Este Abarth, basado en un Fiat 500, esconde un motor de 1,4 litros y 4 cilindros con una potencia de 600 CV, que transmite toda su potencia a las ruedas delanteras.

Ya os habíamos presentado esta Abarth totalmente descabellado hace unos meses. Ha vuelto, y esta vez un nuevo vídeo nos sitúa directamente a bordo. En el circuito de Franciacorta, con motivo del Time Attack Italia 2026, el pequeño coche italiano de Cesare Bassanini nos recuerda que no hace falta tener un V8, un V10 o un V12 para impresionar en el circuito. Su motor Fiat de cuatro cilindros y solo 1,4 litros desarrolla hasta… 600 CV.

Publicidad

Las nuevas imágenes publicadas por el canal de YouTube NM2255 permiten, sobre todo, ver el coche en plena acción. Las grabaciones de la cámara a bordo, las tomas desde el borde de la pista y los primeros planos en boxes muestran hasta qué punto este antiguo Abarth 695 Biposto se ha alejado de su configuración original.

Desde un Abarth de 190 CV hasta un monstruo de 600 CV

Sin embargo, ya en el momento de su lanzamiento, el 695 Biposto era un Abarth especialmente radical. Su motor de 1,4 L desarrollaba 190 CV para un peso de tan solo 997 kg, lo que le permitía alcanzar los 100 km/h en 5,9 segundos. Abarth lo presentaba entonces como «el superdeportivo más pequeño».

Publicidad

Cesare Bassanini y Old School Garage se han tomado esta fórmula, evidentemente, al pie de la letra. El pequeño motor turbo de cuatro cilindros se ha reconstruido por completo, incorporando, entre otras cosas, componentes internos forjados, un sistema de alimentación rediseñado y un turbocompresor de mayor tamaño. El resultado anunciado alcanza ahora los 600 CV, es decir, más del triple de la potencia del Biposto original.

Y lo más sorprendente es que toda esa potencia se transmite a las ruedas delanteras. Una caja de cambios secuencial Kotouc de siete velocidades y unos semiejes reforzados se encargan de transmitir toda esa potencia al asfalto. En el vídeo grabado desde el interior del coche, los cambios de marcha le dan, por cierto, una personalidad totalmente diferente a este pequeño 500.

Una carrocería que se ha vuelto casi irreconocible

Basta con mirar el coche para darse cuenta de que el motor no es más que una parte de la ecuación. La carrocería se ha ensanchado unos 40 cm y cuenta con unos guardabarros gigantescos, un enorme splitter delantero sujeto por tirantes y un alerón trasero cuyas dimensiones parecen casi desproporcionadas en relación con el coche.

Publicidad

Sin embargo, no se trata solo de una cuestión estética. Este Abarth se ha desarrollado para el Time Attack, una disciplina en la que el cronómetro prima por encima de todo lo demás. El chasis reforzado, las suspensiones de competición, los amortiguadores Öhlins ajustables y los frenos delanteros de 370 mm con pinzas AP Racing de cuatro pistones completan la transformación. La reducción de peso es igualmente notable, con elementos de la carrocería de fibra de vidrio y cristales de plexiglás.

Siempre dispuesta a cazar presas mucho más grandes que ella

Por otra parte, este proyecto no solo es espectacular en los boxes. Este Abarth ya se alzó en 2023 con el título italiano de Time Attack en la categoría Pro 3000. En 2026, sigue pisando los circuitos y midiéndose con máquinas que, sobre el papel, compiten en una categoría totalmente diferente.

El nuevo vídeo es probablemente la mejor forma de entender este coche: las aceleraciones, los cambios de marcha de la caja secuencial e incluso algunas llamas en el tubo de escape hacen que uno se olvide rápidamente de que, en un principio, bajo esta carrocería alocada, se escondía un minúsculo Fiat 500.

Youtube #!trpst#trp-gettext data-trpgettextoriginal=6561#!trpen#vídeo#!trpst#/trp-gettext#!trpen#
Publicidad

¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!

Deja tu opinión