Este hombre adora su Ferrari, pero decide venderlo porque cuesta demasiado: su balance sin filtros

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Vender un Ferrari nunca es un gesto trivial. Menos aún cuando se ama profundamente. Y sin embargo, ésa es exactamente la decisión que tomó este propietario, tras varias semanas de dudas, cálculos y reflexión personal. En un vídeo grabado a lo largo de mucho tiempo, nos cuenta sin filtros por qué decidió finalmente desprenderse de su Ferrari, a pesar del apego emocional, y sobre todo cuánto le costó realmente esta pasión.

Una decisión meditada

Desde hace varios meses, el hombre se encuentra en un estado de profunda reflexión. Pocos vídeos, pocas noticias y, sobre todo, una sensación persistente: la de tener que tomar decisiones más razonables. Se acerca el invierno, el Ferrari no se conduce mucho, a veces nada durante varias semanas, y sin embargo sigue costando mucho dinero. Seguro, garantía, impuestos, localizador GPS... incluso parado, el coche se traga miles de euros. La idea de venderlo no es nueva. Ya se había planteado antes de las vacaciones, pero nunca se materializó. Esta vez, el razonamiento es más frío: conservar el coche hasta la primavera significa pagar varios meses de gastos suplementarios, incluida una costosa extensión de garantía. Así que la cuestión es sencilla: mantener el coche dormido o emplear el dinero en proyectos más importantes.

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Al principio, las conversaciones son largas e inciertas. Corredores, llamadas perdidas, contactos que desaparecen. Entonces, casi por casualidad, un corredor se acerca a través de TikTok, con una oferta sorprendentemente alta. Una propuesta lo suficientemente seria como para que el propietario volviera a su concesionario Ferrari habitual. Y contra todo pronóstico, el concesionario igualó el precio. A ese precio, no tenía mucho sentido negarse. La decisión se tomó rápidamente: el Ferrari se vendería inmediatamente, mucho antes del plazo previsto inicialmente.

La emoción es palpable. Habla de "días tristes pero felices". Tristes, porque es el final de una pequeña era personal. Felices, porque el precio obtenido es mucho mejor de lo esperado y evita gastos inminentes: varios miles de euros en garantías, seguros superiores a 2.000 libras, sin olvidar el impuesto anual y los gastos accesorios.

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El día de la venta, el ritual es casi banal, pero lleno de significado. Vaciar el coche, retirar los objetos personales, desenchufar el cargador y darle un último arranque en frío. El último sonido del motor, el último viaje al concesionario. Aunque repita que "es sólo un coche", el apego es evidente. Una vez allí, el Ferrari se somete a las comprobaciones técnicas habituales. Se detecta un pequeño problema mecánico, pero la garantía lo cubre, sin repercusión en el precio de compra. Se cierra la venta, se paga y se devuelve el coche... en Uber.

¿Cuánto cuesta realmente un Ferrari en el día a día?

Esta es sin duda la parte más interesante de su relato: los hechos y las cifras, sin glorificaciones. En pocos años, ha sido propietario de dos Ferraris, uno de ellos 458 Spider entonces a 488 Araña. Sin entrar en los detalles del precio de compra, explica que, a pesar de una buena reventa, la pasión tiene un coste muy real.

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En unos cuatro años, entre amortización, mantenimiento, seguro, impuestos y rastreadores obligatorios, la factura total asciende a unas 40.000 libras (46.000 euros o 55.000 $). Es decir, casi 10.000 libras (11.500 euros o 13.600 $) al año. En el día a día, eso supone unas 225 libras a la semana, siempre que no haya averías importantes.

Partida de gastosFerrari 458 Spider (≈ 2 años)Ferrari 488 Spider (≈ 2 años)Coste total estimado
Deterioro≈ 10 000 £≈ 10 000 £≈ 20 000 £
Mantenimiento / reparaciones≈ £2.000 (fugas)≈ £4.000 (2 servicios)≈ 6 000 £
Seguros≈ £4.000 (2 años)≈ £4.000 (2 años)≈ 8 000 £
Rastreador (seguridad)≈ 6 600 £incluidos en la estimación global≈ 6 600 £
Impuestos / gastos varios≈ 500 £≈ 800 £≈ 1 300 £
Total estimado≈ 22 000 £≈ 18 000 £≈ 40 000 £

Pasar página

A pesar de todo, el hombre no se arrepiente de nada. Explica que cada libra que gastó mereció la pena, que tuvo suerte de vivir esta experiencia y que no se arrepiente. Pero también admite que a veces hay que priorizar. Un coche, por bonito que sea, no deja de ser un objeto. Otros proyectos más estructurales son ahora lo primero. La puerta no está cerrada para siempre. Ya habla de un posible regreso a Ferrari en el futuro, quizás con otra configuración, cuando el contexto sea más favorable.

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