
Tras una primera prueba en Monza dominada por El duelo entre Maserati y Mercedes-AMG, la segunda manga de la GT2 European Series En Spa-Francorchamps se ha confirmado una cosa: la temporada 2026 dista mucho de ser un camino de rosas. Entre un Maserati con los colores inéditos de las Iron Dames, dos nuevos podios para Antoine Potty y un choque que puso fin prematuramente a la carrera de un Mercedes-AMG, el fin de semana belga nos ha deparado toda una serie de giros inesperados.
Antoine Potty confirma que Maserati aspira al título
Antoine Potty, que ya se había alzado con la victoria en Monza en la carrera inaugural, llegaba a Spa con el objetivo de confirmar el excelente rendimiento del Maserati GT2 n.º 6 inscrito por i4Race. Misión cumplida.

En la primera carrera, el piloto belga se mantuvo durante mucho tiempo en su posición frente a una competencia especialmente reñida, antes de lograr un sólido segundo puesto en la clasificación general, solo superado por el Ginetta G56 GT2 de Ethan Gialdini y Mikkel Njor. Una actuación aún más destacable si se tiene en cuenta que el Maserati era el único representante del duelo entre Maserati y Mercedes que se metió en la lucha por la victoria.
Al día siguiente, Antoine Potty lo hizo aún mejor. Tras ponerse en cabeza de la categoría Silver, se vio envuelto en una intensa lucha por la victoria general frente al KTM X-BOW GT2 de Simon Birch y Thomas Andersen. Al llegar a meta, solo 312 milésimas de segundo separaban al Maserati del ganador.
La victoria parecía incluso posible hasta los últimos instantes. Pero un Mercedes-AMG GT2 que había reducido la velocidad en la trazada tras sufrir un pinchazo complicó la entrada a la última chicane e impidió a Potty lanzar un ataque decisivo. No obstante, con dos segundos puestos consecutivos, el belga ha logrado un excelente resultado en el campeonato.
El Maserati rosa de las Iron Dames acapara todas las miradas
Más allá de los resultados deportivos, una de las imágenes más destacadas del fin de semana vino del stand de Iron Dames. Al no poder disponer de su Porsche, que solía participar en otra competición ese mismo fin de semana, Sarah Bovy y Laura Van den Hengel se pusieron al volante de un Maserati GT2 con la famosa librea rosa del equipo femenino. Una combinación tan inesperada como acertada desde el punto de vista visual.

Esa aparición también tenía una dimensión simbólica. Maria Teresa De Filippis fue la primera mujer de la historia en clasificarse para un Gran Premio de Fórmula 1, al volante de un Maserati 250F en 1958.

Por desgracia, los resultados no estuvieron a la altura del interés que despertó el coche. En la primera carrera, un incidente en el pit lane le costó unos segundos preciosos a la tripulación. En la segunda carrera, un choque con un Lamborghini comprometió sus posibilidades de conseguir un buen resultado, relegándolos a los últimos puestos de la clasificación.
Un duelo entre Maserati y Mercedes que acaba mal
Si Monza ya había marcado la pauta, Spa confirmó la creciente tensión entre Maserati y Mercedes-AMG. La prueba llegó ya en la primera carrera. Philippe Prette, que competía en la categoría Masters con el Maserati GT2 n.º 1, se vio envuelto en una reñida lucha por el segundo puesto de su categoría. En la larga recta belga, se produjo un contacto con un rival directo.








El monegasco logró seguir adelante y acabar finalmente en segunda posición en la categoría Masters. Su rival tuvo mucha menos suerte. El Mercedes-AMG GT2 n.º 294 del tándem Ondrej Rokos / Petr Lisa abandonó tras solo seis vueltas, cuando se encontraba entre los principales protagonistas de la categoría. Las imágenes del fin de semana muestran, además, un Mercedes muy dañado e inmovilizado al borde de la pista, con el capó abierto y humo saliendo del compartimento del motor. Aunque no se trata de un incidente decisivo en la lucha por la victoria, este abandono ilustra a la perfección la intensidad de los enfrentamientos que ahora enfrentan a los dos fabricantes en la parrilla de GT2.
Maserati sigue en la lucha
A diferencia de Monza, donde Maserati y Mercedes habían acaparado ampliamente los primeros puestos, en Spa han surgido otros protagonistas. Ginetta se impuso en la primera carrera, mientras que KTM se llevó la victoria en la segunda. No obstante, Maserati se marcha de Bélgica con un balance muy positivo: dos podios en la clasificación general gracias a Antoine Potty, una victoria en la categoría Silver, dos podios en la categoría Masters para Philippe Prette y el notable debut de las Iron Dames al volante del GT2 del Tridente.
Tras Monza y Spa, hay algo que queda claro: el Maserati GT2 es uno de los referentes de la parrilla de 2026. Y aunque Ginetta y KTM han enturbiado momentáneamente el esperado duelo entre Maserati y Mercedes-AMG, la rivalidad entre ambas marcas sigue escribiéndose carrera tras carrera.
Próxima cita en Misano, en el feudo de Maserati. Una prueba que bien podría dar una nueva dimensión a esta batalla que ya anima el campeonato GT2 European Series.

