Stellantis paga 235 millones de euros para abandonar definitivamente el hidrógeno... y deja atrás una empresa que suprime 358 empleos

Menos de un año después de dar oficialmente la espalda al hidrógeno, Stellantis está dando un paso más en este giro estratégico. Esta vez no se trata sólo de detener el programa, sino de una retirada completa, concreta... y costosa.

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Según varias fuentes que lo corroboran, el grupo automovilístico pagará hasta 235 millones de euros para salir definitivamente de Symbio, su empresa conjunta dedicada a las pilas de combustible. Una suma importante, pero muy inferior a los 400 millones sugeridos inicialmente. Un detalle casi secundario a la vista de las consecuencias industriales y sociales ya visibles.

Una salida negociada

Para abandonar Symbio, Stellantis ha tenido que encontrar un terreno común con sus socios Michelin y Forvia. El acuerdo, que se está ultimando, se basa en un paquete financiero híbrido: unos 145 millones de euros en condonación de deuda, más 90 millones de euros en efectivo. Este compromiso permite al fabricante liquidar su compromiso con una tecnología que ahora considera que no tiene futuro rentable a medio plazo. Esta decisión es consecuencia de el anuncio realizado en julio de 2025, Cuando Stellantis anunció el fin de sus programas de hidrógeno, alegando costes excesivos y un mercado insuficientemente maduro.

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El Grupo tomó una participación del 33,3 % en Symbio en 2023, con la ambición de desempeñar un papel clave en el desarrollo del hidrógeno, en particular para los vehículos industriales. Apenas dos años después, esta apuesta se ha abandonado definitivamente.

Symbio se debilita por la marcha de su principal cliente

Para Stellantis, se ha pasado página, pero para Symbio, el choque es brutal. Pues más allá de la salida de un accionista, es sobre todo la pérdida de su principal cliente lo que ha desestabilizado profundamente a la empresa. Este fabricante representaba por sí solo cerca del 80 % de los pedidos de la empresa con sede cerca de Lyon. Esta dependencia masiva dificulta ahora especialmente la transición.

Como consecuencia, ya está en marcha un importante programa de despidos. Prevé la pérdida de 358 puestos de trabajo, es decir, alrededor del 70 % de la plantilla. Esta decisión ha provocado fuertes reacciones de los sindicatos, que denuncian un «choque brutal» e intentan salvar algunos puestos de trabajo, sobre todo en investigación y desarrollo. Detrás de estas cifras, toda una industria se tambalea. Symbio estaba considerada un pilar del ecosistema del hidrógeno en Francia, con una capacidad de producción teórica de hasta 50.000 sistemas al año.

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Un giro estratégico con Filosa

Esta retirada no es casual. Forma parte de un movimiento más amplio impulsado por el nuevo Director General del Grupo, Antonio Filosa, que ha emprendido una auténtica reorientación estratégica. El objetivo es claro: restablecer el equilibrio financiero tras los años de gestión de Carlos Tavares, poniendo fin a proyectos considerados demasiado costosos o inciertos. El hidrógeno, a pesar de su potencial a largo plazo, es ahora uno de ellos.

Stellantis ya había reservado más de 1.000 millones de euros para cubrir todos los costes asociados al abandono de esta tecnología, incluida la inversión inicial en Symbio y los costes de salida. Mientras tanto, el Grupo prefiere concentrar sus recursos en soluciones consideradas más viables a corto y medio plazo: coches eléctricos e híbridos para responder a las limitaciones de coste y autonomía.

El hidrógeno, una tecnología aún incierta en Europa

Irónicamente, esta retirada se produce en un momento en que el hidrógeno sigue gozando de un fuerte apoyo en otras partes del mundo. En Alemania, los proyectos industriales avanzan, mientras que en China, la tecnología es una de las prioridades estratégicas nacionales. Pero en Europa, la situación sigue siendo la misma que en 2025: infraestructuras insuficientes, costes elevados y un modelo económico todavía frágil. Estos son los factores que han llevado a Stellantis a tomar su decisión.

El abandono de Symbio marca mucho más que una simple retirada financiera. Simboliza el fin de una ambición industrial que, en pocos años, ha pasado de ser un pilar estratégico a una apuesta demasiado arriesgada. Y deja tras de sí una realidad más concreta: cientos de puestos de trabajo perdidos y un sector que ahora tiene que reinventarse sin su principal valedor.

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2 reseñas en "Stellantis paie 235 millions d’euros pour abandonner définitivement l’hydrogène… et laisse derrière lui une entreprise qui supprime 358 emplois"

  1. En los últimos años, Stellantis ha invertido más dinero en «inversiones» que en la adquisición de los «nuevos vehículos» lanzados por el Consorcio. A menudo, las inversiones se realizan a través de Konkretes................

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