
En Ferrari desveló el Luce, Con el lanzamiento de su primer 100 % eléctrico, el fabricante de Maranello sabía que se arriesgaba. Con sus 1.050 CV, prestaciones de superdeportivo, un precio de más de 550.000 euros y un diseño radicalmente distinto al resto de la gama, esta berlina eléctrica de lujo no dejó indiferente a nadie.
Pero aunque ya ha habido mucho debate en Europa y Estados Unidos, era interesante observar la reacción del país que ahora domina el mercado mundial de vehículos eléctricos: China. Y lo menos que podemos decir es que la acogida dispensada al Ferrari Luce es particularmente fría.
Un Ferrari que parece... cualquier cosa menos un Ferrari
Lo que llama inmediatamente la atención de las reacciones chinas es que las críticas no se refieren principalmente al rendimiento o la tecnología. Se trata sobre todo del diseño.
En las redes sociales chinas, muchos usuarios califican el coche simplemente de «feo». Algunos incluso lo califican de «feo más allá de lo imaginable». Otros dicen que se parece más a un vehículo eléctrico genérico que a un Ferrari.
Las comparaciones más frecuentes son reveladoras. Algunos internautas hablan de un producto Apple sobre ruedas, consecuencia directa de la implicación del famoso diseñador Jony Ive, antiguo responsable del diseño del iPhone. Otros lo ven como una mezcla de Xiaomi, el Apple Car o incluso algunas de las berlinas eléctricas chinas que ya están en el mercado.
Un comentario resume este sentimiento, compartido en todo el mundo:
«Si sustituyéramos el logotipo de Ferrari por el de Apple, todo sería coherente».»
«Parece un coche eléctrico chino... pero más caro».»
China ya está acostumbrada a ver aparecer cada mes nuevos modelos eléctricos de líneas futuristas. Fabricantes como BYD, Xiaomi, Nio y Zeekr han cambiado profundamente las expectativas de los consumidores.
A muchos internautas chinos les cuesta entender el posicionamiento del Ferrari Luce. Varios comentarios afirman que los modelos chinos ya ofrecen prestaciones comparables por una fracción del precio. Algunos incluso citan directamente a BYD o al próximo Xiaomi YU7 GT, argumentando que estos vehículos podrían «aplastar» al Ferrari en la relación prestaciones/precio.
Al final, esta reacción no es ninguna sorpresa. Ferrari pide más de 550.000 euros por un coche con una autonomía declarada de 530 km y cuya aceleración rivaliza con la de algunas berlinas eléctricas chinas que se venden por cinco veces menos. En China, donde la guerra de precios se libra desde hace varios años, esta diferencia es difícil de justificar únicamente por el prestigio de la marca.
El choque cultural de la electricidad
Aparte del diseño, otra crítica que surge regularmente es que un Ferrari eléctrico sería un contrasentido. Varios comentarios se refieren a la falta de «alma» del modelo. Algunos creen que Ferrari nació para los circuitos de carreras y los motores de combustión interna, no para producir vehículos eléctricos silenciosos.
Uno de los comentarios más compartidos resume esta visión:
«Apple nació para el gran público. Ferrari nació para el circuito. Las dos filosofías son incompatibles».»
Incluso entre los clientes chinos de coches eléctricos, muchos consideran que Ferrari está perdiendo parte de su ADN al abandonar el motor de combustión interna. Es un punto interesante porque demuestra que el apego a los motores Ferrari no se limita a Europa o Estados Unidos. Incluso en el país que adopta más rápidamente los coches eléctricos, el mito Ferrari sigue estando asociado en gran medida al sonido del V8 o el V12.
Pero no todo son malas noticias
Sin embargo, están surgiendo algunas voces más matizadas. Algunos internautas alaban el interior del coche, que consideran moderno, elegante y especialmente logrado. Varios comentarios afirman incluso que el interior es mucho más atractivo que el exterior.
Otros señalan que los clientes de Ferrari no compran sólo una hoja de especificaciones. Para ellos, el Luce podría atraer a una nueva categoría de clientes adinerados que buscan un coche familiar exclusivo que pueda llevar a los niños al colegio o circular por la ciudad sin llamar la atención de un supercoche tradicional. Un internauta resume la idea:
«Podría convertirse en el coche familiar ideal para los ultra ricos.»
La misma reacción en todos los continentes
Al final, lo que se desprende de las reacciones chinas no es un rechazo del coche eléctrico. Todo lo contrario. A China le encantan los coches eléctricos.
Lo que se descarta aquí es un Ferrari eléctrico que no parece lo suficientemente Ferrari. Los críticos rara vez se centran en los 1.050 CV, la batería de 122 kWh o las impresionantes prestaciones que anuncia la marca.
El verdadero problema parece estar en otra parte: a ojos de muchos internautas chinos, el Luce se parece más a un concept de Apple, a una gran berlina eléctrica china o a un ejercicio de estilo futurista que a un descendiente de los Ferrari que han inspirado a generaciones de entusiastas. La marca italiana siempre ha vendido una emoción, un sueño y una identidad. Sin embargo, al leer las reacciones procedentes de China, es precisamente esta identidad la que a muchos les ha costado identificar con el Luce.
Cuando hasta los chinos te dicen que es feo...
È sempre una ferrari ed bellissima ne parlano male gli invidiosi