
Mientras Ferrari da que hablar con su nuevo 12 cilindros, manual y que los supercoches híbridos se multiplican, Lamborghini prepara discretamente el próximo gran paso en su historia. Varios meses después de haber ha abandonado su proyecto del SUV eléctrico «Lanzador», Stephan Winkelmann confirma que el cuarto modelo de la marca sigue en fase de desarrollo. Y, en esta ocasión, da nuevas pistas sobre cómo será.
Un GT 2+2, pero diferente a los demás
En una entrevista concedida al medio Carbuzz durante el Festival of Speed de Goodwood, el director general de Lamborghini confirmó que el futuro modelo completará la gama actual, compuesta por el Urus, el Temerario y el Revuelto.
«Tenemos un proyecto para un cuarto modelo. Será un GT, un bipuerta con configuración 2+2, pero con una carrocería diferente. Tenemos ideas muy buenas en las que estamos trabajando», explica Stephan Winkelmann. Esta precisión es importante. Por lo tanto, no se tratará de un simple rival del Ferrari Roma o del Bentley Continental GT. Al referirse a una «carrocería diferente», el directivo da a entender que Lamborghini mantendrá una silueta más original, probablemente inspirada en el prototipo Lanzador presentado en 2023, con una distancia al suelo ligeramente elevada y un estilo de crossover deportivo. Dado que se ha abandonado el proyecto eléctrico, esta arquitectura debería adaptarse ahora a una motorización híbrida enchufable.

La hibridación sigue siendo una prioridad
Aunque Lamborghini ha renunciado al 100 % eléctrico para este cuarto modelo, la marca no da marcha atrás en lo que respecta a la hibridación. Más bien al contrario. Para Stephan Winkelmann, la electrificación no es un mero medio para reducir las emisiones de CO₂. Es, ante todo, una herramienta para mejorar el rendimiento.
Según él, la respuesta instantánea del motor eléctrico, las mejoras en la eficiencia y la posibilidad de ofrecer el mismo vehículo en todos los mercados del mundo justifican plenamente esta elección. Lamborghini no desea desarrollar versiones diferentes según las regiones, ya que considera que cada cliente debe poder comprar «el auténtico Lamborghini», independientemente de dónde resida. Por lo tanto, este futuro modelo debería seguir la filosofía ya aplicada en los modelos Revuelto, Temerario y Urus SE: un motor de combustión respaldado por un motor eléctrico para ofrecer mayor potencia y capacidad de respuesta.

No hay caja de cambios manual, a pesar de que sea un Ferrari
Otro tema abordado por el directivo italiano: el regreso de las cajas de cambios manuales en los coches de lujo. Mientras que Ferrari acaba de dar la sorpresa con su 12Cilindri Manuale, Stephan Winkelmann cierra claramente la puerta a esta posibilidad en Lamborghini. Según él, la prioridad de la marca está en otra parte. Entre las numerosas variantes de los modelos existentes y el desarrollo de esta cuarta familia, los recursos se centran en los proyectos considerados estratégicos. Lamborghini prefiere invertir en sus futuros coches antes que seguir una tendencia que, a su juicio, sigue siendo muy marginal.
Un Lamborghini que deberá seguir siendo fácilmente reconocible
Más allá de sus características técnicas, el futuro modelo deberá, sobre todo, respetar la identidad de la marca. Stephan Winkelmann insiste en un punto: el diseño seguirá siendo el sello distintivo número uno de Lamborghini. El objetivo es que este futuro GT sea reconocible a primera vista, sin que quepa ninguna duda sobre su origen.
Aunque Lamborghini sigue sin desvelar su diseño definitivo, las declaraciones de su director general confirman que el cuarto modelo va tomando forma poco a poco. Tras el abandono del Lanzador eléctrico, el fabricante parece haber encontrado un nuevo rumbo: un GT híbrido 2+2, más versátil que los supercoches actuales, pero siempre fiel al carácter espectacular que caracteriza a la marca de Sant’Agata Bolognese.