
Horacio Pagani nunca ha ocultado su afán por la perfección. Pero según Ben Collins, el antiguo Stig de Top Gear, esta búsqueda va mucho más allá de la simple atención al detalle: gira en torno a una auténtica obsesión, la de reducir hasta el último kilogramo. Como invitado del podcast Cars & Money, el piloto británico, que durante mucho tiempo ha probado los coches más extremos del planeta para el programa de la BBC, relató una conversación memorable con el fundador de Pagani. Una conversación que aclara perfectamente las decisiones técnicas, a veces controvertidas, de la marca italiana.
Una decisión criticada… pero asumida debido a su importancia
Cuando la Pagani Huayra Cuando salió al mercado, muchos periodistas señalaron su caja de cambios robotizada de un solo embrague. En una época en la que Ferrari ya generalizaba la transmisión de doble embrague y Porsche imponía su famosa PDK, la solución elegida por Pagani parecía obsoleta. De hecho, Ben Collins reconoce que las dos primeras marchas del Huayra eran especialmente bruscas. Pero detrás de esta decisión se escondía una lógica implacable.


El antiguo Stig recuerda una conversación que mantuvo directamente con Horacio Pagani en los talleres del fabricante italiano. Según él, el creador del Huayra le había explicado que la única caja de cambios de doble embrague capaz de soportar el par del V12 AMG era la que utilizaba el Bugatti Chiron.
¿El problema? Su peso. «Esa caja pesaba tanto como nuestro motor», le habría explicado Horacio Pagani. «Era como añadir un segundo motor al coche. » Ante esta constatación, el fundador de Pagani consideró que había que tomar una decisión: dar prioridad a la rapidez y la suavidad de los cambios de marcha o preservar la ligereza del conjunto. Para él, la respuesta era obvia. Así pues, la elección recayó en una caja de cambios secuencial robotizada Xtrac de 7 velocidades (embrague único). Esta caja secuencial Xtrac de 7 velocidades está montada transversalmente y puede soportar un par superior a 1 000 Nm, al tiempo que supone un ahorro de 70 kg en comparación con una caja de doble embrague convencional.
La ligereza, ante todo
Esta filosofía ha marcado toda la historia de Pagani. Desde la Zonda hasta la Huayra, cada componente está diseñado para reducir el peso, aunque ello suponga renunciar a ciertas tecnologías que, sin embargo, se han convertido en imprescindibles entre la competencia. Ben Collins comprende perfectamente este enfoque. Para él, un coche deportivo debe, ante todo, seguir siendo ligero, ágil y ofrecer una respuesta inmediata a las acciones del conductor. De hecho, recuerda que añadir elementos cada vez más pesados acaba inevitablemente por mermar el placer de conducir. En su opinión, esta obsesión por el peso explica por qué Pagani se ha resistido durante tanto tiempo a la moda del doble embrague, a pesar de las críticas.
Una visión que sigue marcando la diferencia
Visto en retrospectiva, esta anécdota ilustra a la perfección lo que distingue a Pagani del resto de fabricantes de supercoches. Mientras que muchos han dado prioridad al rendimiento puro o a la sofisticación tecnológica, Horacio Pagani ha seguido defendiendo una filosofía casi artesanal, en la que cada kilogramo cuenta. Una visión que, en ocasiones, ha supuesto tener que hacer concesiones técnicas, pero que también contribuye al carácter único de los modelos de la marca italiana. Para Ben Collins, esta elección no suponía, por tanto, un retraso tecnológico, sino la expresión de una profunda convicción: en un auténtico superdeportivo, la ligereza sigue siendo la clave de todo.

