El antiguo director de diseño de Pininfarina también da su opinión sobre el Ferrari Luce: «un objeto sin alma»

El Ferrari Luce no deja de dar que hablar. Al ser el primer Ferrari 100 % eléctrico de la historia, supone un punto de inflexión crucial para la marca de Maranello. Pero mientras que Ferrari Aunque la marca presenta este modelo como una visión del futuro, algunos observadores del mundo del diseño automovilístico se muestran mucho más críticos.

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Después de la opinión de Giugiaro, Se trata de Fabio Filippini, antiguo director de diseño de Pininfarina, que también ha trabajado en Renault y en el Grupo Volkswagen. En una extensa entrevista concedida al canal de YouTube Automoto.it, el diseñador italiano ofreció un análisis especialmente severo del Ferrari Luce, llegando a afirmar que «no es un Ferrari» en su expresión estilística.

«Esperaba algo revolucionario»

Para comprender su decepción, hay que remontarse a la historia personal de Fabio Filippini. Tal y como él mismo explica, su pasión por los coches nació en 1971, cuando recibió una maqueta del Ferrari 512 S Modulo, el famoso prototipo diseñado por Pininfarina. Para él, este coche sigue siendo el ejemplo perfecto de una revolución estilística lograda: un objeto que rompía con los códigos de Ferrari de su época, al tiempo que conservaba una identidad inmediatamente reconocible.

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Ferrari 512 S Modulo

Eso es precisamente lo que esperaba encontrar en el Luce. En su opinión, el paso a la electricidad suponía una oportunidad única para que Ferrari reinventara algunos de sus códigos sin perder su ADN. Sin embargo, la reacción fue muy diferente. «Esperaba algo realmente revolucionario», explica, considerando que la mayoría de la gente reaccionó de forma extremadamente negativa desde la presentación del modelo. Una reacción que, en su opinión, merece ser analizada en lugar de simplemente constatada.

Demasiado estático

La principal crítica formulada por Filippini se refiere al diseño exterior. Según él, un automóvil debe transmitir una sensación de movimiento incluso cuando está parado. Este es uno de los principios básicos del diseño automovilístico: las líneas, las superficies y las proporciones deben crear una tensión visual que sugiera velocidad y dinamismo.

Sin embargo, en su opinión, el Ferrari Luce falla precisamente en este aspecto. El diseñador considera que el coche se ha concebido como un «objeto estático». Las líneas le parecen demasiado regulares, demasiado suaves y poco marcadas como para transmitir la emoción asociada a un Ferrari.

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No obstante, reconoce que los diseñadores partieron de una base especialmente compleja: un vehículo eléctrico de cinco plazas, equipado con un imponente paquete de baterías y con unas dimensiones similares a las de un SUV moderno. Con sus cinco metros de largo, dos metros de ancho y 1,60 metros de alto, el Luce se aleja considerablemente de las proporciones tradicionalmente asociadas a los deportivos de Maranello. Según él, las enormes llantas de 24 pulgadas se han utilizado para intentar disimular estas proporciones, pero eso no basta para corregir un conjunto que, en su opinión, resulta en general desgarbado.

El interior tampoco le convence

Las críticas no se limitan al exterior. Mientras que muchos observadores han elogiado el trabajo realizado en el interior, sobre todo gracias a la intervención del estudio LoveFrom de Jony Ive, Fabio Filippini se muestra mucho menos entusiasta. Reconoce sin reservas la calidad de la interfaz digital y el excelente trabajo realizado en los mandos físicos. En su opinión, la experiencia del usuario debe ser extraordinaria.

Pero en lo que respecta al diseño en sí, su opinión es tajante. Considera que el salpicadero se basa en una arquitectura extremadamente clásica: una gran banda horizontal, cuatro salidas de aire circulares, una pantalla central y un cuadro de instrumentos. Una fórmula que, en su opinión, ya se lleva utilizando desde hace varias décadas en la industria automovilística.

Lo mismo ocurre con el volante de tres radios, al que califica de arquetipo del volante deportivo utilizado desde los años sesenta. Es cierto que los materiales y la calidad de fabricación son excepcionales, pero le parece que la idea carece de innovación.

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El controvertido papel de LoveFrom

Uno de los aspectos más interesantes de su análisis se refiere a la decisión de Ferrari de confiar gran parte del proyecto al estudio LoveFrom, fundado por Jony Ive y Marc Newson. Para Filippini, el problema no radica en su talento. Al contrario, reconoce su enorme influencia en el mundo tecnológico.

Pero considera que su experiencia proviene, ante todo, del mundo de la electrónica y no del del automóvil. En su opinión, Ferrari ha corrido el riesgo de delegar parte de su identidad en diseñadores ajenos a su cultura histórica. Resultado: el Luce le parece más «un coche de Jony Ive» que un auténtico Ferrari. Va incluso más allá al afirmar que, si se retirara el logotipo de Ferrari, sería difícil identificar inmediatamente el vehículo como una creación de Maranello.

Sin embargo, Fabio Filippini no pone en duda la existencia misma de un Ferrari eléctrico. Al contrario, recuerda que este tipo de modelo se ha vuelto prácticamente indispensable para que Ferrari pueda cumplir con la normativa medioambiental sin dejar de fabricar sus emblemáticos V12.

Según él, el verdadero error de Ferrari radica más bien en su comunicación. La marca no ha explicado lo suficiente que la Luce debía permitir conservar los modelos con motor de combustión en lugar de sustituirlos. Incluso menciona una alternativa histórica: la creación de una submarca específica, al igual que hizo Enzo Ferrari con Dino en la década de 1960. Una solución que habría permitido distinguir más claramente este universo eléctrico del resto de la gama Ferrari.

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«Un objeto sin alma»

En definitiva, la crítica de Fabio Filippini va mucho más allá de la cuestión de la electrificación. Para él, el principal defecto del Ferrari Luce no es ni su motorización ni su posicionamiento comercial. Lo que le falta, ante todo, es emoción. «Es un objeto estático, sin alma, sin emoción», resume.

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