Stellantis apuesta oficialmente por 4 marcas prioritarias... pero esconde una quinta que no le pertenece del todo

Mientras que Stellantis se prepara para desvelar su nuevo plan estratégico el 21 de mayo, una directriz parece ya tomar forma: concentrar las inversiones en cuatro marcas clave. Oficialmente, se trata de Peugeot, Fiat, Jeep y Ram. Pero, en nuestra opinión, una quinta marca se perfila ya como un elemento esencial de la estrategia del Grupo.

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Una estrategia reorientada... pero no cerrada

Según varias fuentes cercanas al asunto, el plan de futuro dirigido por el CEO Antonio Filosa pretende concentrar los recursos financieros en las marcas más rentables y globales. Un enfoque lógico en un contexto difícil, marcado en particular por una pérdida neta masiva en 2025 vinculada a una inversión mal calibrada en vehículos eléctricos.

Sin embargo, las demás marcas del Grupo, como Alfa Romeo, Citroën y Opel, no desaparecerán. Se utilizarán de forma más específica, a menudo a escala regional, aprovechando las tecnologías desarrolladas por las marcas principales. Se trata de una estrategia pragmática destinada a maximizar las sinergias sin sacrificar el potencial de cada marca. A modo de recordatorio, entre las marcas italianas, Alfa Romeo vende 70.000 coches al año, Maserati algo menos de 10.000 y Lancia poco más de 10.000. El hecho de que estas marcas sean rentables ya es un milagro. Pero no lo suficiente como para generar beneficios significativos para inversiones (o dividendos) o para mantener las fábricas funcionando a tiempo completo.

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Leapmotor, el outsider que lo cambia todo

Pero, en nuestra opinión, sería un error limitar el análisis a estas cuatro marcas. Desde hace varios años, Leapmotor crece a un ritmo impresionante. El fabricante chino, del que Stellantis posee 21 % y, lo que es más importante, 51 % en la empresa conjunta internacional, alcanzó un hito importante en 2025 con más de 500.000 vehículos vendidos. Aún más revelador es el objetivo de un millón de ventas para 2026.

A este ritmo, Leapmotor ya ha superado en volumen a algunos de los pilares históricos del Grupo y se acerca a los volúmenes de Fiat, Peugeot y Jeep. Estos resultados se deben a un crecimiento fulgurante (+120 % en un año) y a la capacidad de ofrecer vehículos eléctricos competitivos a gran escala.

El interés de Leapmotor por Stellantis no se limita a los volúmenes. La marca china representa una palanca estratégica importante en varios frentes. En primer lugar, en términos de tecnología, con sus conocimientos avanzados en plataformas eléctricas y arquitecturas simplificadas, a menudo más eficaces que las soluciones multienergía desarrolladas internamente.

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En segundo lugar, en términos económicos. Leapmotor ya es rentable, un hecho poco frecuente entre las empresas emergentes de vehículos eléctricos, y se ha propuesto alcanzar los 5.000 millones de yuanes (600 millones de euros) de beneficios en 2026. Por último, está el reto normativo. En un contexto europeo cada vez más estricto en materia de emisiones, los modelos eléctricos de Leapmotor permiten a Stellantis mejorar sus créditos de CO2.

¿Hacia una quinta marca “oculta”?

Oficialmente, Stellantis sigue comunicando sobre sus cuatro marcas prioritarias. Pero en realidad, Leapmotor ya se ha convertido en una quinta columna vertebral del grupo. Sobre todo porque las sinergias van a aumentar. Ya se han planteado proyectos conjuntos, en particular para desarrollar en España modelos para Europa basados en plataformas chinas. Este enfoque podría extenderse incluso al rebadging. Leapmotor se prepara incluso para subir de gama, con una segunda marca premium prevista para 2027, una prueba más de sus ambiciones globales.

En este nuevo equilibrio, Leapmotor ya no es un simple aliado. Es ya, de facto, un actor clave. Y quizás incluso la verdadera quinta marca estratégica para Stellantis.

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