
En Stellantis anunció su inversión de 1.500 millones de euros en Leapmotor a finales de 2023, muchos vieron la operación como una apuesta arriesgada. El propio Carlos Tavares llevaba tiempo advirtiendo del creciente poder de los fabricantes de automóviles chinos. Sin embargo, apenas dos años después, esta alianza aparece como una de las decisiones estratégicas más inteligentes del grupo automovilístico franco-italo-estadounidense.
Tras unos primeros resultados muy sólidos publicado por Leapmotor hace unas semanas, Una nueva información revelada por el medio de comunicación italiano Milano Finanza confirma una cosa: la empresa conjunta Stellantis-Leapmotor ya está funcionando mucho mejor de lo esperado.
Una empresa conjunta que ya vale más de mil millones de euros
Según los documentos financieros consultados por Milano Finanza, la verdadera estructura operativa de la alianza no se encuentra en los Países Bajos, donde tiene su sede el holding Leapmotor International BV, del que Stellantis posee el 51 %, sino en Turín (Italia), en la histórica sede de Mirafiori. La sociedad italiana Leapmotor International Business, con sede en la Via Plava de Turín, gestiona todas las actividades industriales, comerciales y de distribución de la marca china fuera de China. Y las cifras del primer año completo de actividad ya son impresionantes.
En 2025, la empresa conjunta generó más de 1.000 millones de euros en ventas, con exactamente 1.044 millones de euros de producción total y 809 millones de ingresos. Esto representa un espectacular aumento de 462 % en comparación con 2024, un año en el que la actividad no empezó realmente hasta finales de septiembre. Sobre todo, este crecimiento no se está logrando con pérdidas.
Ya es rentable tras sólo un año de actividad
Este es probablemente el aspecto más sorprendente de estos resultados: la empresa conjunta Stellantis-Leapmotor ya es muy rentable.
El beneficio neto alcanzará los 44 millones de euros en 2025, frente a los apenas 3,9 millones del año anterior. El beneficio antes de impuestos se eleva incluso a 56 millones de euros. Unos resultados notables para una empresa que aún se encuentra en plena fase de expansión internacional y que, sin embargo, sigue invirtiendo fuertemente en su red comercial, sus garantías y el desarrollo de los mercados extranjeros.
Esta rápida rentabilidad confirma las señales iniciales enviadas recientemente por la propia Leapmotor. Hace unas semanas, el fabricante chino anunció su primer beneficio anual desde su creación, con 540 millones de yuanes de beneficios (unos 70 millones de euros) y casi 600.000 vehículos que se entregarán en todo el mundo de aquí a 2025. Detrás de estos resultados se esconde un rapidísimo aumento de las ventas.
Más de 50.000 coches vendidos fuera de China
En 2025, la empresa conjunta vendió más de 52.000 coches Leapmotor en todo el mundo, casi 43.000 de ellos en Europa. En comparación, en 2024 sólo se vendieron 7.291 vehículos. Eso es apenas menos que Alfa Romeo, si quieres una comparación.
La red de ventas también se ha disparado, y ahora supera los 850 puntos de venta en todo el mundo. También en este caso, Stellantis desempeña un papel central. Tres modelos impulsan actualmente este crecimiento. El pequeño coche urbano eléctrico T03 ha vendido más de 23.000 unidades, mientras que el SUV C10 ha superado la barrera de las 20.000 unidades. Más recientemente, el nuevo SUV compacto B10 ya ha vendido casi 9.000 unidades. Las cifras financieras también muestran una fuerte generación de efectivo. La tesorería de la empresa ha pasado de 47 millones de euros a casi 294 millones en sólo doce meses. Las existencias también han aumentado considerablemente.
Turín, en el centro de la estrategia china de Stellantis
Uno de los aspectos más sorprendentes de esta nueva organización es el papel que ha recuperado Turín. Mientras muchos temían una pérdida de influencia industrial italiana en Stellantis, la empresa conjunta con Leapmotor sitúa por fin a Mirafiori en el centro de las operaciones internacionales del fabricante chino fuera de China.
La estructura italiana gestiona ya varias filiales europeas, con sucursales abiertas en Francia, Portugal, Reino Unido y Países Bajos. Para 2025 también se ha creado una filial española adicional para preparar industrialización local de los futuros modelos de Leapmotor. Está previsto que el SUV B10 se fabrique en la planta zaragozana de Stellantis a partir de 2026, mientras que el emplazamiento madrileño también podría desempeñar un papel importante en la expansión industrial de la marca china en Europa.
Esta alianza podría servir ahora de modelo para el futuro del grupo. Antonio Filosa, sucesor de Carlos Tavares, podría establecer asociaciones industriales en la misma línea con grupos asiáticos. La idea es sencilla: los fabricantes chinos aportan plataformas eléctricas competitivas y costes más bajos, mientras que Stellantis aporta su red mundial, sus fábricas y su presencia comercial en Europa y Norteamérica.
En cualquier caso, dos años después del anuncio de esta alianza, las cifras empiezan a hablar por sí solas: lo que parecía una apuesta arriesgada aparece ahora como una de las operaciones más rentables y estratégicas del grupo automovilístico.