
Fue uno de los detalles más comentados del nuevo Lancia Ypsilon. Esta famosa bandeja central circular, oficialmente denominada tavolino y humorísticamente apodada “bandeja de pizza” o “bandeja de queso”, era la encarnación misma del deseo de Lancia de ofrecer algo diferente. Un pequeño toque de diseño italiano, a la vez práctico y extravagante, que permite colocar las llaves, el teléfono o la cartera como en una mini mesa de café.
Pero esta firma podría desaparecer pronto. Con la esperada llegada de una versión con caja de cambios manual, esta placa simplemente no tiene cabida. Literalmente.
La caja de cambios manual lo cambia todo
Hasta ahora, el nuevo Ypsilon se ofrecía con una cadena cinemática híbrida combinada con una caja de cambios automática, lo que permitía integrar este famoso espacio de almacenamiento en el centro de la consola.
Pero se está preparando una versión manual. Y con la palanca de cambios llega una concesión en términos de arquitectura interior. La palanca de cambios ocupará exactamente la misma posición que la bandeja de cambios, poniendo fin a esta original característica que daba mucho que hablar. Este cambio no es insignificante. Marca una vuelta a algo más clásico, pero también más accesible.

Un Ypsilon aún más barato a la vista
Hoy en Italia, el Lancia Ypsilon Hybrid parte de los 19.900 euros, un precio ya competitivo dada su calidad percibida y su posicionamiento, normalmente más premium que su primo técnico.
Pero la llegada de una versión manual podría rebajar aún más el precio de entrada. El objetivo es claro: atraer a una clientela más amplia, sobre todo frente a modelos como el Peugeot 208, con un precio a partir de 17.600 euros en Italia, con un motor equivalente.
Sobre el papel, las prestaciones deberían mantenerse próximas a las del Peugeot 208. Hablamos de un consumo WLTP de unos 5,1 l/100 km y unas emisiones de CO2 comparables (116 g/km).
Queda por ver si el sacrificio de la “bandeja de pizza” bastará para atraer a más compradores.
Este reposicionamiento de precios llega en un momento clave para Lancia. La marca está en pleno renacimiento, pero los resultados varían de un mercado a otro.
En Italia, su bastión histórico, los primeros meses de 2026 son alentadores, con más de 2.000 matriculaciones en enero y febrero, lo que supone un aumento de más de 10 % con respecto a 2025. El Ypsilon empieza a despegar. Lo mismo ocurre en España, donde el crecimiento es aún más marcado, impulsado en particular por la producción local en Zaragoza.
Francia, sin embargo, sigue rezagada. Con sólo 161 matriculaciones en los dos primeros meses de 2026, la marca sigue sin convencer, a pesar de una gama renovada.
¿Menos estilo, más ventas?
La desaparición del estante central puede parecer anecdótica. Sin embargo, simboliza perfectamente el dilema actual de Lancia: mantener una identidad fuerte o adaptarse para ganar volumen.
Al optar por una versión manual más accesible, la marca se decanta claramente por la distribución. Aunque signifique sacrificar un elemento de diseño que ha hecho tan distintivo al coche. Ahora queda por ver si los clientes seguirán su ejemplo.

Personalmente, dudo mucho que la presencia de la plataforma fuera importante para las ventas o no. Este Ypsilon no es un Lancia y en cualquier caso sería un suicidio comprarlo fuera de Italia. Ihr mejor quedarse con la imagen además son los 145 cv los que deberían estar.
Sí, el 145 CV sería interesante, y por qué no en Q4 como el Junior... pero creo que lo que quieren urgentemente es impulsar los volúmenes en Italia con precios más atractivos.
Tengo un Lancia Ypsilon.
Francamente, estoy contento con él y hay una diferencia real en términos de manejo con el 208 (que tengo en el trabajo). Es más cómodo y divertido de conducir. Y el interior del Lancia tiene más clase a mis ojos.
Gracias por este testimonio, nunca he conducido un 208 o un Corsa, pero el Ypsilon me dio efectivamente una sensación de confort al volante.