
Mientras el Salón del Automóvil de París está en pleno apogeo desde el 12 de octubre, Antonio Filosa, director general de Stellantis, concedió hace unos días una extensa entrevista al periódico Le Parisien. Una ocasión para que el directivo italiano volviera a referirse a las dificultades del grupo, pero sobre todo para pedir disculpas a los numerosos conductores afectados por los problemas con los motores 1.2L PureTech y los airbags Takata. Un discurso que pone de manifiesto la voluntad de pasar página a la etapa de Carlos Tavares.
Antonio Filosa reconoce los problemas a los que se enfrentan los clientes
Desde hace varios años, Stellantis se enfrenta a una grave crisis de confianza. Los problemas técnicos de los motores PureTech de 1,2 litros, a los que se suma el escándalo de los airbags Takata, han empañado la imagen de varias marcas del grupo, entre ellas Peugeot, Citroën y Opel.
Al ser preguntado por Le Parisien sobre el malestar de los clientes que han sufrido estos problemas, Antonio Filosa no ha eludido el tema. El sucesor de Carlos Tavares ha querido transmitirles un mensaje claro. «En primer lugar, les pido disculpas por los problemas que han sufrido en el pasado».»
Una declaración importante por parte del director general de Stellantis, en un momento en el que muchos propietarios siguen esperando respuestas concretas a los problemas que han tenido con sus vehículos. Pero, más allá de las disculpas, Antonio Filosa quiere, sobre todo, convencer de que el fabricante ha cambiado de enfoque y ahora da prioridad a la calidad.
Un centenar de equipos movilizados para mejorar la calidad
Para recuperar la confianza, Stellantis afirma haber emprendido una importante labor para mejorar la fiabilidad de sus vehículos. Antonio Filosa anuncia así una mejora de aproximadamente un 30 % en la calidad desde principios de 2026, aunque sin detallar los indicadores utilizados.
En particular, el grupo ha puesto en marcha un centenar de «quality war rooms», unidades dedicadas a la resolución de problemas de calidad. Presentes en Europa, sobre todo en Francia e Italia, pero también en Norteamérica, reúnen a diario a ingenieros, proveedores y representantes de las fábricas.
El objetivo es detectar más rápidamente las averías y evitar que se repitan los problemas que se han producido en el pasado. «Vamos a seguir mejorando, me comprometo a ello», asegura Antonio Filosa. Ahora queda por convertir estos compromisos en resultados visibles para los conductores, especialmente para aquellos que han perdido la confianza en las marcas del grupo.
Stellantis quiere pasar página tras la marcha de Carlos Tavares
Antonio Filosa, que asumió el cargo de director general en 2025, también tiene la intención de romper con algunas de las líneas de actuación de su predecesor. Sin criticar directamente a Carlos Tavares, el directivo italiano apuesta ahora por una estrategia más centrada en los productos, la calidad y la asequibilidad.
Stellantis acepta, entre otras cosas, reducir temporalmente sus márgenes para ofrecer vehículos más asequibles y recuperar a los clientes. En el Salón del Automóvil de París, esta nueva orientación se traduce, en particular, en la presentación de un nuevo Citroën 2CV eléctrico, cuyo precio se ha anunciado en torno a los 15 000 euros. El grupo también prevé invertir 60 000 millones de euros en 60 nuevos productos en el marco de su plan Fast Lane 2030.
Para Antonio Filosa, el reto es, por tanto, doble: atraer a nuevos compradores y, al mismo tiempo, recuperar la confianza de los antiguos. Y para Stellantis, la verdadera reconquista dependerá a partir de ahora de la fiabilidad de sus próximos coches y de las soluciones que se ofrezcan a los clientes ya afectados.