Stellantis quiere construir sus futuros Fiat, Peugeot y Opel con tecnología china: el acuerdo con Leapmotor se aclara

Lo que hace unos meses no era más que un rumor adquiere ahora una nueva dimensión. Tras considerar el uso ocasional de un modelo de Leapmotor rebautizado, Stellantis piensa ahora en ir mucho más lejos: utilizar directamente la tecnología del fabricante chino para sus futuros coches eléctricos de gran consumo en Europa. En otras palabras, en el futuro, algunos coches de Fiat, Peugeot u Opel podrían basarse en tecnología procedente de China.

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La naturaleza de la cooperación podría cambiar

Según las últimas informaciones publicadas por Bloomberg, Stellantis está considerando seriamente la posibilidad de ampliar el alcance de su empresa conjunta con Leapmotor. El objetivo es claro: acceder a baterías y propulsores eléctricos más avanzados y, sobre todo, menos costosos.

Hasta ahora, la cooperación se ha concretado principalmente en la distribución de modelos de Leapmotor, como el SUV C10, a través de la red Stellantis en Europa. Pero las conversaciones actuales irían mucho más allá de la simple comercialización. El grupo se plantea ahora integrar directamente tecnologías chinas en sus propios vehículos para el mercado europeo. Si esto sale adelante, sería una primicia histórica: nunca antes un gran fabricante de automóviles occidental ha utilizado las plataformas y el software de un fabricante chino para diseñar sus modelos destinados a la venta en Europa.

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Una respuesta a la presión de los costes y la competencia de China

Este proyecto llega en un momento delicado para Stellantis. El grupo busca actualmente reducir sus costes de desarrollo sin dejar de ser competitivo frente a rivales cada vez más agresivos como BYD.

La industria china tiene una gran ventaja: su velocidad de desarrollo. Mientras que los fabricantes europeos suelen tardar varios años en diseñar un nuevo modelo, las marcas chinas pueden ir el doble de rápido. Para Stellantis, el acceso a esta tecnología representa un atajo industrial estratégico.

Esta reflexión llega también en un momento en que el grupo ha anunciado recientemente más de 22.000 millones de euros en amortizaciones y gastos, señal de un profundo reajuste de su estrategia eléctrica. Al mismo tiempo, está reintroduciendo en Europa motores híbridos e incluso diésel, prueba de que la transición hacia la electricidad total es más compleja de lo previsto. En este contexto, Leapmotor aparece como una palanca para relanzar una gama eléctrica competitiva a menor coste.

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Una progresión lógica tras los primeros proyectos

Esta nueva etapa se hace eco directamente de los proyectos mencionados en los últimos meses en torno a un modelo de Leapmotor potencialmente renombrado como Fiat. El compacto eléctrico B05, por ejemplo, ya había sido identificado como un candidato creíble para su adaptación europea, e incluso para su producción local en la planta de Zaragoza (España).

Pero lo que está tomando forma hoy va más allá del simple rebadging. Stellantis ya no busca simplemente vender modelos chinos bajo sus marcas, sino utilizar su arquitectura técnica para diseñar sus propios vehículos. Así, un Fiat, un Peugeot o un Opel podrían diseñarse en Europa... pero basándose en tecnología china.

Entre la oportunidad industrial y la apuesta política

Sin embargo, este acuerdo aún no ha concluido. Las conversaciones se encuentran en una fase inicial y siguen existiendo obstáculos. La cuestión de la protección de datos es especialmente delicada, entre otras cosas porque los vehículos están cada vez más conectados. En Estados Unidos, en 2027 entrará en vigor una normativa que prohibirá la venta de vehículos que utilicen determinadas tecnologías vinculadas a China o Rusia. A pesar de estos retos, Stellantis y Leapmotor aspiran a llegar a un acuerdo a finales de año.

Si esta estrategia tiene éxito, marcará una profunda transformación de la industria europea. Los días en que un Fiat tenía que ser totalmente italiano o un Peugeot totalmente francés parecen haber pasado a la historia. El automóvil moderno se está convirtiendo en un producto global, en el que el diseño, la ingeniería, la producción y la tecnología pueden proceder de distintos continentes.

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Mañana, un coche urbano de Fiat podría diseñarse en Europa, producirse en España y funcionar con tecnología desarrollada en Hangzhou. Un desarrollo que podría escandalizar a los puristas... pero que también podría permitir a las marcas europeas mantenerse en la carrera contra la nueva potencia industrial china.

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2 reseñas en "Stellantis veut construire ses futures Fiat, Peugeot et Opel sur une technologie chinoise : l’accord avec Leapmotor se précise"

  1. Sobre todo, es una clara admisión de fracaso por parte de Stellantis. Y, en mi opinión, no se detendrá con unos pocos modelos aquí y allá.

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  2. Stellantis está acabada, llevaron la empresa a la quiebra en 5 años. Maserati está muerta, Alfa está muerta, Lancia está muerta, DS está muerta, Abarth está muerta, Chrysler está muerta. El resto de las marcas apenas viven.

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