
Durante décadas, ni siquiera se planteaba la cuestión, al menos en Europa. Sacarse el carné con cambio manual era algo obvio. Sin embargo, la llegada masiva de los coches eléctricos está cambiando las reglas del juego. Por ejemplo, en Alfa Romeo, el nuevo Junior ilustra a la perfección esta evolución: ya sea híbrido o 100 % eléctrico, este pequeño SUV italiano solo se conduce con cambio automático. Entonces, en 2026, ¿seguirá siendo necesario sacarse el carné con cambio manual?
El Alfa Romeo Junior simboliza una nueva generación de coches
L'Alfa Romeo Junior Es un modelo importante para la marca italiana. Es el primer B-SUV de su historia y supone además un avance tecnológico. Las versiones híbridas de 136 y 145 ch utilizan una transmisión electrificada de doble embrague, mientras que las versiones eléctricas de 156 ch y la Veloce de 280 ch, como es lógico, carecen de caja de cambios tradicional.
En la práctica, ningún conductor del Junior tiene que utilizar el pedal del embrague ni cambiar de marcha manualmente. Basta con seleccionar la marcha adelante y acelerar. Por cierto, esta opción no es exclusiva de Alfa Romeo. Muchos modelos recientes, ya sean híbridos o eléctricos, están abandonando progresivamente la caja de cambios manual (aunque algunos vuelven a ella, como Fiat con el Grande Panda y Lancia con el nuevo Ypsilon).
El carné de conducir para coches con cambio automático gana terreno
Ante esta evolución del mercado del automóvil, el carné de conducir para coches con cambio automático (BVA) atrae cada vez a más aspirantes. A menudo se considera que aprender a conducir con este tipo de cambio es más sencillo: hay menos riesgo de que el motor se cale al arrancar, menos estrés en los atascos y mayor concentración en la circulación.
Otra ventaja: la formación es más corta. En Francia, la normativa establece un mínimo de 13 horas de conducción, frente a las 20 horas que se exigen para el carné clásico de cambio manual. Esta diferencia suele permitir reducir el coste total de la formación.
Para los candidatos que se preguntan si es posible conducir un coche con cambio manual con un carné de cambio automático, hoy en día existen soluciones formativas que permiten superar esta restricción. Empresas como En Voiture Simone ofrecen en toda Francia cursos para obtener el carné de conducción automática, así como programas de transición que permiten posteriormente pasar a la caja de cambios manual.
Para un conductor joven que esté pensando en comprarse un Alfa Romeo Junior, un Fiat 600 híbrido o un futuro vehículo eléctrico, el carné automático puede parecer, por tanto, la opción ideal.
No obstante, el carné de conducción manual sigue teniendo algunas ventajas
Sin embargo, el carné de conducir para coches con cambio manual aún no ha dicho su última palabra. El mercado de segunda mano sigue estando compuesto en gran medida por vehículos con cambio manual, sobre todo entre los utilitarios y los compactos más antiguos (Alfa Romeo Giulietta, Alfa Romeo Mito, Fiat 500X, etc.). Por lo tanto, el carné de conducir para coches manuales ofrece mayor libertad. Permite conducir cualquier vehículo, ya sea automático o manual, sin restricciones. Pero ahora existe una solución intermedia especialmente interesante.
Una solución sencilla que permite ampliarla más adelante
También en Francia, desde marzo de 2024, los titulares del carné B automático pueden realizar una formación complementaria de siete horas para obtener la autorización para conducir vehículos con cambio manual. Esta formación no requiere volver a presentarse al examen práctico. Permite aprender el funcionamiento del embrague, los cambios de marcha y la conducción en carretera con una caja de cambios manual. En otras palabras, un conductor que hoy elija el carné automático para conducir un Alfa Romeo Junior siempre podrá ampliar sus competencias más adelante si sus necesidades cambian.
Entonces, ¿todavía hay que sacarse el carné de conducir con cambio manual?
El Alfa Romeo Junior demuestra lo rápido que evoluciona el mundo del automóvil. Para un conductor que tiene previsto conducir principalmente vehículos híbridos o eléctricos, el carné de conducir automático se presenta ahora como una solución coherente, económica y adaptada a los coches modernos.
Por el contrario, los apasionados del motor, los amantes de los coches clásicos o aquellos que deseen conservar la máxima libertad de elección seguirán encontrando interés en el carné de conducir manual. En definitiva, quizá la cuestión ya no sea si la caja de cambios manual va a desaparecer, sino más bien cuánto tiempo seguirá conviviendo con modelos como el Alfa Romeo Junior.