Este Abarth desarrolla 437 cv y funciona con etanol, pero su propietario solo quería una pequeña puesta a punto al principio

Era evidente que quería llegar cada vez más lejos. Este propietario de’Abarth Había confiado su coche a Kbarth con un primer proyecto en mente. Pero con el paso de los meses y las mejoras propuestas por el preparador, las ambiciones cambiaron. El resultado final ya no tiene mucho que ver con un pequeño deportivo italiano clásico: este Abarth desarrolla ahora 437 ch y se presenta como un auténtico coche de circuito, aunque conserva algunos atributos de un coche de carretera. Kbarth Officiel acaba de desvelar esta espectacular preparación en un vídeo publicado en YouTube. Y detrás de esa impresionante cifra se esconde, sobre todo, un proyecto que no ha dejado de evolucionar.

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Una preparación que debería haber sido mucho más razonable

La historia que cuenta Kbarth es bastante reveladora. Esta Abarth 595 En un principio, debía someterse a una preparación más moderada y permanecer solo unos meses en el taller. Pero su propietario, apasionado por los trabajos del preparador, fue aumentando progresivamente sus ambiciones. En cada nueva etapa se fueron añadiendo nuevas piezas. Kbarth explica así que la preparación ha ido evolucionando con el tiempo, hasta dar lugar a esta configuración especialmente radical.

Bajo el capó, ahora hay un motor forjado configurado para soportar hasta 450 ch. El motor de cuatro cilindros incorpora, entre otras cosas, un turbo GTX 2860 R, un colector de admisión GMC con válvula de mariposa de mayor tamaño, un colector 4 en 1 con válvula de descarga externa, así como inyectores de 1 000 cc. Además, el coche funciona con etanol, una opción elegida por Kbarth para esta configuración Stage 4. Por supuesto, tampoco se ha olvidado la transmisión, con una caja de cambios reforzada y un diferencial. El sistema de escape Ragazzon de 63,5 mm y su válvula de control contribuyen a dotar a este Abarth de un sonido especialmente espectacular.

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437 ch, pero no solo eso

Para conseguir que un Abarth desarrolle tal potencia, no basta con limitarse al motor. De hecho, el preparador insiste en este punto: «Tener potencia está bien. Tener la potencia y los ajustes adecuados, está mejor. » Por ello, el chasis se ha modificado y ajustado a fondo para su uso en circuito. El coche monta, entre otras cosas, neumáticos Nankang AR-1 y cuenta con un sistema de frenos Brembo con discos de 330 mm. La refrigeración también ha sido objeto de una atención especial, con una abertura destinada a suministrar aire fresco al compartimento del motor, un radiador de aceite y un intercooler situado en la parte delantera.

A pesar de esta transformación, el propietario quería mantener cierta fidelidad al coche original. Las alfombrillas siguen ahí, al igual que el aire acondicionado y la radio. En el interior, los asientos Sabelt conviven con una palanca de cambios corta y varios manómetros que permiten controlar, entre otras cosas, la presión del turbo, la presión del aceite y la temperatura del aceite.

En el exterior, el contraste es igual de interesante. Su carrocería azul marino, la franja roja de Abarth y las pinzas de freno Brembo le dan un aire deportivo sin revelar de inmediato los 437 ch que se esconden bajo el capó. Los elementos de carbono completan la transformación. Con 437 ch en un formato tan compacto, su próxima salida al circuito seguramente no pasará desapercibida.

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