
Iba a ser una de las estrellas de la venta. Un icono de los 80 reconocible al instante, inmortalizado en la serie Magnum, P.I. y conducido por el mismísimo Tom Selleck. Sin embargo, pocas horas antes de que se pusiera a la venta en Florida, el Ferrari 308 GTS anunciada como “auténtica” está ahora sembrando dudas. ¿Y si la historia es mucho más turbia de lo esperado?
Un Ferrari legendario... con un pedigrí impreciso
Cuando Barrett-Jackson presenta este 308 GTS, Todo parece encajar a la perfección. Número de chasis 28251, documentos periciales, supuesta participación en el primer episodio de la serie: sobre el papel, se trata de uno de los coches más legendarios de la televisión.

Pero rápidamente salen a la luz una serie de detalles. Contrariamente a lo que cabría esperar de un vehículo tan emblemático, los documentos que prueban su participación en la serie no se pueden consultar libremente. Peor aún, algunas de las peticiones de los periodistas de Autobild que investigaron el caso para acceder a las pruebas fueron simplemente ignoradas. En el riguroso mundo de los coches clásicos, este tipo de opacidad nunca es una buena señal.
Una investigación que sacude las certezas
Si se profundiza un poco más, se descubren varias incoherencias. Fotos de ventas anteriores muestran un Ferrari con el mismo número de chasis, que ya ha pasado por diferentes manos en los últimos años. Hasta aquí, nada inusual. Pero un detalle iba a cambiarlo todo: el estado del salpicadero.
En imágenes que datan de una venta en 2025, se aprecia claramente una grieta específica en el salpicadero. En las fotos actuales del coche subastado, esta zona muestra una deformación diferente, sin la grieta inicial. ¿Un simple cambio cosmético? ¿O una prueba de que no se trata del mismo vehículo?


Oficialmente, la respuesta es sencilla: el coche es el mismo, pero restaurado en su interior beige original. Sin embargo, muchos observadores se muestran escépticos ante esta explicación, ya que las diferencias parecen muy difíciles de justificar simplemente restaurando el coche.
El misterio del número 28251
El quid de la cuestión reside en este famoso número de chasis: 28251. Según los especialistas, entre ellos F-Register, este número corresponde a uno de los Ferrari utilizados en la serie. Pero surge una cuestión inquietante: ¿es posible que varios coches reivindiquen ahora la misma identidad?
Algunos documentos mencionan la existencia de otro ejemplar vinculado a este número, sin confirmar un duplicado oficial. En teoría, sin embargo, sólo hubo un coche con este número de bastidor. Las zonas grises se acumulan, y hoy nadie puede afirmar con certeza que el coche puesto a la venta sea realmente el que se conduce en pantalla.
¿Por qué tanta duda... y a qué precio?
Hay mucho en juego. Un Ferrari 308 GTS clásico suele alcanzar un precio de entre 60.000 y 130.000 euros, dependiendo de su estado. Pero en cuanto se menciona un vínculo con Magnum, P.I., el valor sube inmediatamente. En una venta anterior en 2025, un ejemplar presentado como coche de rodaje alcanzó unos 115.000 dólares. Una prima significativa, que basta para explicar por qué algunos pueden sentirse tentados a “reconstruir” una historia.


En este contexto, falsificar documentos o modificar un coche para darle una identidad más prestigiosa podría generar decenas de miles de euros más. Un riesgo muy real en el mundo de los coches clásicos.
Una venta de alto voltaje
Al final, este Ferrari 308 GTS iba a ser una simple estrella de subasta. En cambio, se está convirtiendo en el centro de una investigación digna de un episodio de Magnum. ¿Es realmente el coche del piloto de la serie, o se trata de una copia cuya historia ha sido embellecida? A estas alturas, ni siquiera los expertos más avezados pueden decidirlo. Y ahí radica el problema. Porque en este tipo de transacciones, la duda es a veces suficiente para que una venta se vaya al traste. Lea el informe completo en Sitio web de Autobild.