
Al margen del Salón del Automóvil de Detroit, el Director General de StellantisAntonio Filosa, pronunció un discurso muy esperado por los mercados financieros estadounidenses. Tras las tranquilizadoras palabras sobre estrategia y ejecución, destaca una idea fuerza: la cartera de marcas del Grupo podría reorganizarse radicalmente en Estados Unidos, aunque ello implique prescindir de algunas marcas italianas.
2026, el año de la verdad para Stellantis
Nombrado Director General la primavera pasada, Antonio Filosa no intentó disimular la urgencia de la situación. Ante los inversores, describió 2026 como "el año de la ejecución", cuando Stellantis tendrá por fin que convertir las promesas en resultados concretos. El grupo nacido de la fusión de FCA y PSA sale de varios años difíciles en Norteamérica, marcados por la caída de los volúmenes y de la cuota de mercado. Las cifras son contundentes: entre 2021 y 2024, las ventas de Stellantis en Estados Unidos cayeron un 27 %, lo que llevó al grupo del cuarto al sexto puesto del mercado.
Estados Unidos como prioridad
En su discurso en Detroit, Filosa confirmó una reorientación deliberada hacia las marcas más rentables y más reconocidas por los clientes estadounidenses: Jeep y Ram. Esta elección va acompañada de un cambio de tono sobre los vehículos eléctricos, con un enfoque más pragmático que el adoptado por el anterior CEO, Carlos Tavares. Sin negar la transición energética, Stellantis quiere ahora alinearse más estrechamente con la demanda real del mercado americano, todavía ampliamente dominado por los motores de combustión y los híbridos. El objetivo es también responder a un problema central: el precio medio de los coches nuevos en Estados Unidos, que roza ya los 50.000 dólares.
Modelos más accesibles
Uno de los pilares del nuevo plan es la asequibilidad. Filosa habló de un auténtico reajuste de precios y de la posible llegada de nuevos modelos por debajo de los 30.000 dólares. Ya se ha confirmado un pick-up Ram de tamaño medio para 2026, mientras que el proyecto de un Jeep eléctrico de 25.000 dólares, soñado durante la era Tavares, parece ahora abandonado. Esta reorientación de productos y precios implica automáticamente una racionalización de la gama. Y es precisamente en este punto donde resurge la cuestión de las marcas italianas.
Fiat y Alfa Romeo, en la cuerda floja
Preguntado por el futuro de la cartera de marcas, Filosa no descartó una reorientación regional, citando concretamente Fiat y Alfa Romeo como marcas con dificultades en Estados Unidos. La información fue confirmada por la CNBC, que informa de que el CEO está considerando una reducción o reorganización geográfica de las marcas de bajo rendimiento. Las cifras de 2025 avalan esta hipótesis. Alfa Romeo matriculó sólo 5.652 vehículos en Estados Unidos, lo que supone un descenso del 36 %. El país, que fue el segundo mercado de la marca, es ahora el cuarto del mundo. Sin previsión de nuevos modelos importantes antes de 2027, aparte de un Tonale rediseñado, la situación no parece que vaya a mejorar a corto plazo.
La situación es aún más difícil para Fiat. En 2025, la marca sólo registró 1.321 matriculaciones en Estados Unidos, un volumen casi simbólico. El lanzamiento del Fiat 500 eléctrico, producido en Mirafiori e impulsado por el anterior equipo directivo, fue un fracaso estrepitoso. Aparte del 500, la gama Fiat ya no responde a las expectativas del mercado americano, dominado por los SUV y los vehículos de gran tamaño. Y el hecho de que ver Fiat estudia importar Topolinos te hace sonreír...
Opciones más racionales que ideológicas
Filosa se cuidó de señalar, sin embargo, que Stellantis quiere "permanecer unido". La idea no es desmantelar el grupo, sino adaptar su presencia a las realidades locales. En un mercado estadounidense bajo presión, concentrar la inversión en Jeep y Ram parece una opción más racional que ideológica. La próxima jornada de mercados de capitales, prevista de aquí a junio, será decisiva. Tendrá que aclarar si Fiat y Alfa Romeo mantendrán una presencia, aunque pequeña, en Estados Unidos, o si Stellantis retirará progresivamente sus marcas italianas del mercado norteamericano. Una cosa es segura: para Antonio Filosa, 2026 no será el año de las medias tintas.
También están Jeep, Ram y Dodge. Por no hablar del Charger y el Challenger, dignos herederos de los muscle cars MOPAR del apogeo del Grupo Chrysler.
De hecho, sería prudente retirar Alfa y Fiat, cuyas gamas ya no corresponden en absoluto a los gustos americanos, y, por otra parte, redoblar la apuesta por Maserati, para quien este mercado estratégico en el sector del lujo es la clave para reconquistar el mercado.
En Stellantis, cambiamos de opinión como de camisa, pensamos que el Giulia eléctrico y el Stelvio 100% se venderán, luego retrocedemos tardíamente hasta el punto de tener que retrasar el lanzamiento de nuevos modelos, tenemos una gama insuficiente para Fiat y Alfa Romeo, tampoco renovamos la gama Maserati, no hacemos publicidad y nunca sabemos adónde vamos. Una pena, sobre todo porque el mercado norteamericano no era insignificante.