
Unas semanas después de admitir que había «ido demasiado lejos» en reducción de costes, Stellantis prosigue su giro estratégico. El grupo automovilístico ha anunciado la contratación de más de 2.000 ingenieros adicionales, dedicados principalmente a la calidad y validación de vehículos. Se trata de una señal clara del nuevo Consejero Delegado, Antonio Filosa, decidido a restaurar la reputación técnica del fabricante de automóviles.
Detrás de este anuncio hay un objetivo claro: corregir las consecuencias de varios años de drástica reducción de costes y volver a situar la calidad de los productos en el centro de la estrategia del Grupo.
Un «reset» en la forma de desarrollar los coches
Durante una reciente conferencia telefónica, Antonio Filosa explicó que Stellantis estaba replanteándose radicalmente la forma de desarrollar sus automóviles.
«Estamos revisando nuestra forma de trabajar y reforzando el control de calidad para corregir los problemas operativos causados por ciertas decisiones tomadas en el pasado», declaró.
Algunos ejecutivos describen esta transformación interna como una especie de «reinicio profundo» de los procesos de desarrollo. El objetivo es evitar que los problemas se detecten demasiado tarde, cuando los coches ya se han comercializado.
Los nuevos ingenieros se encargarán de probar y validar vehículos, optimizar procesos industriales e identificar posibles fallos antes de que los modelos lleguen a los concesionarios. Otros trabajarán más arriba, diseñando plataformas, motores y arquitecturas electrónicas.
La calidad se convierte en una prioridad estratégica
El cambio también es visible en la organización del Grupo. El Director de Calidad, Sébastien Jacquet, forma parte ahora del Comité de Dirección Estratégica de Stellantis, un nivel de decisión reservado normalmente a las funciones más importantes. Esto envía una señal clara: la calidad ya no se considera una mera cuestión técnica, sino un reto estratégico para todo el Grupo.
En LinkedIn, Sébastien Jacquet resumía recientemente la filosofía del nuevo equipo de calidad:
«Situar al cliente en el centro de todo lo que hacemos en Stellantis. Esa es la misión de este nuevo equipo de calidad.»
Esta medida responde a las críticas sobre la fiabilidad de algunos modelos nuevos en los últimos años.

Los límites de la estrategia Tavares
Para muchos observadores y distribuidores, las dificultades actuales se deben en parte a la estrategia seguida durante la era de Carlos Tavares. El antiguo jefe de Stellantis hizo de la reducción de costes una prioridad absoluta. Esta disciplina financiera permitió al grupo mejorar significativamente su rentabilidad, pero vino acompañada de importantes recortes en los equipos de ingeniería.
Según algunos concesionarios estadounidenses, esta política puede haber socavado la calidad del desarrollo de nuevos vehículos. En palabras de un concesionario: recortar los presupuestos exigiendo al mismo tiempo el mismo nivel de calidad era un reto difícil. Los problemas suelen surgir cuando los fabricantes lanzan nuevos modelos o grandes restylings, cuando las nuevas tecnologías y la creciente complejidad de los vehículos pueden generar defectos inesperados.
Recuperar la confianza de los clientes
Stellantis quiere ahora simplificar ciertas opciones técnicas y apoyarse más en soluciones probadas, con el fin de reducir la complejidad industrial y mejorar al mismo tiempo la fiabilidad de los vehículos.
Esta nueva dirección llega en un momento en que la industria automovilística está experimentando importantes cambios tecnológicos. La electrificación, la digitalización y la integración masiva de software están haciendo que los vehículos sean más sofisticados... pero también más difíciles de desarrollar.
Mediante la contratación masiva de ingenieros dedicados a la calidad, Stellantis espera detectar los problemas mucho antes en el proceso de desarrollo, evitar defectos en la producción y recuperar la confianza de los clientes.
Para Antonio Filosa, el mensaje es claro: tras años dominados por la reducción de costes, la prioridad número uno debe volver a ser la calidad. Esto es esencial para que la imagen de las marcas del Grupo renazca de forma duradera.