
En Mónaco, Fernando Alonso parece haber convertido sus apariciones automovilísticas en un auténtico culebrón para los aficionados. Tras haber sido visto recientemente al volante de varios Ferraris excepcionales, entre ellos un F40 o un LaFerrari, a Lamborghini Sián a casi 3 millones de euros o un único Pagani Zonda Roadster Diamante Verde estimado en unos 10 millones de euros, el bicampeón del mundo de Fórmula 1 sorprendió a todos con un coche mucho más antiguo... pero quizá aún más mítico a los ojos de los entusiastas del automóvil italiano.
Esta vez, el español fue fotografiado conduciendo un Lancia Delta HF Integrale Martini Racing. Un coche que personifica la edad de oro de los rallies italianos.
Un icono del rally convertido en pieza de coleccionista
El Lancia El Delta Integrale no es un deportivo italiano cualquiera. Fabricado a finales de los 80 y principios de los 90, sigue siendo uno de los coches más memorables de la historia del Campeonato del Mundo de Rallyes. Con seis títulos consecutivos de constructores ganados entre 1987 y 1992, el Delta HF Integrale ha construido una leyenda que pocos otros coches pueden reclamar.

En su librea Martini Racing, con sus franjas azules y rojas instantáneamente reconocibles, evoca al instante los días de gloria de Lancia en el WRC, las etapas nevadas, las llamas de escape y los pilotos legendarios. Incluso más de treinta años después, su aura permanece intacta.


Y Fernando Alonso parece ser perfectamente consciente de ello. Después de todas sus apariciones al volante de hipercoches modernos ultra exclusivos, verle en un Delta Integrale nos recuerda que un verdadero entusiasta puede apreciar una máquina de rally de los años 90 tanto como un supercoche multimillonario.
Un Lancia que ahora vale una fortuna
Lo que también hace interesante esta aparición es la reciente explosión del precio del Delta Integrale. Durante mucho tiempo relativamente asequibles, algunas versiones alcanzan ahora sumas que habrían sido inimaginables hace tan sólo unos años.
Hace poco mencionamos el espectacular caso de’a Lancia Delta HF Integrale Evoluzione Martini 6 en venta en el Concorso d'Eleganza Villa d'Este 2026. Producida en una edición limitada de 310 unidades para celebrar el sexto título mundial de rally de Lancia, esta edición especial se encontraba en un estado casi perfecto, con solo 2.367 kilómetros en el reloj, protecciones de plástico de época e incluso un autorradio que nunca se había instalado.

El resultado: las estimaciones para este Delta superaban los 325.000 euros, con una horquilla de hasta 375.000 euros. Cifras completamente descabelladas para un viejo compacto italiano, que ahora se considera una auténtica obra de arte automovilística. Por supuesto, el Delta visto con Fernando Alonso no es el ejemplar exacto vendido en la subasta, pero pertenece a la misma familia que se ha convertido en un culto entre los coleccionistas.
Alonso sigue demostrando su amor por los coches italianos
Desde hace varios meses, Fernando Alonso hace una aparición tras otra por las calles de Mónaco. Su Ferrari F40 ya causó sensación, al igual que su Ferrari LaFerrari negro, valorado en unos 4 millones de dólares. Más recientemente, su Lamborghini Sián FKP 37 ultralimitado y su exclusivo Pagani Zonda Roadster Diamante Verde confirmaron el impresionante tamaño de su colección personal.




Lo que más llama la atención es la coherencia del garaje del piloto de Aston Martin. A pesar de su actual compromiso con una marca británica en la Fórmula 1, Alonso parece sentir una fascinación muy particular por los coches italianos. Ferrari ocupa obviamente un lugar central, pero Lamborghini, Pagani y ahora Lancia demuestran que su pasión abarca varias generaciones y varias visiones de los deportivos italianos.
Fernando Alonso con un Lancia Delta Integrale Martini 6 en Mónaco.
- John F1 🇪🇸 (@JohnF1_14) 13 de mayo de 2026
El garaje de este señor es espectacular, vaya joyas tiene de todo tipo. pic.twitter.com/kVrGUjU9DP