
Durante varios años, Ben Collins, conocido por haber interpretado al Stig en Top Gear, se ha puesto al volante de los mejores coches deportivos del mundo. A lo largo de su carrera, ha conducido numerosos Ferrari, desde los modelos V8 atmosféricos hasta las últimas generaciones híbridas. Cuando se le pregunta cuál le ha marcado más, su respuesta es clara.
El Ferrari 458 Italia en lo más alto
Para Ben Collins, la Ferrari 458 Italia representa uno de los hitos alcanzados por el fabricante de Maranello. Explica que este deportivo ofrecía un equilibrio excepcional entre potencia, precisión y placer de conducción. Desde las primeras vueltas de volante, inspiraba confianza gracias a un chasis perfectamente puesto a punto y a un comportamiento especialmente intuitivo. Según él, el 458 era un coche que ya estaba a la altura desde el primer momento, capaz de manejarse con facilidad y, al mismo tiempo, ofrecer unas prestaciones de altísimo nivel. Es precisamente esta homogeneidad la que lo distingue de muchos otros superdeportivos de su época.


Ferrari, una marca que sabe cómo hacer que el alto rendimiento sea accesible
Más allá del 458 Italia, Ben Collins se muestra, en general, muy elogioso con Ferrari. Considera que la marca italiana posee una auténtica maestría a la hora de diseñar coches extremadamente rápidos que, al mismo tiempo, siguen siendo predecibles y fáciles de conducir al límite. El antiguo Stig destaca que Ferrari suele lograr un equilibrio entre eficacia y sensaciones, lo que explica por qué los modelos de Maranello figuran habitualmente entre los de referencia a la hora de evaluar un nuevo deportivo.

Los Ferrari modernos le caen bien
Ben Collins no se muestra nostálgico a toda costa. Reconoce que los Ferrari más recientes, incluidos los equipados con motores V6 turbo como el Ferrari 296 GTB, mantienen un nivel de prestaciones impresionante. Destaca, en particular, el trabajo realizado por los ingenieros de Maranello en estos sistemas mecánicos modernos, que considera especialmente acertados a pesar de las limitaciones impuestas por la normativa actual.

Aunque el V8 atmosférico del 458 Italia sigue siendo su favorito, considera que Ferrari sigue fabricando coches capaces de proporcionar sensaciones de primer orden.

