
Parece que la imagen del motor PureTech va a quedar empañada por mucho tiempo. Tras las reiteradas críticas a la famosa correa sumergida en aceite, ahora incluso una institución oficial se ha metido en el debate, deliberadamente o no: la policía alemana.
Las fuerzas del orden publican cada vez más vídeos desenfadados en las redes sociales. Polizei, gendarmería, carabinieri... el formato es ya conocido: secuencias humorísticas, a menudo virales, que humanizan estas instituciones. Esta vez, es la policía de Baja Sajonia (Alemania) la que se ha prestado a un juego que se ha hecho popular en Instagram. Con los ojos cerrados, un policía tiene que reconocer un modelo de coche simplemente por el sonido del capó al cerrarse.
La secuencia comienza en serio. El capó de un Volkswagen Bulli se cierra de golpe. Respuesta inmediata y correcta. Luego viene un Volkswagen Passat. De nuevo, sin vacilar. Le sigue un Mercedes-Benz Clase E, también identificado sin dificultad. El ejercicio parecía dominado. Hasta el último coche. En lugar de un capó, oímos la tapa de un cubo de basura cerrándose. Sin ver la escena, el policía dice: "Opel Corsa". El efecto cómico fue inmediato. El vídeo va acompañado de un mensaje irónico: "Sólo tenemos coches de empresa bonitos 🤩 Lo sentimos".
Es difícil no verlo como una indirecta. El Opel Corsa es uno de los coches pequeños más vendidos en Alemania. Pero en el imaginario público, se ha visto arrastrado por la controvertida reputación del motor 1.2 PureTech, que durante mucho tiempo ha sido criticado por sus problemas con la correa de distribución sumergida en aceite. En los últimos años, el tema ha trascendido los círculos especializados para llegar al público en general, alimentado por testimonios, llamadas a revisión e incluso campañas publicitarias competidoras indirectamente a esta tecnología.
Cuando el vídeo se hizo viral, Opel se apresuró a responder con humor. "Mi hermano podría haber dicho cualquier cosa, pero dio el nombre del coche pequeño más vendido de Alemania", replicó la marca en las redes sociales. Es una forma elegante de recordar el éxito comercial del modelo, sin entrar en la polémica.
La policía alemana, por su parte, aclaró rápidamente que no se trataba de atacar a ninguna marca en particular. "No es odio contra ninguna marca de coches en particular, sino una pequeña tomadura de pelo a nuestros colegas de Berlín. Sin duda tenemos los vehículos de emergencia más chulos", explicó. En otras palabras, más una rivalidad interna que un ajuste de cuentas industrial.
No obstante, el contexto es delicado para Stellantis. En los últimos años, el grupo automovilístico ha sido objeto de reiteradas críticas por el PureTech, hasta el punto de que algunos de sus competidores han intentado explotar el tema en sus comunicaciones. Un simple vídeo humorístico, publicado por una policía regional, basta ahora para reavivar un debate técnico y mantener una reputación.
Esta burla no es buena, pero si Stellantis hubiera gestionado bien el problema de fiabilidad del Puretech, ¡no estaríamos en este lío!