Stellantis se suma al proyecto Bóveda de Donald Trump: 12.000 millones de dólares para protegerse de China

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Estados Unidos se prepara para dar un gran paso adelante en la guerra mundial por las materias primas. Frente al dominio chino de las tierras raras y los metales críticos, la administración de Donald Trump lanza el "Proyecto Bóveda", un vasto programa de 12.000 millones de dólares destinado a asegurar el suministro a las industrias estadounidenses. Entre los grupos que ya participan se encuentran StellantisEsto confirma la importancia de estos recursos para el futuro de la industria automovilística.

La reserva estratégica inspirada en el petróleo, pero dedicada a los minerales

Según informaciones de Bloomberg, el proyecto Vault se basa en la idea de crear una reserva estratégica de minerales, siguiendo el modelo de la reserva de petróleo estadounidense. El objetivo es proteger las cadenas industriales contra las crisis de abastecimiento, en un contexto de fuertes tensiones geopolíticas. El plan prevé hasta 10.000 millones de dólares en préstamos a largo plazo del US Export-Import Bank, complementados con 1.670 millones de capital privado. Estos fondos se utilizarán para adquirir y almacenar materiales críticos como cobalto, níquel, galio y tierras raras, todos ellos esenciales para los sectores automovilístico, tecnológico, aeroespacial y energético.

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Por qué participa Stellantis

La participación de Stellantis en el proyecto ilustra las crecientes preocupaciones de la industria automovilística mundial. En plena transición hacia los vehículos eléctricos, los fabricantes de automóviles dependen cada vez más de metales estratégicos, cuyo suministro controla ahora en gran medida China, sobre todo en lo que respecta al refinado. Junto a Stellantis, varios gigantes industriales ya se han sumado a la iniciativa, entre ellos General Motors, Boeing y Alphabet (Google). La presencia de dos grandes de la industria automovilística subraya hasta qué punto la volatilidad de los precios y el riesgo de escasez son ahora una amenaza directa para la producción de vehículos eléctricos e híbridos.

Impacto inmediato en los mercados de materias primas

El anuncio del Proyecto Bóveda no tardó en producir sus primeros efectos. Tres grandes casas comerciales de materias primas - Hartree Partners, Traxys North America y Mercuria Energy Group - se encargarán de comprar los minerales destinados a la reserva. A raíz de ello, las acciones de varias empresas estadounidenses especializadas en metales críticos se dispararon en las operaciones previas a la comercialización. El Consejo de Administración del Banco de Exportación e Importación aún tiene que aprobar formalmente el préstamo, que podría convertirse en el mayor jamás concedido por la institución. Donald Trump también tiene previsto reunirse con la consejera delegada de General Motors, Mary Barra, y con el magnate minero Robert Friedland, símbolo del vínculo estratégico entre la demanda industrial y la oferta de recursos.

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Para Stellantis, como para la industria del automóvil en su conjunto, el proyecto Vault forma parte de una batalla más amplia por la soberanía industrial en la era de la electrificación. Al asegurarse el acceso a materias primas clave, Estados Unidos pretende recuperar la ventaja frente a China y garantizar la continuidad de sus cadenas de producción. Queda por ver si esta iniciativa bastará para restablecer un equilibrio duradero en un mercado dominado desde hace años por Pekín.


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