
Los visitantes del Petersen Automotive Museum de Los Ángeles se llevaron una agradable sorpresa: un rugido procedente de Italia, firmado V12. El museo acogió recientemente una Lamborghini Aventador, pero no un Aventador cualquiera. Detrás de este Lamborghini Aventador blanco casi corriente de 2011 se esconde una historia digna de una novela de espionaje automovilístico.
Porque este Aventador es, sencillamente, el primero en pisar suelo estadounidense. Incluso antes de la presentación oficial del modelo en 2011, Lamborghini había enviado este coche único a Estados Unidos para... reuniones secretas. Nueva York, Miami, Los Ángeles: en el mayor de los silencios, unos pocos clientes cuidadosamente seleccionados pudieron ver en primicia lo que se convertiría en uno de los mayores éxitos de la historia de Sant'Agata Bolognese.

Pero la misión del Aventador no se detuvo ahí. Auténtica navaja suiza al servicio de la marca, ha sido a su vez coche de prensa, herramienta de formación técnica, soporte de marketing e incluso participante en pruebas de circuito. En resumen, se ha convertido en un componente clave del lanzamiento del superdeportivo.

El legendario Aventador.
Presentado oficialmente en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2011, el Aventador LP 700-4 sustituyó al Murciélago y marcó un punto de inflexión para Lamborghini. Su motor V12 atmosférico de 6,5 litros desarrollaba 700 CV y catapultaba al coche de 0 a 100 km/h en solo 2,9 segundos, con una velocidad máxima superior a 350 km/h. Además, su chasis monocasco de carbono -una primicia en la marca- aportaba ligereza, rigidez y seguridad, estableciendo nuevos estándares para los supercoches.
De 2011 a 2022 se produjeron más de 11.000 unidades, convirtiendo al Aventador en el V12 más vendido de Lamborghini, con variantes cada vez más radicales: Aventador S, SV, SVJ, sin olvidar los exclusivos Veneno y Centenario.
Ahora en el museo, para que no lo olvidemos
Hoy, este primer Aventador americano se expone en "The Vault", la ampliación subterránea del Petersen Automotive Museum. Andrea Baldi, CEO de Lamborghini Americas, se mostró encantado con esta elección: "Este Aventador ha encontrado un hogar especial donde los entusiastas pueden admirar toda una página de la historia de la marca."
Así que si está de paso por Los Ángeles, mantenga los oídos bien abiertos en los pasillos del museo del automóvil Petersen: ¡se dice que aún puede oírse el eco de su V12!