
Hay récords que se miden en caballos de potencia, en velocidad máxima o en tiempo por vuelta. Y luego están aquellos que cuentan otra historia: la popularidad de un coche, el cariño de sus propietarios y la capacidad de un modelo para perdurar a lo largo de las generaciones. Este fin de semana, en Pandino, en Lombardía, la Fiat Panda ha vuelto a demostrar que es mucho más que un simple coche urbano.
La edición de 2026 de «Panda a Pandino» ha batido, de hecho, un nuevo récord al reunir a 1 219 aficionados procedentes de toda Europa durante los tres días que duró el evento. Una cifra sin precedentes que confirma el creciente éxito de este encuentro, que con el paso de los años se ha convertido en un auténtico fenómeno popular.
Una marea de pandas en las calles de Pandino
Durante tres días, del 19 al 21 de junio, la pequeña localidad italiana de Pandino se convirtió en la capital europea del Fiat Panda. Cientos de coches llegaron desde Italia, pero también desde Alemania, los Países Bajos, España y otros países europeos, lo que demuestra el cariño que sigue despertando este modelo.







En total, 693 Panda estuvieron presentes al mismo tiempo durante la jornada principal del encuentro. Una cifra ya de por sí impresionante que permitió que el centro histórico y los alrededores del castillo de Visconti se llenaran de pequeños utilitarios italianos de todas las generaciones. Los organizadores también anunciaron que 597 coches habían participado en el tradicional «Panda Giro», el desfile que lleva a las tripulaciones por las carreteras de la región. Una larga y colorida procesión que cada año constituye uno de los momentos más esperados del fin de semana.
Una pasión que se transmite de generación en generación
Lo que llama la atención en Pandino es la diversidad de coches que hay. Los primeros Panda de los años 80 conviven con las versiones 4×4 que se han convertido en emblemáticas, las series especiales de los años 90 y los modelos más recientes que aún se venden hoy en día. Algunos coches tienen varios cientos de miles de kilómetros en el cuentakilómetros, otros han sido cuidadosamente restaurados o personalizados. Pero todos cuentan una historia. Para muchos propietarios, el Panda fue el primer coche de la familia, el de las vacaciones, los desplazamientos diarios o las carreteras de montaña. Esta sencillez explica sin duda el éxito del evento. Aquí no se trata de prestaciones ni de prestigio. Los propietarios vienen, ante todo, a compartir recuerdos, intercambiar anécdotas y rendir homenaje a un automóvil que ha acompañado a varias generaciones de italianos y europeos.
Un fenómeno que ya no se puede ignorar
Lo que comenzó casi como una broma en torno al nombre del municipio de Pandino y al Fiat Panda, el encuentro fue adquiriendo poco a poco una dimensión inesperada. La edición de 2025 ya había batido un récord con 1 063 coches inscritos. Un año más tarde, se superó la barrera simbólica de los 1 200 participantes, con 1 219 aficionados reunidos. Los organizadores celebraron este nuevo récord con un sencillo mensaje publicado en las redes sociales: «1219 grazie ❤️».
Este éxito confirma que el Panda sigue siendo uno de los coches más entrañables del panorama automovilístico europeo. Mientras el modelo sigue evolucionando y la industria del automóvil se transforma rápidamente, el pequeño Fiat demuestra que aún posee algo poco común: la capacidad de reunir a miles de personas simplemente por el placer de compartir una misma pasión.

