Stellantis vuelve a crecer en Italia... pero un solo coche representa la mitad de toda la producción nacional

Después de un catastrófico 2025, Stellantis muestra por fin signos de recuperación en Italia. Las cifras del primer trimestre de 2026 confirman un esperado, casi esperado, cambio de tendencia. Pero detrás de este repunte se esconde una realidad mucho más frágil: un solo automóvil representa casi la mitad de toda la producción nacional.

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Una recuperación real... pero aún frágil

Los primeros meses de 2026 marcan un punto de inflexión. Entre enero y marzo, las plantas italianas de Stellantis produjeron 120.366 vehículos, incluidas furgonetas, lo que supone un aumento de 9,5 % respecto a 2025.

Esta progresión se debe principalmente a los turismos, cuya producción aumentó en 22 % hasta 73.841 unidades. Por el contrario, los vehículos industriales disminuyeron en 5,8 %, penalizados en particular por los ajustes industriales en Atessa.

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Este giro significa que en 2026 se producirán en Italia unos 500.000 vehículos, frente a 379.706 en 2025. Una clara mejora, pero aún lejos de los niveles anteriores a la crisis... y especialmente de las más de 700.000 unidades previstas para 2023. En otras palabras, la recuperación está ahí, pero aún no es suficiente para borrar la caída histórica de los últimos años.

Melfi, Mirafiori... y Módena vuelven a la carga

En este contexto, varias fábricas vuelven a registrar beneficios. Melfi impresionó con un espectacular aumento de 92,5 %, impulsado por el lanzamiento del nuevo Jeep Compass. Mirafiori le siguió con un aumento de 42,4 %, gracias al crecimiento del Fiat 500, que ahora se ofrece en versión híbrida además de la eléctrica. En Pomigliano, el crecimiento fue más moderado (+6,7 %), pero el centro sigue siendo un importante pilar industrial.

Más al norte, la planta de Maserati en Módena también vuelve a estar en marcha, con un aumento de la producción. En el primer trimestre, se ensamblaron allí 205 coches, frente a sólo 30 un año antes. Un aumento espectacular de más de 500 %, posible gracias al traslado desde Turín de modelos emblemáticos como el Maserati GranTurismo y el GranCabrio, que ahora representan la mayor parte de los volúmenes de la planta.

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Pero detrás de este crecimiento engañoso, la realidad es más matizada. Los volúmenes siguen siendo extremadamente bajos a escala industrial. Módena simboliza por sí sola la paradoja actual de Stellantis en Italia: signos visibles de recuperación, pero aún lejos de un verdadero repunte a gran escala.

La Pandina, columna vertebral de la industria italiana

Pero la novedad más significativa de este comienzo de año se esconde en otro lugar. En la actualidad, un solo coche representa casi la mitad de la producción italiana de automóviles de Stellantis: el Fiat Panda, ahora conocido como Pandina. Producido en Pomigliano, representa alrededor del 47 % de los volúmenes nacionales. Una cifra colosal, casi preocupante. Refleja una dependencia extrema de un único modelo, sin duda popular y rentable, pero que por sí solo no puede sostener toda la industria automovilística italiana.

fiat-panda

Sin Pandina, la producción nacional sería aún más frágil. En cierto modo, se ha convertido en la muleta industrial de un sistema que lucha por renovarse.

Cassino, símbolo de las dificultades persistentes

En el otro extremo de la escala, algunas plantas siguen hundiéndose. Cassino sigue siendo el punto negro de Stellantis en Italia. La producción cayó un 37,4 % en el primer trimestre, con sólo 2.916 vehículos ensamblados. El Alfa Romeo Giulia y el Stelvio están llegando al final de su ciclo de producción, mientras que el Maserati Grecale no basta para compensar la caída de los volúmenes.

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Y lo que es aún más preocupante, el sitio sigue sin tener modelos nuevos claramente asignados. Las previsiones para 2026 sitúan incluso la producción anual en torno a las 13.000 unidades, un nivel extremadamente bajo. En el plano social, la situación se está volviendo crítica, con una gran parte de la plantilla afectada por medidas de apoyo.

Una adquisición condicional

El comienzo de 2026 marca un verdadero cambio de impulso. Stellantis también progresa en el mercado europeo, con un aumento de las ventas del 5 %, prueba de que la estrategia de producto empieza a dar sus frutos. Pero esta recuperación se asienta aún sobre bases frágiles: algunos modelos clave como el 500 híbrido o el Jeep Compass, volúmenes aún limitados en centros como Módena y una dependencia muy fuerte de la Pandina.

Todas las miradas están puestas ahora en el 21 de mayo de 2026, fecha en la que el Director General Antonio Filosa deberá presentar el nuevo plan industrial. Este plan deberá responder a una pregunta clave: ¿cómo transformar este repunte cíclico en una auténtica recuperación sostenible?

Sin nuevos modelos, un ascenso en la gama industrial y una diversificación de los volúmenes, Italia podría seguir dependiendo de un equilibrio precario... en el que un solo coche sigue sosteniendo toda una industria.

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