
Coger un todoterreno Ferrari Purosangue, enviarlo a Sudamérica y lanzarse a recorrer la Panamericana hasta los confines de Alaska. Es la apuesta completamente descabellada de un alemán. Accidentes, carreteras destrozadas, fallos en los frenos, tramos a casi 5 000 metros de altitud: su Ferrari Con un coste de casi 500 000 euros, ha pasado por más que algunas aventureras. Y la aventura ya supera los 51 000 kilómetros.

Un Ferrari Purosangue ya de por sí no es precisamente un coche cualquiera. Pero el de MJ lo es aún menos. Este alemán, natural de Dortmund, ha decidido darle al V12 de Maranello un uso que pocos propietarios se atreverían siquiera a imaginar: cruzar las Américas con él. ¿Su objetivo? Unir Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, con Deadhorse, en el extremo norte de Alaska. Un viaje realizado en gran parte con Rico, su perro, instalado a bordo como copiloto. El recuento de la aventura: 51 760 km y 17 países, según sus publicaciones.


Un Ferrari en la «carretera de la muerte»
La historia comienza tras el envío del Purosangue desde Europa a Montevideo, en Uruguay. Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Perú… MJ no elige precisamente las carreteras en las que uno esperaría cruzarse con un Ferrari. De hecho, presume de ser el primero en haber conducido un Ferrari por la famosa «Carretera de la Muerte» boliviana. Su Purosangue también ha subido hasta los 4.950 metros de altitud. Allí arriba, entre la falta de oxígeno y un combustible local de mala calidad, el V12 atmosférico empezó a dar problemas.
Un grave accidente y seis meses de reparaciones
Sin embargo, la aventura podría haber terminado mucho antes. El 3 de junio de 2025, entre Cuzco y Nazca, en Perú, MJ sufrió un grave accidente. Con el eje delantero roto, el Purosangue tuvo que ser transportado unos 3.300 km hasta Santiago, en Chile.






Las reparaciones dejan el Ferrari fuera de servicio durante seis meses. A pesar de todo, MJ vuelve a ponerse en marcha. Pero los problemas continúan. En Bolivia, un problema electrónico requiere el diagnóstico con una herramienta específica de Ferrari. Cuenta que tuvo que recorrer una larga distancia hasta Santiago sin asistencia de frenos. Más tarde, en El Salvador, un choque con una moto vuelve a dañar una puerta.


Y Rico sigue en el asiento del copiloto
Después de Sudamérica vienen Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y, por último, Canadá. Incluso su perro, Rico, a veces complica la logística: al carecer de los documentos necesarios para llevarlo directamente a Panamá, MJ tuvo que dejarlo en Costa Rica antes de recorrer casi 950 km para recogerlo. El alemán llegó finalmente a Deadhorse, en Alaska, antes de intentar un nuevo reto: batir el récord de travesía de la Panamericana en sentido contrario.

Pero en julio de 2026, tras cuatro días prometedores, el derrumbe de un túnel en la carretera de Guatemala obliga a dar un rodeo de más de 600 km. Al mismo tiempo, surgen avisos relacionados con la suspensión y el chasis del Ferrari. Se abandona el intento. Más un contratiempo que una conclusión. Su biografía de Instagram sigue indicando «Más de 70 000 km» y, sobre todo, «Próximo intento en proceso…».
Puedes seguirlo en su cuenta de Instagram y echa un vistazo a la entrevista en vídeo que aparece a continuación.
