
Pocos días después de demostrar su rentabilidad y confirmar la pertinencia de la apuesta realizada por Stellantis, Leapmotor sube una marcha en Europa. Y esta vez, el fabricante chino ya no se contenta con vender sus coches en el Viejo Continente: ahora quiere diseñarlos... en el corazón mismo de la industria automovilística alemana. Un símbolo poderoso, y una señal estratégica que bien podría decir mucho sobre el futuro de Stellantis.
Leapmotor se traslada a Múnich, en el corazón de la experiencia europea
Leapmotor acaba de inaugurar su primer centro de investigación y desarrollo fuera de China. La elección del emplazamiento no es baladí: Múnich (Alemania), en el distrito de Schwabing-Freimann. Es decir, a pocos kilómetros de las sedes de BMW y Audi.
Este posicionamiento dice mucho de las ambiciones del fabricante. Al establecerse en el corazón del ecosistema automovilístico alemán, Leapmotor ya no busca simplemente exportar sus modelos, sino sumergirse directamente en la experiencia europea en diseño, ingeniería y concepción de automóviles.
Este nuevo centro desempeñará un papel clave a la hora de definir el diseño y orientar el desarrollo de futuros modelos para los mercados internacionales, con especial atención a Europa. Se trata de un paso estratégico para adaptar sus vehículos a las expectativas locales, tanto en términos de estilo como de calidad percibida.
Una estrategia global que va más allá de las exportaciones
Con este movimiento, Leapmotor abre nuevos caminos. Hasta ahora, la marca se había apoyado principalmente en sus centros de diseño de China, sobre todo Hangzhou y Shanghai. Ahora está construyendo una organización verdaderamente global, capaz de incorporar múltiples influencias a sus futuros modelos.
El objetivo es claro: pasar de ser un fabricante chino que exporta a un actor global capaz de diseñar coches para distintos mercados desde el principio.
Este desarrollo forma parte de una fase de expansión especialmente rápida. En 2025, Leapmotor había exportado más de 67.000 vehículos, convirtiéndose en el primer fabricante internacional emergente de China. A principios de 2026, ya se había superado el hito de las 100.000 unidades vendidas fuera de China.
En Europa, la marca se está imponiendo gradualmente como uno de los actores chinos más visibles en el segmento de los coches eléctricos, hasta el punto de convertirse en una de las tres primeras marcas chinas en términos de ventas de vehículos eléctricos de 100 %.
Stellantis en el corazón del sistema europeo
Detrás de este aumento de poder, es difícil no ver la mano de Stellantis. El grupo franco-italo-americano, propietario del 51 % de la empresa conjunta Leapmotor International, desempeña un papel central en la expansión europea de la marca.
Gracias sobre todo a su red, Leapmotor ha podido desplegar rápidamente cerca de 900 puntos de venta y servicio en todo el mundo, incluidos más de 800 en Europa.
Pero la cooperación va mucho más allá de la distribución. Ahora se extiende a la producción y... al propio diseño de vehículos.
En España, en las instalaciones de Stellantis en Zaragoza, Leapmotor prepara ya la industrialización de sus modelos para el mercado europeo. El SUV B10 está en fase de preproducción y su entrada en producción está prevista para octubre de 2026. El B05, por su parte, empezará a probarse en junio de 2026 y su producción está prevista para 2027.
En otras palabras, entre la producción local en España y el diseño en Alemania, Leapmotor está construyendo una base europea verdaderamente completa.
Un crecimiento espectacular cambia el juego
Esta estrategia está respaldada por unos resultados financieros y comerciales impresionantes. En 2025, Leapmotor entregó más de 596.000 vehículos, lo que supone un aumento de más de 100 % en un año.
Sobre todo, la marca dio un paso decisivo al obtener beneficios por primera vez en su historia, con un beneficio neto de 540 millones de yuanes. Un importante punto de inflexión para un fabricante que hasta hace poco aún se consideraba una start-up.
Con un aumento de las ventas de más de 100 % y una sólida posición de tesorería, Leapmotor dispone ahora de una sólida base financiera para respaldar su expansión mundial.
Para 2026, el objetivo es aún más ambicioso: más de un millón de vehículos entregados. Esta trayectoria se verá respaldada por el lanzamiento de nuevos modelos globales, como el A10, que se comercializará en unos cuarenta países.
¿Hacia coches Stellantis diseñados con ADN Leapmotor?
Lo que hace especialmente interesante este traslado a Múnich es lo que sugiere para el futuro.
Hasta ahora, Leapmotor se consideraba un socio que permitía a Stellantis acelerar su transición eléctrica a menor coste. Pero con un centro de I+D en Europa, la colaboración podría alcanzar un nuevo nivel.
Diseñar modelos en Alemania, producir en España y distribuir a través de la red Stellantis... ésta es ya la estructura de un fabricante plenamente integrado en el mercado europeo.
Así que la cuestión ya no es si Leapmotor dejará huella en Europa, sino hasta dónde llegará su influencia dentro de la propia Stellantis.
Una vez validada la pertinencia de su inversión, el grupo que ahora preside Carlos Tavares (y luego su sucesor) podría apoyarse cada vez más en los conocimientos tecnológicos de su socio chino para diseñar sus futuros automóviles.
Y en Múnich, entre los bastiones históricos de BMW y Audi, Leapmotor podría estar preparando algo más que sus propios modelos: parte del futuro eléctrico de Stellantis.