
Es una melodía que se oye cada vez más a menudo en la industria del automóvil. Aunque el Stellantis debería acelerar oficialmente hacia los 100 vehículos eléctricos % en Europa, la realidad del mercado es muy distinta.
El año 2025 estuvo marcado por una fuerte señal: casi 22 000 millones de euros en amortizaciones, Esto se debe en gran parte a las incertidumbres que rodean a la electrificación y a las perspectivas comerciales de los modelos de emisiones cero. Esta situación llevó a Stellantis a adaptar su enfoque y, sobre todo, su estrategia. Desde entonces, el grupo lo ha repetido varias veces: en lugar de imponer una transición brutal, hay que dar a los clientes la posibilidad de elegir. En otras palabras, debe seguir ofreciendo una gama de cadenas cinemáticas (combustión, híbrida y eléctrica) para que cada cual pueda comprar un vehículo adaptado a sus medios.
Pero, ¿qué pasa con las marcas italianas? ¿Se han pasado realmente los clientes a los coches eléctricos?
Para responder a esta pregunta, hemos analizado las ventas en 2025 de tres modelos recientes, todos ellos diseñados durante la era Stellantis y ofrecidos en versiones multienergía: el’Alfa Romeo Junior, el Fiat 600 y el Lancia Ypsilon. Tres coches lanzados entre 2023 y 2024, y tres grandes mercados estudiados: Francia, Alemania e Italia.
Alfa Romeo Junior: coches eléctricos minoritarios en todas partes

Con 22.744 unidades vendidas en estos tres mercados en 2025, el’Alfa Romeo Junior es un buen indicador de las tendencias actuales.
- En Francia, 1.307 de las 4.573 unidades vendidas eran eléctricas. Esto representa alrededor del 29 % de las ventas.
- En Alemania, la situación es radicalmente distinta. De los 3.999 Juniors vendidos, sólo 217 son versiones eléctricas. Poco más de 5 %.
- Italia confirma su prudencia ante el 100 % eléctrico. De los 14.172 coches vendidos, 1.284 eran eléctricos, es decir, unos 9 %.
En otras palabras, incluso en un modelo reciente diseñado para apoyar la transición energética, la propulsión eléctrica sigue siendo una parte muy pequeña del mix.
Fiat 600: una transición aún tímida

El Fiat 600 sigue una trayectoria similar, a pesar de su posicionamiento más general.
- En Francia se matricularon 7.723 unidades en 2025, entre ellas 1.819 coches eléctricos. Esto representa alrededor de 24 % de ventas.
- En Alemania, la cuota ha caído en picado: de 6.972 vehículos vendidos, sólo 383 son eléctricos, es decir, alrededor del 5,5 %.
- Pero es en Italia donde la diferencia se hace espectacular. De los 21.266 Fiat 600 vendidos, sólo 487 eran versiones eléctricas. Poco más de 2 %.
Una cifra que ilustra perfectamente la realidad del mercado: en un país donde el poder adquisitivo sigue siendo un factor clave, los vehículos de combustión e híbridos siguen dominando.
Lancia Ypsilon: Italia se mantiene fiel a su motor de combustión

Las noticias Lancia Ypsilon, relanzada bajo la era Stellantis, también confirma esta tendencia.
- En Francia, de 850 ventas, 148 fueron de la versión eléctrica, lo que representa unos 17 %.
- En Alemania, el modelo simplemente no se vende.
- En cambio, en Italia, su principal mercado, de las 9.708 unidades vendidas, sólo 951 eran eléctricas. Esto representa menos del 10 % de las ventas.
También en este caso, la mayoría de los clientes se decantan por motores más asequibles.
Una realidad de mercado alejada de la retórica política
Estas cifras revelan una historia muy clara: a pesar de los objetivos normativos y las ambiciones declaradas, la demanda real sigue siendo mayoritariamente de sistemas de propulsión no eléctricos.
Incluso en los modelos recientes diseñados para apoyar la transición energética, los 100 % eléctricos no superan los 25 % de ventas... y a menudo caen por debajo de los 10 % según el mercado. Francia parece ser el país más abierto a los vehículos eléctricos de los tres estudiados. En cambio, Alemania y sobre todo Italia muestran una fuerte resistencia.
En este contexto, la estrategia actual de Stellantis de ofrecer todos los motores y dejar la elección al cliente parece menos un compromiso que una necesidad comercial.