
El Ferrari F40 se ha convertido en una pieza de colección. Fabricada en una tirada de tan solo 1.311 unidades entre 1987 y 1992, la última Ferrari aprobada por Enzo Ferrari, se cotiza ahora entre 3 y 4 millones de euros. Una suma que condena a la mayoría de los aficionados a admirarla tras una valla o a través de la pantalla de un smartphone.
Pero en el Reino Unido, un aficionado llamado Raph decidió sortear el problema. Su objetivo no era fabricar una réplica perfecta destinada a engañar a los coleccionistas (lo cual es preferible para evitar problemas con la marca), sino construir su propia visión del F40. Un coche inspirado en la leyenda italiana, fabricado en su garaje por unos 90 000 €.
Un F40 construido en un garaje
El proyecto se basa en un principio sencillo: recuperar las sensaciones de un F40 sin gastarse varios millones de euros. Para ello, Raph ha utilizado un chasis de Ferrari (sin especificar cuál), una carrocería inspirada en Ferrari y una mecánica muy diferente a la de Maranello, aunque cercana a ella. Adiós al V8 biturbo de 2,9 litros. Bajo la carrocería se esconde un V8 atmosférico de Maserati de 4,7 litros acoplado a una caja de cambios Audi 01E. Una combinación que puede parecer sorprendente, pero que permite a esta réplica desarrollar cerca de 400 ch en las ruedas traseras (el Ferrari F40 alcanza los 478 ch).


El coche es ligero. Según Ralph, pesa unos 1 070 kg, lo que supone una relación peso/potencia muy interesante. A modo de comparación, el Ferrari F40 pesa 1 155 kg. Según su creador, el coche «tira con mucha fuerza» y el tren delantero parece incluso querer levantarse cuando se pisa a fondo el acelerador. «Ahora entiendo por qué le ponen un alerón delantero».»
La primera salida a pista
Tras varios años de trabajo, el coche por fin ha recorrido sus primeros kilómetros en carretera. Como suele ocurrir con este tipo de proyectos artesanales, no todo ha salido a la perfección.



Los primeros kilómetros sirven sobre todo para comprobar que no se suelta ninguna pieza y que los componentes principales funcionan correctamente. Rápidamente surgen algunos problemas eléctricos, sobre todo con las luces traseras y los intermitentes, que finalmente se solucionan gracias a un simple cable desconectado. La palanca de cambios también requiere algunos ajustes. La caja de cambios Audi 01E utilizada en el proyecto a veces carece de precisión, sobre todo cuando está caliente. Meterse la marcha atrás resulta complicado y algunas marchas aún necesitan ajustes. Pero lo esencial está en otra parte: el coche circula, acelera con fuerza y proporciona sensaciones que ya parecen convencer a su propietario.


Más espectacular que el auténtico F40
Una de las (desagradables) sorpresas de la primera prueba tiene que ver con el calor en el interior. Sin aire acondicionado y con un aislamiento prácticamente inexistente, el habitáculo se vuelve rápidamente sofocante. Incluso con una temperatura exterior de unos 18 grados, los ocupantes notan un calor intenso que proviene del motor y la transmisión. Las ventanillas abiertas no bastan para ventilar el habitáculo. A esto se suma la visibilidad trasera limitada, así como la posición de conducción tan peculiar.

Más económico de mantener
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto tiene que ver, evidentemente, con los costes de mantenimiento. Cuando surgen problemas, Raph puede sustituir algunas piezas por unos pocos cientos de euros. Menciona, en particular, su caja de cambios Audi, que compró de segunda mano por unos 350 euros para intentar resolver ciertos problemas de cambio de marchas. Una cantidad insignificante si se compara con el precio de las piezas de un auténtico Ferrari F40.

Este enfoque resume a la perfección la filosofía del proyecto: crear un coche capaz de ofrecer sensaciones similares a las de un F40 sin las limitaciones económicas de un superdeportivo de varios millones de euros. Por otra parte, el proyecto aún no está del todo terminado. Todavía hay que instalar un nuevo alerón delantero, quedan por ultimar algunos ajustes de la caja de cambios y ya se han previsto varias mejoras.
Pero este F40 de garaje ya circula por carretera y su creador tiene toda la intención de disfrutarlo durante todo el verano. En cuanto a si se parece realmente al original, cada uno se formará su propia opinión. Pero pocas personas pueden presumir de haber construido su propio Ferrari F40 en su garaje por menos de 100 000 €.
