
Una semana después del anuncio de un vasto plan de reducción de empleo, el expediente social de la planta polaca de Stellantis en Tychy ha alcanzado una nueva etapa. Ante lo que consideran un punto muerto en el diálogo social, los sindicatos han decidido hablar directamente con los principales accionistas del grupo. Se trata de una medida poco habitual, que revela la magnitud de las inquietudes sobre el futuro de este centro industrial en Europa.
Una onda expansiva que va mucho más allá de los 320 despidos anunciados
El 12 de enero de 2026, la dirección de FCA Polonia, filial de Stellantis, formalizó la puesta en marcha de un procedimiento de despido masivo en la planta de Tychy. Sobre el papel, 320 despidos inmediatos. De hecho, según los sindicatos, están afectados casi 740 empleados, es decir, casi un tercio de la plantilla del centro. Y la cifra podría aumentar aún más. Tychy no es una planta aislada. Trabaja con 58 subcontratistas. La caída de los volúmenes y la pérdida del tercer turno de producción a partir de marzo hacen que "miles de empleos estén en peligro" en toda la región industrial de Silesia. Para una región ya debilitada, el choque social sería considerable.
Un emplazamiento industrial clave, pero dedicado a modelos que se suponen de gran volumen.
Lo que hace la situación aún más incomprensible para los representantes de los trabajadores es el propio posicionamiento de la planta. En Tychy se ensamblan actualmente modelos fundamentales para la estrategia europea del Grupo: el Alfa Romeo Junior, el Fiat 600 y el Jeep Avenger. Se trata de SUV compactos, disponibles en versiones híbridas y eléctricas, diseñados para impulsar los volúmenes y apoyar la transición energética. Para los sindicatos, esta contradicción está en el corazón del malestar: ¿cómo explicar una reducción tan brutal de la capacidad industrial en un centro que produce precisamente los modelos presentados como estratégicos para el futuro del Grupo?
El diálogo social se ve como una "fachada
En una carta que Milano Finanza ha podido consultar, el sindicato Solidarnosc saca una dura conclusión. Denuncia que el diálogo con la dirección local es "puramente formal", y acusa a la dirección de tomar decisiones importantes sin consultar realmente a los representantes de los trabajadores. Fue este punto muerto el que llevó al sindicato a saltarse la jerarquía operativa y dirigirse directamente a los accionistas de Stellantis. La carta se envió no sólo a Exor, holding de John Elkann y primer accionista del grupo, sino también a Peugeot Frères, Bpifrance (en representación del gobierno francés) y al fondo BlackRock. El objetivo es claro: obtener una posición pública y vinculante sobre el futuro industrial de Tychy, a medio plazo, en un momento en que Stellantis ha cerrado recientemente su fábrica de motores de Bielsko-Biała, también en Polonia.
El meollo del conflicto: las condiciones de salida
Además del principio de la supresión de puestos de trabajo, el conflicto se centra ahora en las condiciones del plan de despido voluntario. Solidarnosc exige una indemnización de hasta 36 meses de salario, nivel que considera coherente con lo concedido en otros planes de despido del grupo, en Polonia y en otros lugares de Europa. La propuesta de Stellantis es mucho menos favorable: un tope de 24 mensualidades, reservado a los empleados con más de 30 años de antigüedad. El sindicato califica esta diferencia de "profundamente decepcionante", lo que hace que las negociaciones sean especialmente tensas. Sobre todo, los representantes de los trabajadores temen que el carácter voluntario del régimen sea sólo una palabra. En su opinión, se presionaría a determinados empleados, que se verían obligados a elegir entre una salida tutelada o un despido posterior en condiciones mucho menos ventajosas.
"Estamos muy decepcionados
"Estamos muy decepcionados por las propuestas de la patronal", escribe Solidarnosc en su carta a los accionistas. Grzegorz Maslanka, presidente del sindicato NSZZ Solidarnosc de FCA Polonia en Tychy, expone las líneas rojas: una garantía real del trabajo voluntario, una protección reforzada para las familias monoparentales, los sustentadores únicos y los empleados con varios hijos a cargo. El miércoles 21 de enero, a las 11.00 horas, se celebrará una rueda de prensa ante la puerta principal de la fábrica. También están previstas otras dos reuniones con la dirección de Stellantis los días 21 y 22 de enero. El calendario es apretado: si no se llega a un acuerdo en quince días, la empresa podrá proceder a despidos individuales sobre la base de un acuerdo unilateral.
Así que nada ha cambiado en Stellantis...
¿Quién podría haberlo previsto?
"Exor, el holding de John Elkann
Por favor, que quede claro que se trata del holding de John Elkann y no de la familia Agnelli. Los Agnelli que él consiguió sacar del holding familiar histórico metiendo mano y haciéndolos accionistas minoritarios. En cuanto a los que me dirán que él mismo es un Agnelli... Que vayan a indagar en sus antecedentes familiares, orígenes, trayectoria profesional, etc y volvemos a hablar. Los verdaderos Agnelli ya no controlan su herencia. No se sorprenda si se abandonan las marcas italianas.