ver si esta tecnología volverá algún día de forma más fiable... o si ya es cosa del pasado para el grupo en Estados Unidos. Los motores producidos en Europa no se ven afectados.