Ferrari F50 negro de 8 millones de euros: solo hay cuatro en todo el mundo, pero este es diferente

En el mundo, ya de por sí muy cerrado, de los Ferrari F50, algunas configuraciones alcanzan un nivel de rareza casi mítico. Este es precisamente el caso de este Ferrari F50 de 1996 que pronto saldrá a subasta en RM Sotheby’s con un precio estimado de entre 5 y 6 millones de libras esterlinas, es decir, entre 6 y 7 millones de euros. Una suma considerable, pero que bien podría no ser suficiente para saciar el apetito de los coleccionistas. Y es que, si bien el F50 ya es uno de los Ferrari Entre las más codiciadas de la historia moderna, este ejemplar negro parece reunir todos los ingredientes para desencadenar una auténtica batalla de pujas. Sin embargo, este tiene una historia diferente, ya que ha cambiado de color en varias ocasiones.

Publicidad

Un Ferrari F50 negro, un privilegio casi inalcanzable

Cuando Ferrari lanzó el F50 en la década de los 90, la marca de Maranello fabricó tan solo 349 unidades. De ellas, la inmensa mayoría salió de fábrica en el tradicional color Rosso Corsa. Los demás colores son extremadamente raros: 31 unidades en Giallo Modena, 8 en Rosso Barchetta y solo 4 en Argento Nürburgring. Pero la verdadera leyenda gira en torno a los F50 negros. Al parecer, solo se entregaron cuatro coches de serie en el color Nero DS.

En otras palabras, tener un F50 negro es prácticamente imposible. Los cuatro ejemplares originales se conservan celosamente en colecciones privadas desde hace muchos años y prácticamente nunca salen al mercado. Esta rareza ha llevado a varios propietarios de F50 rojos a repintar su coche de negro para recuperar ese aspecto que se ha convertido en mítico con el paso del tiempo.

Publicidad

Este ejemplar pasó primero por Japón, primero en rojo y luego en blanco

El chasis número 106715 que hoy te presentamos no es un F50 cualquiera. Se trata del ejemplar número 244 fabricado por Ferrari. Aunque se fabricó en 1996, este coche se entregó nuevo en Japón en enero de 1998 a través de Cornes Motors, en Tokio, en color rojo. Según el historiador de Ferrari Marcel Massini, su primer propietario lo matriculó en la región de Sagami, al suroeste de la capital japonesa.

Unos años más tarde, la historia da un giro inesperado. El F50 es avistado en la región de Kobe, completamente repintado de blanco. Una transformación ya de por sí muy inusual para un modelo tan exclusivo. En aquella época, este Ferrari podría incluso haber sido el único F50 blanco del mundo. Pero las modificaciones no se quedan ahí. El famoso preparador japonés Liberty Walk le instala llantas Enkei negras, modifica la rejilla trasera y repinta el difusor.

Luego en rojo y, por último, en negro

En 2015, el superdeportivo abandonó finalmente Japón para trasladarse al Reino Unido, donde lo adquirió un coleccionista. El coche volvió a pintarse de rojo. Al año siguiente, el coche obtuvo la certificación Ferrari Classiche. El expediente confirma entonces que el chasis, el motor V12, la caja de cambios y la carrocería son todos originales.

Publicidad

Poco después, el propietario decidió dotarlo de su aspecto actual: una elegante carrocería negra. Los trabajos se encargaron a Carrozzeria Zanasi, la empresa que también se encarga de la pintura de los modelos Ferrari Tailor Made que salen de fábrica. En definitiva, es difícil imaginar una transformación más cercana a un trabajo oficial de Ferrari. El resultado es espectacular.

Con menos de 26 200 kilómetros en el cuentakilómetros, la certificación Ferrari Classiche, su motor original y un aspecto único, este chasis 106715 reúne todos los requisitos para seducir a los coleccionistas más exigentes.

Así pues, este coche, que fue primero rojo, luego blanco, después rojo y finalmente negro, y aunque no sea uno de los cuatro F50 negros que salieron de fábrica, probablemente represente una de las pocas oportunidades de acercarse a lo que más se le parece. ¡No te lo pierdas en la subasta del 16 de julio de 2026!

Publicidad

¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!

Deja tu opinión