
A menos que no hayas estado conectado a Internet estas últimas semanas, no se te habrá podido pasar por alto la Ferrari Luce, el primer Ferrari 100 % eléctrico. Desde su presentación, todo el mundo da su opinión: propietarios, coleccionistas, chino, diseñadores o simples aficionados a la marca del caballo encabritado.
Y hay que reconocer que las reacciones distan mucho de ser unánimemente positivas. Entre quienes opinan que Ferrari Ha perdido parte de su identidad y, para quienes simplemente no se identifican con su diseño, el Luce suscita más polémica que admiración. Hay quien llega incluso a comparar su estilo con el de un producto de Apple al que simplemente se le ha puesto la insignia de Ferrari.
Sin embargo, no todo está perdido si estás abierto a la idea de un coche eléctrico italiano. Porque, aunque el Ferrari Luce no te convenza, Italia ya ofrece varias alternativas que abarcan prácticamente todos los segmentos del mercado: desde el hiperdeportivo exclusivo hasta el SUV familiar, pasando por el gran turismo de prestigio.
Pininfarina Battista: el hiperdeportivo eléctrico

Si tu problema con el Ferrari Luce es, ante todo, una cuestión de diseño o de imagen, entonces el Pininfarina Battista juega en otra liga.
Desde su presentación en el Salón de Ginebra de 2019, este hiperdeportivo italiano llamó inmediatamente la atención. Su espectacular diseño lleva el ADN de Pininfarina, un nombre que ha dado forma a algunos de los Ferrari más bellos de la historia. Mientras que el Luce divide opiniones, el Battista goza de una aceptación casi unánime en cuanto a su estética.
Y bajo su carrocería escultural, las cifras dan vértigo. Con cuatro motores eléctricos que desarrollan en total 1 900 caballos y 2 300 Nm de par, pasa de 0 a 100 km/h en menos de dos segundos y alcanza los 350 km/h de velocidad máxima. Su batería de 120 kWh le permite incluso alcanzar una autonomía de más de 470 kilómetros.


Con una producción limitada a solo 150 unidades, el Battista es hoy en día uno de los automóviles italianos más exclusivos del mundo. Es cierto que su precio supera con creces los 3 millones de euros y que el mercado parece mostrarse aún reticente ante los hipercoches eléctricos, como demuestran varios ejemplares todavía a la venta desde hace varios meses una vez que salgan a la venta. Pero para quien busca un coche eléctrico italiano capaz de causar una gran impresión visual incluso antes de pisar el acelerador, es difícil encontrar algo mejor.
Maserati GranTurismo Folgore: el GT que conserva la elegancia italiana

No todo el mundo necesita 1.900 caballos. Para muchos amantes de los coches bonitos, una elegante berlina sigue siendo la mejor combinación entre placer, prestaciones y uso diario.
Esa es precisamente la función de la Maserati GranTurismo Folgore. Cuando Maserati presentó esta versión eléctrica de su famoso GT, la marca tomó una decisión acertada: no revolucionar su diseño. El Folgore conserva las proporciones que han hecho del GranTurismo un éxito durante casi veinte años, al tiempo que moderniza sus líneas con los códigos de estilo introducidos por el MC20.
El resultado es un coche que se reconoce al instante como un Maserati. Capó largo, silueta fluida, guardabarros musculosos y líneas elegantes: todo lo que, a ojos de algunos observadores, le falta al Ferrari Luce. Sin embargo, bajo la carrocería se esconde una tecnología de vanguardia. Arquitectura de 800 voltios, tres motores eléctricos y una potencia que puede alcanzar los 760 caballos transmitidos a las ruedas. Las prestaciones siguen siendo impresionantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos y una velocidad máxima de 320 km/h.



Pero lo que distingue sobre todo al GranTurismo Folgore es su filosofía. Mientras que algunos coches eléctricos buscan impresionar con su ruptura con el pasado, el Maserati asume plenamente su legado. Tiene el aspecto de un GranTurismo, se conduce como un GT de prestigio y conserva esa mezcla de deportividad y refinamiento que caracteriza a la marca del Tridente.
Maserati Grecale Folgore: el SUV para quienes no quieren renunciar al confort

No todo el mundo sueña con un hiperdeportivo o un coupé de casi cinco metros. Hoy en día, el SUV sigue siendo el formato preferido por muchos compradores de vehículos de gama alta.
Y en esta categoría, el Maserati Grecale Folgore se gana con creces su lugar entre las alternativas al Ferrari Luce. A diferencia del primer Ferrari eléctrico, que parece querer adoptar una silueta a medio camino entre varios estilos, el Grecale asume plenamente su condición de SUV deportivo. Su diseño retoma los códigos modernos de Maserati con un frontal agresivo, proporciones equilibradas y una presencia visual mucho más marcada.


Y lo más importante: Maserati no ha dejado de mejorar su modelo. La autonomía alcanza hoy en día los 580 kilómetros según el ciclo WLTP. Con 550 caballos, un par de 820 Nm y una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, el Grecale Folgore sigue estando a la altura de las expectativas de una clientela exigente.
La paradoja italiana de la electricidad
Lo que resulta interesante del Ferrari Luce es que, en la actualidad, acapara toda la atención, cuando Italia ya cuenta con varios vehículos eléctricos capaces de satisfacer expectativas muy diferentes.
El Battista demuestra que los vehículos eléctricos pueden ser espectaculares y exclusivos. El GranTurismo Folgore demuestra que es posible conservar la elegancia tradicional de un GT italiano al tiempo que se pasa a la propulsión eléctrica. En cuanto al Grecale Folgore, demuestra que incluso un SUV puede conservar una identidad fuerte sin ceder a las tendencias de estilo más controvertidas, como ocurre con el Ferrari Luce. Así que, si el Ferrari Luce no te hace soñar, no te preocupes: el automóvil eléctrico italiano no se reduce solo a él.
