
El Apollo Evo acaba de revelar un nuevo detalle en la parte trasera, donde la mecánica se vuelve casi orgánica. Su sistema de escape no se limita a evacuar los gases ardientes de un Ferrari V12: se muestra como una escultura viva, una maraña de tubos que evoca inmediatamente a una serpiente... o más bien a un dragón. Y con razón, no es un simple ensamblaje de tubos. Es probablemente uno de los escapes más fascinantes jamás diseñados para un hipercoche.
Sistema de escape impreso en 3D
Apollo no se ha conformado con optimizar un sistema de escape convencional. La marca alemana ha decidido superar los límites diseñando el sistema de escape de una sola pieza impreso en 3D más grande jamás fabricado. Fabricado a partir de una aleación de titanio de calidad aeroespacial, el conjunto está fabricado en una sola pieza, sin juntas visibles.

Se necesitan unas 123 horas de impresión para crear esta compleja estructura. El resultado es espectacular. Los tubos se entrelazan con una fluidez casi natural, como si hubieran sido moldeados por una fuerza orgánica y no por un ingeniero.
Una “piel de dragón”
Lo que llama inmediatamente la atención es su peculiar textura. Apollo la denomina “Dragon Skin”, una piel de dragón que recubre los conductos de escape. Cada tubo está adornado con un patrón de escamas finamente esculpido, que da al conjunto un aspecto biomecánico. El escape parece vivo, casi inquietante, como una criatura a punto de cobrar vida bajo el efecto del calor.


Pero detrás de esta estética radical se esconde una verdadera lógica técnica. Estas escamas no son sólo decorativas: ayudan a distribuir el calor de forma más uniforme por todo el sistema. Una ventaja crucial si se tiene en cuenta que el revestimiento cerámico aplicado puede soportar temperaturas de hasta 1.000 °C. Aquí, arte e ingeniería se convierten en uno.
Ferrari V12
Un sistema de escape como éste sólo podía ir acompañado de un motor a la altura. El Apollo Evo conserva el legendario Ferrari F140 V12, un motor atmosférico capaz de desarrollar más de 800 CV y alcanzar las 9.000 rpm. En un coche diseñado exclusivamente para la pista, cada detalle cuenta. El sistema de escape se convierte en un componente central, tanto por las prestaciones como por la experiencia sensorial. El sonido, el calor, la puesta en escena mecánica... todo se amplifica.

Esta elección también está en consonancia con la filosofía “dragón” de Apollo, ya evidente en los nombres de modelos personalizados como Red Dragon y Samurai Dragon. Con este escape, esa identidad adquiere una forma tangible.
Un hipercoche cada vez más extremo
El Apollo Evo no es sólo el sucesor del Intensa Emozione. Lleva aún más lejos el concepto de hipercoche radical. Más potente, más afilado, con un nuevo monocasco de carbono y una aerodinámica inspirada en los hipercoches de Le Mans, encarna una visión sin concesiones de las prestaciones.



Y como para subrayar su exclusividad, sólo se fabricarán diez ejemplares, todos destinados a la pista. Las primeras entregas son inminentes, y cada uno de estos coches llevará este inusual sistema de escape como una firma visual.