
¿Podría el grupo Volkswagen, unos meses después de haber vendido Italdesign, desprenderse de otras joyas italianas? Hace unos años, la idea parecía aún inimaginable. Sin embargo, según varias informaciones difundidas por el Financial Times, los nombres de Lamborghini y Ducati volverían a figurar internamente entre los activos susceptibles de ser valorizados o cedidos con el fin de financiar la profunda transformación del fabricante alemán.
Para el sector automovilístico italiano, el simbolismo sería enorme. Tras el estudio de diseño que dio origen al Fiat Panda, al Lancia Delta o incluso al Volkswagen Golf, ahora son dos de las marcas más emblemáticas del «made in Italy» las que se encuentran en el centro de las especulaciones.
Tras Italdesign, podría abrirse una nueva etapa
La pasada primavera, Volkswagen ya había sorprendido al ceder la mayoría de Italdesign a la multinacional india UST. Oficialmente, nada iba a cambiar: la sede seguiría estando en Turín, se mantendrían los equipos y se conservaría la identidad italiana. Pero esta venta también puso de manifiesto que el grupo alemán ya no dudaba en reorganizar su cartera de actividades para financiar su transformación.
Hoy en día, la situación es mucho más tensa. Volkswagen está preparando un amplio plan de reestructuración que podría suponer hasta 100 000 despidos y el cierre de varias fábricas alemanas. Al mismo tiempo, el fabricante debe seguir invirtiendo decenas de miles de millones de euros en vehículos eléctricos, baterías, software y conducción autónoma.
La reciente venta de 51 % de Everllence, empresa especializada en motores marinos e industriales, ya ha reportado unos 7.400 millones de euros. Sin embargo, según los analistas, una gran parte de esta suma podría verse absorbida por los costes de reestructuración.
Lamborghini y Ducati vuelven a estar en el punto de mira
Varios activos del grupo vuelven a aparecer en los escenarios analizados por los analistas y los asesores financieros. Entre ellos figuran, evidentemente, Lamborghini y Ducati, dos marcas italianas especialmente rentables. La primera registra unos márgenes que se encuentran entre los más altos del sector del automóvil, mientras que el fabricante de motos de Bolonia cuenta con una imagen muy sólida y una clientela fiel.
En el caso de Lamborghini, desde hace varios años se baraja la posibilidad de una salida a bolsa independiente. Esta idea permitiría al grupo Volkswagen obtener liquidez, al tiempo que, posiblemente, conservaría una parte del capital. Ducati, por su parte, ya estuvo a punto de cambiar de propietario.
Ducati ya se había puesto a la venta
Cabe recordar que, en 2017, Volkswagen había iniciado un proceso de venta de Ducati con el fin de financiar su transición hacia la electrificación tras el «Dieselgate». Se presentaron varios candidatos, entre ellos Investindustrial, Bain Capital y la familia Benetton. Las ofertas barajadas rondaban los 1.500 millones de euros. Sin embargo, el proyecto acabó paralizándose. Los sindicatos alemanes, que tienen un peso importante en el consejo de supervisión de Volkswagen, se opusieron a la venta. También existían divergencias entre Volkswagen y Audi, que controla Ducati desde 2012.
Nueve años después, el contexto es muy diferente. La presión china se ha intensificado considerablemente, las inversiones en el sector eléctrico se están disparando y las acciones de Volkswagen han caído en picado desde la llegada de Oliver Blume al frente del grupo.
Una hipótesis que aún está lejos de ser una realidad
Por el momento, no se ha tomado ninguna decisión y Volkswagen no ha confirmado ningún proyecto de venta. También se están estudiando otras opciones, como la apertura del capital de determinadas actividades relacionadas con las baterías, el software o la conducción autónoma.
Pero el mero hecho de que Lamborghini y Ducati vuelvan a ser tema de conversación con regularidad pone de manifiesto la magnitud de los retos a los que se enfrenta el principal fabricante europeo. Tras el caso de Italdesign, la idea de que, algún día, Lamborghini o Ducati salgan de la órbita de Volkswagen ya no es algo totalmente impensable.
Necesitan dinero en efectivo, es una cuestión vital, así que tiene todo el sentido del mundo. Aunque supongo que, dado que la competencia también busca dinero en efectivo, tendría más sentido sacar a bolsa ambas marcas.
Habrá que seguirlo de cerca. Al fin y al cabo, Bugatti ya no forma parte del grupo VAG desde hace unos años y parece que le va bien (la fábrica incluso se está ampliando).
Lo que está ocurriendo con VW no difiere mucho de lo que está ocurriendo con los grupos Renault, Stellantis, Ford, Nissan, etc.
Hay quien lo olvida… ¿a propósito?
Pero, desde 2020, ¡el sector automovilístico mundial no va bien!
Se trata de un fuerte retroceso que se observa en todas partes, 9 de cada 10 veces.
¡Sí, por fin, por favor! Mejor muerto que ser de VW.
Charlatán
Y no solo eso, porque Bentley también está en la lista.
En la foto, la diferencia entre los directivos (que «se apropian» del vehículo) y los trabajadores que aparecen al fondo resulta incómoda. Bueno, al menos los trabajadores salen en la foto, a diferencia de lo que ocurre con Stellantis…
Lo siento, Scrudic, he escrito debajo de tu comentario, pero no era mi intención 🫣
Lamborghini lleva ya más de 30 años formando parte de Audi y se ha convertido en una joya. La marca Lamborghini desarrolla sistemas de propulsión y motores, y se ha labrado una reputación en el ámbito de la carrocería gracias al CFRP. Algo así no se vende fácilmente.
Desde un punto de vista empresarial, en tiempos difíciles tengo que prescindir de aficiones caras que quizá tengan éxito dentro de dos o tres años. Quizá. Por ejemplo, las actividades relacionadas con la Fórmula 1. El grupo habla de cierres de fábricas y... ¡de la supresión de 100 000 puestos de trabajo! ¿Qué está pasando en VW y Audi????
No faltan grupos empresariales que puedan hacerse cargo de Lamborghini, y no es la primera vez que la marca cambia de manos. Quizás esto aporte por fin la fiabilidad de la que siempre ha carecido esta marca.
¡Deberían contratar a Tavares para sanear las cuentas! 😉. Hay que reconocer que la rigidez industrial de VW es considerable. Hay demasiados directivos que no hacen nada en este grupo.