El Kimera K39 de 1000 cv realiza su primera carrera en Goodwood… y pierde una pieza por el camino

Dos meses después su revelación En el Concorso d’Eleganza Villa d’Este, la Kimera K39 Deja atrás los focos estáticos para enfrentarse a un reto totalmente diferente: la famosa subida del Festival of Speed de Goodwood. Para la pequeña marca italiana, no se trata de una simple demostración. Es la auténtica prueba de fuego de su nuevo hiperdeportivo, y esta no ha pasado desapercibida.

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El regreso a Goodwood, donde todo comenzó

Goodwood ocupa un lugar especial en la historia de Kimera. Fue aquí, en 2021, donde el fabricante italiano se presentó ante el mundo con el EVO37, su homenaje moderno al Lancia 037. Cinco años después, la marca regresa con una ambición muy diferente: demostrar que el K39 ya no es solo un espectacular prototipo, sino un coche en plena fase de desarrollo.

Kimera en 2021

Presentado el pasado mes de mayo en Villa d’Este, donde recibió el premio al Mejor Concepto y Prototipo de Diseño, el K39 da ahora un paso importante. Desde su presentación, Kimera ha montado el primer chasis monocasco de fibra de carbono y, sobre todo, los ingenieros han completado los primeros ajustes del V8 biturbo suministrado por Koenigsegg, en una configuración que ya se acerca mucho a la que equipará a los coches de serie. Este coche, bautizado como K39 «Prototipo 01», fue el que tomó la salida en la famosa subida de Goodwood.

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Un V8 de 1000 ch… y un pequeño imprevisto

Como era de esperar, el nuevo K39 acaparó todas las miradas. Su diseño, inspirado en los prototipos de resistencia de los años 80, su imponente alerón y, sobre todo, el rugido de su V8 biturbo de 1000 ch, protagonizaron uno de los momentos más memorables del fin de semana.

Pero la demostración también deparó una pequeña sorpresa. En plena carrera, el K39 perdió la ventana transparente del capó del motor, precisamente la que permite admirar la mecánica de Koenigsegg. Un incidente espectacular, pero que al final no tuvo graves consecuencias: el coche continuó su ascenso, ofreciendo incluso a los espectadores una vista aún más despejada de su compartimento del motor. Un detalle que nos recuerda que este Prototipo 01 es, ante todo, un laboratorio sobre ruedas destinado a validar los últimos avances técnicos.

Esta primera y dinámica aparición marca también el inicio concreto del programa deportivo del K39. Tras su paso por Villa d’Este, Luca Betti y los equipos de Kimera se desplazaron a Colorado junto con los ingenieros de Koenigsegg para realizar los primeros reconocimientos del trazado de Pikes Peak, el terreno de juego al que este hiperdeportivo está claramente destinado.

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«Kimi», su apodo

Las fotos tomadas en Goodwood también revelan un detalle inédito. El asiento del conductor luce un bordado amarillo con el nombre «Kimi». Un apodo cariñoso que los equipos de Kimera le han dado al Prototipo 01, lo que demuestra que este primer coche ya ocupa un lugar especial en la historia del fabricante.

Mientras queun primer K39 Stradale Aunque ya se había visto circulando por las carreteras de Mónaco, Goodwood confirma que el proyecto ha entrado en su fase más concreta. La producción de los primeros ejemplares sigue prevista para principios del año que viene. Mientras tanto, Kimera ha logrado su objetivo: dar que hablar de su nueva creación, tanto gracias al rugido de su V8 como a esa pequeña ventanilla que salió volando y que probablemente quedará en el recuerdo como una de las imágenes más insólitas de esta edición de 2026 del Festival of Speed. Una entrada en escena que, en definitiva, hace honor al K39: espectacular, brutal… y decididamente llena de vida.

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