
¿Y si un futuro Alfa Romeo o Maserati eléctrico contara con un botón capaz de liberar, durante unos segundos, potencia adicional? La idea no es del todo nueva: Lamborghini ya la ha explorado con la espectacular Sián. Pero una patente de Stellantis descubierto recientemente por CarBuzz muestra que el grupo, por su parte, está trabajando en un sistema de «power boost» que utiliza un sistema de almacenamiento de energía auxiliar.
El documento es muy reciente. Presentado en Estados Unidos en febrero de 2025 y publicado el 27 de agosto de 2026 con el número US 2026/0249743 A1, describe un sistema destinado a vehículos eléctricos capaz de proporcionar al motor eléctrico más potencia de la que la batería principal puede suministrarle normalmente.

Un supercondensador para liberar más potencia
El principio ideado por Stellantis resulta especialmente interesante. En lugar de limitar deliberadamente la potencia disponible en conducción normal para conservar una reserva de energía destinada a un modo «boost», el fabricante añadiría un segundo sistema de almacenamiento de energía. Este podría adoptar la forma de un supercondensador, capaz de proporcionar energía adicional de forma puntual.
La patente pone como ejemplo una batería principal que funciona a 800 V, combinada con un sistema de almacenamiento auxiliar a 900 V. Cuando el conductor solicita el «boost», esta tensión superior permite aumentar la potencia sin tener que sobrepasar los límites de corriente de los componentes eléctricos.
Stellantis habla así de entre 30 y 50 kW adicionales, lo que equivale a hasta 68 ch. En otro ejemplo detallado en la patente, el conductor podría activar el modo mediante un botón situado en el volante, en el salpicadero o en la pantalla táctil. Al pisar con fuerza el acelerador, se activaría entonces la potencia adicional durante un tiempo determinado, posiblemente entre 10 y 30 segundos. Y la energía no se perdería necesariamente tras cada uso: el supercondensador podría recargarse gracias a la frenada regenerativa, con un convertidor encargado de elevar la tensión necesaria para su recarga.
Una idea que recuerda inevitablemente al Lamborghini Sián
Es difícil no establecer una comparación con el Lamborghini Sián FKP 37. Presentado en 2019 y basado en el Aventador, el primer Lamborghini híbrido combinaba su motor V12 de 785 ch con un motor eléctrico de 34 ch, lo que le confería una potencia combinada de 819 ch.


Sobre todo, Lamborghini había optado por un supercondensador en lugar de una batería de iones de litio convencional. Capaz de cargarse y liberar su energía muy rápidamente, este permitía, entre otras cosas, mejorar la aceleración al tiempo que reducía el peso del sistema. Una tecnología que, en aquel momento, estaba reservada a un superdeportivo de más de dos millones de euros y del que solo se fabricaron 63 unidades en versión coupé, a las que se sumaron 19 roadsters.
¿De Lamborghini a los futuros coches de Stellantis?
Es evidente que la patente de Stellantis no hace referencia a ningún modelo futuro, y su registro no garantiza su comercialización. Sin embargo, su alcance es amplio: el documento prevé su uso en vehículos eléctricos, híbridos, híbridos enchufables o con prolongador de autonomía. Lo han registrado FCA US y Stellantis Auto SAS (Francia).
Para las marcas italianas del grupo, la idea resulta, no obstante, atractiva. Un futuro Alfa Romeo o Maserati eléctrico podría disponer así de una auténtica función de «boost», no liberando una potencia limitada artificialmente el resto del tiempo, sino añadiendo realmente varias decenas de kilovatios durante unos segundos. Una forma bastante espectacular de dotar de carácter al coche eléctrico… retomando una fórmula cuyo interés ya había demostrado Lamborghini.