
Tras tres victorias consecutivas en Croacia, en las Islas Canarias y, posteriormente, en Japón, Lancia sabía que el Rally de la Acrópolis sería un reto totalmente diferente. Las pistas irregulares de Grecia, las temperaturas sofocantes y más de 320 kilómetros de tramos especiales supusieron la primera prueba real del Ypsilon Rally2 HF Integrale sobre tierra. Este fin de semana debía confirmar el dominio de la marca italiana en el WRC2. Al final, se convirtió en un revés.
Avería del motor
Sin embargo, hasta la especial 10, Yohan Rossel figuraba entre los favoritos. El francés, que ya se había impuesto en Croacia y posteriormente en Canarias, volvió a mostrar un ritmo muy competitivo a pesar de su posición de primer piloto, especialmente desfavorable en las pistas griegas.
Pero la carrera se interrumpió bruscamente a mitad del rally. Una avería en el motor dejó inmovilizado al Lancia en la ES10, lo que provocó el abandono inmediato de la tripulación francesa. «Nos hemos visto obligados a abandonar en Grecia por un problema en el motor que nos dejó inmovilizados en la ES10, y que va a pesar mucho en el campeonato…», comentó Yohan Rossel tras la llegada. El piloto no ocultó su decepción, consciente de las consecuencias deportivas de este fallo mecánico. «Lo siento por todos los que nos siguen y gracias al equipo por el gran trabajo realizado».»
Didier Clément, director de Lancia Corse HF, también confirmó que el motor había frenado el avance del francés: «Por desgracia, un problema en el motor frenó su impulso».»
Toyota aprovecha la ocasión
Esta avería llega en el peor momento para Lancia. Antes de la prueba de Grecia, Yohan Rossel lideraba el campeonato tras sus dos victorias consecutivas. Su abandono le ha salido muy caro.
El gran ganador de este fin de semana es Toyota. Roope Korhonen se sitúa ahora al frente de la clasificación del WRC2 con 64 puntos, mientras que Alejandro Cachón, también al volante de un Toyota GR Yaris Rally2, remonta hasta la segunda posición con 61 puntos.
Por parte de Lancia, Léo Rossel limita los daños. A pesar de sufrir un pinchazo en la última jornada, termina sexto y asciende al tercer puesto del campeonato con 60 puntos. «Se podía haber conseguido un mejor resultado, pero un pinchazo esta mañana ha acabado con nuestras esperanzas», explicó el francés. No obstante, destaca el trabajo realizado en la tierra griega: «Hemos intentado recabar el máximo de información a bordo del Lancia sobre esta superficie: la misión ha sido un éxito».»
Un fin de semana difícil, pero enriquecedor
La Acrópolis ha vuelto a demostrar por qué sigue siendo una de las pruebas más temidas del calendario mundial. Las condiciones extremas pusieron a prueba tanto a las tripulaciones como a los mecánicos. Conner Martell también tuvo que abandonar tras dar una vuelta de campana en la ES14, afortunadamente sin consecuencias físicas para la tripulación.
A pesar de todo, Lancia prefiere quedarse con las conclusiones positivas de esta primera gran prueba sobre tierra. Léo Rossel terminó sexto, Pablo Sarrazin séptimo, y el equipo considera que ha logrado importantes avances en el desarrollo del Ypsilon Rally2 HF Integrale sobre esta superficie.
Pero en el campeonato, la realidad es más cruda. Tras haber dominado el inicio de la temporada, Lancia ve cómo Toyota recupera la ventaja. Una simple avería en el motor ha bastado para cambiar por completo el panorama del WRC2. La respuesta no se hará esperar. A partir de la próxima semana, Lancia volverá al asfalto en el Rally di Roma Capitale, dentro del ERC, antes de continuar su campaña mundial en Finlandia. Una oportunidad para recuperar la iniciativa tras un fin de semana en Grecia que podría tener un gran peso en la lucha por el título.
