
Para muchos aficionados, el’Alfa Romeo 8C Competizione es un auténtico icono del automóvil italiano. Su diseño, obra de Alfa Romeo, su producción limitada a solo 500 unidades y su motor V8 de Ferrari lo convierten en un modelo de colección muy codiciado. Sin embargo, Ben Collins, el antiguo Stig de Top Gear, no comparte en absoluto ese entusiasmo. En una larga entrevista concedida al canal de YouTube Coches y dinero, el piloto británico no dudó en calificar al coche italiano como «el coche más sobrevalorado» que había conducido jamás.
«Una gran decepción», a pesar de un V8 excepcional
Sin embargo, Ben Collins reconoce que el 8C tiene todas las cualidades para seducir a primera vista. Cuenta que le cautivó de inmediato su diseño y, sobre todo, el sonido de su motor V8 atmosférico de 4,7 litros. «El sonido es irreal, absolutamente épico», explica. Pero su entusiasmo se esfumó rápidamente tras los primeros kilómetros, recorridos en los Alpes suizos durante el rodaje de Top Gear con Jeremy Clarkson.
Según él, el comportamiento en carretera distaba mucho de estar a la altura del aspecto del coche. Ya desde la primera frenada enérgica antes de una curva cerrada, notó que el tren trasero era inestable, dando la impresión de que los dos ejes «luchaban entre sí». Una sensación que no le abandonó en ningún momento durante toda la prueba.
El Maserati GranTurismo como contraejemplo
Lo más sorprendente es que Ben Collins recuerde que el Alfa Romeo 8C y el Maserati GranTurismo comparten gran parte de su base técnica. El mismo motor V8 de Ferrari-Maserati, una arquitectura similar y numerosos elementos comunes.

Sin embargo, según él, el resultado es radicalmente diferente. «Si quieres la versión que ha dado buenos resultados, elige el Maserati», afirma sin rodeos. Considera que el GranTurismo está perfectamente equilibrado y demuestra que un simple trabajo de puesta a punto del chasis puede transformar por completo un coche. De hecho, esta diferencia de comportamiento le sorprendió tanto que no se creía que ambos modelos partieran de una base tan similar.
La belleza no basta
Frente a él, el presentador de Coches y dinero Sin embargo, defiende el Alfa Romeo 8C, recordando que aprecia enormemente su estilo, su exclusividad y su carácter. Ben Collins nunca pone en duda estas cualidades estéticas. Admite sin reparos que el 8C es «magnífico» y que su motor ofrece una banda sonora excepcional. Pero para un piloto acostumbrado a llevar los coches al límite, eso no compensa un comportamiento que considera decepcionante.

Su opinión resulta aún más interesante si se tiene en cuenta que pasó ocho años al volante del Stig, poniendo a prueba cientos de coches deportivos y supercoches en el circuito de Top Gear. Acostumbrado a comparar coches en condiciones idénticas, Collins concede una importancia primordial a la precisión del chasis y al equilibrio dinámico.
Al final, su veredicto es tajante: a pesar de su carisma y su estética atemporal, el Alfa Romeo 8C Competizione es, en su opinión, uno de los coches más sobrevalorados que ha conducido. Una opinión que seguramente provocará reacciones entre los numerosos admiradores del coupé italiano, pero que también pone de relieve las cualidades, a menudo subestimadas, del Maserati GranTurismo de primera generación.

