
Es una confesión poco frecuente en la industria del automóvil. El 24 de marzo de 2026, en una esperada rueda de prensa, Alain Favey, nuevo Director General de Peugeot, marca perteneciente al Grupo Stellantis, Desde febrero de 2025, el nuevo fabricante de automóviles ha estado hablando de un tema que ha estado cerca del corazón de la marca durante varios años: el motor PureTech.
Y por una vez, el discurso no trató de restar importancia al pasado.
Una evaluación lúcida de una crisis mal gestionada
Alain Favey no se anduvo por las ramas con los periodistas. Sí, Peugeot sigue teniendo una imagen negativa vinculada a la fiabilidad de sus motores PureTech, y sí, eso ya no se corresponde con la realidad actual, según él.
Insiste en que los nuevos motores figuran ahora entre los más eficientes y fiables del mercado. Sin embargo, la percepción sigue estando permanentemente empañada. Y con razón, la marca reconoce implícitamente un error importante... no necesariamente técnico, sino en la gestión de la crisis.
«Hay algo que hacíamos entonces que no hacíamos muy bien», admite. Es una afirmación contundente, claramente dirigida a la relación con el cliente. Peugeot admite que no estaba lo suficientemente cerca o no respondía lo suficiente a los problemas encontrados por algunos propietarios.
Una fuga de clientes hacia la competencia
Uno de los pasajes más llamativos de la conferencia fue sin duda aquel en el que Alain Favey habló directamente de las consecuencias comerciales de la crisis. Según él, algunos clientes decepcionados ya han abandonado la marca. Y no necesariamente de forma temporal.
«Es probable que ya lleve mucho tiempo con Toyota o Renault», explica, refiriéndose a los consumidores que se marcharon «por enfado». Una observación cruda pero realista, que pone de relieve el impacto duradero de un problema de fiabilidad mal gestionado. Además, el Director General reconoce que es difícil culpar a estos clientes. Su descontento se considera legítimo y Peugeot parece querer adoptar ahora una postura más humilde.
Peugeot apuesta por un nuevo comienzo
Ante esta situación, la estrategia es clara: pasar página sin renegar del pasado. Desde hace varios años, la marca afirma que ha desplegado una serie de medidas para recuperar la confianza. Garantías ampliadas, controles más estrictos, atención al cliente... todo se hace para demostrar un cambio de actitud.
Pero el verdadero mensaje de Alain Favey es otro: convencer a la gente de que los nuevos modelos no tienen nada que ver con los del pasado. «Hemos entendido los problemas y los hemos resuelto», afirma, refiriéndose tanto a los aspectos técnicos como a las relaciones con los clientes. Peugeot promete ahora una fiabilidad total para sus nuevos vehículos.
Una recuperación que llevará tiempo
A pesar de estas garantías, el Director General se mantiene lúcido. No, los clientes no volverán de la noche a la mañana. La confianza, una vez perdida, no se recupera en cuestión de meses. «Es un proceso que probablemente llevará algún tiempo», admite.
Peugeot parece, pues, embarcada en un esfuerzo profundo y a largo plazo para reconstruir su imagen. Esta tarea es tanto más compleja en un mercado en el que la competencia -sobre todo japonesa y europea- goza ya de una sólida reputación de fiabilidad.