Baterías Stellantis: fin de ACC en Italia, Samsung duda en EE.UU., pero otro proyecto clave avanza en Europa

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La ecuación industrial para Stellantis El mundo del coche eléctrico está cambiando radicalmente. En el espacio de unos días, dos grandes informaciones han reconfigurado la estrategia del Grupo en materia de baterías: el abandono oficial de la gigafactoría ACC de Termoli (Italia) y las dudas que rodean la asociación americana con Samsung SDI. Dos continentes, dos situaciones y un mismo hilo conductor: la energía eléctrica es cara.

Termoli: la gigafactoría europea que no existirá

Esta vez, no hay ambigüedad. Automotive Cells Company (ACC), la empresa conjunta de Stellantis, Mercedes y TotalEnergies, ha iniciado oficialmente conversaciones laborales para paralizar sus proyectos de gigafactorías en Alemania e Italia. Los emplazamientos de Kaiserslautern y Termoli ya estaban congelados desde mayo de 2024, pero la decisión es ahora definitiva.

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Según ACC, el mercado ha cambiado profundamente. El Grupo explica que necesita concentrar sus recursos para mejorar su competitividad y su madurez tecnológica, lo que hace insostenibles las inversiones previstas en estos dos países. Sin embargo, la planta francesa de Billy-Berclau/Douvrin sigue siendo el centro estratégico, lo que demuestra que el objetivo no es abandonar Europa del todo, sino reducir las ambiciones iniciales.

Para Stellantis, la prioridad ahora es evitar un choque social. El Grupo asegura a sus empleados de ACC que conservarán sus puestos de trabajo dentro de su perímetro industrial, y apunta a la llegada de una línea de producción de la caja de cambios e-DCT para 2026 en Termoli, acompañada de inversiones en nuevos equipos. Motores de combustión interna GSE compatibles con Euro 7 más allá de 2030.

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Pero en Termoli, la decisión va mucho más allá de la cuestión técnica de las baterías. Reaviva una preocupación más profunda: la de una transición industrial que nunca llega a buen puerto. Los sindicatos hablan de una emergencia nacional para la industria automovilística italiana. La región exige garantías concretas y pide a Stellantis que desempeñe un papel directo en el futuro de la planta. El Presidente regional, Francesco Roberti, se niega a que la región se someta a "decisiones de arriba abajo" y exige un auténtico plan industrial.

En Estados Unidos: la asociación con Samsung se vuelve incierta

Mientras Europa reduce sus ambiciones, Stellantis se replantea su estrategia en Estados Unidos. Según Bloomberg, el grupo está considerando la posibilidad de abandonar StarPlus Energy, la empresa conjunta de baterías con Samsung SDI. No se ha tomado ninguna decisión definitiva, pero el mero hecho de plantearse una salida muestra un cambio profundo. Después de más de 22.000 millones de euros en amortizaciones Stellantis intenta preservar su tesorería. El contexto político estadounidense, menos favorable a los coches eléctricos, refuerza esta prudencia.

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El Grupo ya ha abandonado otra empresa conjunta de baterías en Canadá con LG Energy Solution, vendiendo su participación por sólo 100 dólares mientras sigue comprando células. El objetivo es claro: asegurarse el suministro sin incurrir en costes industriales.

España, nuevo pilar de la estrategia europea de baterías

Mientras los proyectos occidentales se ralentizan, otro avanza a gran velocidad. En Aragón, cerca de Zaragoza, la gigafactoría que se está desarrollando con la china CATL entra en una fase concreta. Con una inversión de más de 4.000 millones de euros, una capacidad final de 50 GWh y hasta un millón de baterías al año de aquí a 2028, el proyecto se sitúa ahora en el centro de la estrategia eléctrica europea de Stellantis. Aproximadamente 2.000 técnicos chinos participarán en la construcciónSe esperan 3.000 empleos locales.

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La elección de España no fue casual. El emplazamiento automovilístico es uno de los más eficientes de Europa, los costes laborales son más competitivos y la energía es mayoritariamente renovable y barata. Sobre todo, la tecnología LFP de CATL permite producir baterías más baratas, esenciales para los futuros coches eléctricos urbanos del grupo.

En pocos meses, la estrategia de baterías de Stellantis ha cambiado. El objetivo ya no es producir en todas partes, sino allí donde siga siendo económicamente viable. Europa pierde una gigafactoría italiana, Estados Unidos se vuelve incierto y España, en asociación con China, adquiere protagonismo. En lugar de una autonomía industrial total, Stellantis parece decantarse ahora por un enfoque pragmático: menos fábricas, menos riesgos financieros, pero socios sólidos para seguir siendo competitivos en el precio de los coches eléctricos.

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