«Por fin podemos decir abiertamente lo que no funciona»: el presidente de Stellantis, marcado por el legado de Tavares

Tras un año 2025 calificado como el “más difícil” de su historia reciente, Stellantis empieza a mirarse con lucidez. En la presentación de los resultados del holding Exor, su presidente John Elkann hizo un balance lúcido, casi brutal, de los errores estratégicos del pasado... y de la herencia dejada por la era Carlos Tavares.

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Un año negro que nos obliga a replantearnos todo

El tono se establece desde las primeras líneas del discurso. John Elkann no trata de restar importancia a la situación:

«Stellantis [...] ha vivido su año más difícil, marcado por unas pérdidas récord y una fuerte depreciación de su valor».»

En el espacio de dos años, el grupo ha pasado de un récord histórico a una caída espectacular. En 2023, Stellantis registró unas ventas de 189.500 millones de euros y un beneficio neto de 18.600 millones. En 2025, sin embargo, la realidad es bien distinta: los ingresos han caído a 153.500 millones de euros, mientras que el grupo ha registrado una colosal pérdida neta de 22.300 millones.

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Para Elkann, este giro pone de relieve una verdad esencial: incluso un gigante como Stellantis nunca está a salvo de un desequilibrio brutal.

«Este giro ha puesto de manifiesto lo rápido que puede cambiar la situación en una empresa industrial compleja».»

La sombra de la estrategia Tavares

Sin nombrar nunca directamente a Carlos Tavares, Elkann señala claramente ciertas decisiones estructurales tomadas bajo su mandato. En particular, se refiere a una política de reducción de costes que se consideró demasiado agresiva:

«Una política de drásticos recortes de costes ha limitado la capacidad de la empresa para entregar vehículos al ritmo y con los niveles de calidad que merecen nuestros clientes.»

Pero la mayor crítica se refiere sin duda a la electrificación. Se dice que Stellantis ha acelerado demasiado, sin tener en cuenta la realidad del mercado:

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«También aceleramos la transición a la electrificación más deprisa de lo que la demanda de los consumidores justificaba en última instancia [...]. [...] Al hacerlo, nos alejamos demasiado de las preferencias de nuestros clientes, y el ajuste que siguió fue brutal.»

Una empresa que aprende a escuchar de nuevo

Tras la marcha de Carlos Tavares a finales de 2024, John Elkann actuó como Director General interino durante varios meses antes del nombramiento de Antonio Filosa en la primavera de 2025. Durante este periodo, el Presidente se implicó personalmente sobre el terreno.

Dice que pasó cientos de horas viajando a las fábricas para conocer realmente los problemas. Pero más allá de las cifras, fue un cambio cultural el que parece haber dejado huella. Durante una visita a una fábrica de Detroit, una frase pronunciada por un empleado resume este punto de inflexión:

«Por fin podemos hablar abiertamente de lo que no funciona y de cómo solucionarlo.»

Esta frase, que impresionó a John Elkann, refleja un cambio interno: el fin de una forma de trabajar considerada demasiado vertical, en la que a veces se callaban los problemas, en favor de un entorno más abierto.

2025, el año del reseteo“

Ante la magnitud de las dificultades, Stellantis se embarcó en una profunda transformación. Elkann lo describe como un “año de ajuste de cuentas”. Y esto condujo a algunas decisiones importantes, incluidos unos gastos excepcionales de 25.000 millones de euros:

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«Estas decisiones, difíciles pero necesarias, tienen por objeto cuestionar los supuestos del pasado y restablecer la flexibilidad estratégica.»

El objetivo es claro: volver a una base sólida, con una estrategia centrada en los fundamentos. Entre los principales cambios, el Grupo se centra ahora en ofrecer a los clientes la libertad de elegir entre motores eléctricos, híbridos y de combustión interna:

«Situar la libertad de elección de los clientes en el centro de los proyectos de la empresa».»

Antonio Filosa, el hombre de la renovación

Desde principios de 2026, Antonio Filosa dirige oficialmente el cambio de rumbo del Grupo. Su perfil, elogiado por Elkann, se basa en un conocimiento detallado de la empresa y una visión centrada en la colaboración:

«La colaboración y la responsabilidad son los cimientos del progreso sostenible.»

Bajo su dirección, Stellantis pretende volver a sus fundamentos: calidad, ingeniería, producción y proximidad al mercado. A pesar de la tormenta, John Elkann es optimista sobre el futuro. El grupo pretende ahora avanzar con más disciplina y, sobre todo, más escucha. La electrificación sigue siendo un objetivo clave, pero con un enfoque más pragmático:

«Estoy convencido de que Stellantis dará la vuelta a la situación. [...] Este viaje continúa a un ritmo que debe ser impulsado por la demanda y no por las directivas».»

Una frase que resume perfectamente la nueva filosofía del grupo. Tras un periodo marcado por decisiones radicales y a veces alejadas del mercado, Stellantis parece entrar en una fase más realista. Queda por ver si este “reset” bastará para restablecer la confianza a largo plazo... e impulsar los resultados del gigante automovilístico.

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