
En Mónaco, donde los Ferrari, Lamborghini y otros supercoches forman casi parte del paisaje, el piloto de F1 Carlos Sainz ha elegido un vehículo mucho más modesto para algunos de sus desplazamientos: un Fiat Topolino. Pero ni se le pasa por la cabeza al piloto español conducir un modelo tal y como sale del configurador. Su pequeño coche eléctrico ha sido objeto de una personalización especialmente minuciosa, con varios detalles que parecen hacer referencia directa a su pareja, Rebecca Donaldson.
Gracias a unas nuevas imágenes, ahora podemos ver este Topolino desde todos los ángulos. Y detrás de su aspecto divertido se esconde una configuración que parece haber sido pensada para una pareja.
Un Topolino rojo que no se puede confundir con ningún otro
El modelo sigue siendo fácilmente reconocible. El Fiat Topolino, primo italiano del Citroën Ami, conserva sus formas muy compactas y sus dos pequeños faros redondos. Sin embargo, el ejemplar de Carlos Sainz destaca por su carrocería totalmente roja, hasta las llantas, que repiten este color con un ribete claro. Sobre todo, este Topolino presenta una configuración descapotable que parece adaptarse perfectamente al clima monegasco. Las puertas tradicionales dan paso a unos simples cordones, mientras que el habitáculo está protegido por un techo blando.

Un tejido a cuadros que llega hasta el techo y los asientos
Es imposible pasar por alto el estampado elegido para el habitáculo. El techo, los montantes, los asientos, el salpicadero e incluso los ribetes laterales están revestidos con un tejido con estampado de tartán, en el que predominan el rojo y el azul oscuro, combinados con finas líneas amarillas y verdes. Una elección que no parece fortuita. Rebecca Donaldson es escocesa, por lo que este tartán se presenta como un guiño especialmente marcado a los orígenes de la pareja de Carlos Sainz. El resultado transforma por completo el ambiente del pequeño Fiat. Mientras que un Topolino clásico apuesta por un ambiente veraniego y mediterráneo, este modelo adquiere casi el aire de un pequeño coche de playa británico, al tiempo que conserva un rojo muy asociado al mundo del automóvil italiano.


«CS» y «RD»: sus iniciales bordadas en los asientos
Sin embargo, el detalle más personal se encuentra en los reposacabezas. El del conductor lleva las letras «CS», de Carlos Sainz, mientras que el otro muestra «RD», de Rebecca Donaldson. Las iniciales están bordadas en blanco sobre un fondo rojo, siempre rodeadas del mismo tartán. Un detalle que confirma el carácter muy personal de esta creación: este Topolino parece haber sido configurado no solo para Carlos Sainz, sino realmente en torno a la pareja. Además, se aprecia que el tartán está presente prácticamente en todos los lugares donde ha sido posible, incluso en la parte trasera del habitáculo.



En Mónaco, al fin y al cabo, 45 km/h pueden ser suficientes
Carlos Sainz es una de las pocas personas capaces de conducir un Fórmula 1 a más de 300 km/h, pero en las calles de Mónaco, un diminuto Fiat eléctrico con una velocidad máxima de 45 km/h puede resultar mucho más práctico. Y no es el único piloto que se ha dado cuenta de ello. Max Verstappen también tiene un Topolino, mientras que a Charles Leclerc, George Russell o Lando Norris ya se les ha visto en varios Fiat pequeños en el Principado.