Maserati ya prepara una versión mejorada de su SUV para impulsar las ventas

Publicidad

Los últimos días han sido testigos de un aluvión de anuncios sobre la industria automovilística italiana, y el ambiente es claramente de reorganización. Tras los insistentes rumores en torno a Alfa Romeo y un posible regreso a la los futuros Giulia y Stelvio sobre una plataforma Giorgioseguido de la confirmación por parte de Stellantis de la ampliación del motor FireFly/GSE mucho más allá de 2030ha resurgido otro tema delicado: el de la Maserati.

El Grecale, el frágil pilar de la gama Maserati

Por el lado del Tridente, hay pocas certezas. Sabemos que la producción del GranTurismo y el GranCabrio ha abandonado Mirafiori y ha regresado a Módena, todo un símbolo para la imagen de la marca. Por lo demás, el futuro industrial de Maserati sigue sin estar claro. Sin embargo, una cosa es segura: su único SUV, el Grecalees ahora el centro de atención. Lanzado en 2022, el Grecale debía ser el modelo de la renovación, el capaz de aportar un mínimo de volumen sin renegar del ADN deportivo y lujoso de la marca. Cuatro años después, los resultados son contundentes. El éxito comercial esperado no se ha materializado y las cifras de producción hablan por sí solas.

Publicidad

Incluso para un fabricante que nunca ha reivindicado volúmenes masivos, la tendencia es preocupante. En 2025, se produjeron algo menos de 5.000 Grecale, de los que la versión eléctrica de 100 % supuso algo más de 4 % del total. La producción del SUV fue de 7.250 en 2024 y de 17.242 unidades en 2023.

Opciones técnicas ya desfasadas con respecto al mercado

La versión eléctrica de Folgore es una buena ilustración del problema. Lejos de ser un fracaso, llega sin embargo a un mercado que ha evolucionado muy rápidamente. Su arquitectura de 400 voltios y sus prestaciones de carga ya lo sitúan por detrás de competidores más modernos, sobre todo en términos de tiempos de carga y de eficacia global. Sobre todo, y este es quizás el punto más importante, los coches eléctricos no están donde los clientes esperan que esté Maserati.

Publicidad
maserati-grecale-folgore-blanco
Maserati Grecale Folgore

En el lado de la combustión, la situación no es mucho más sencilla. El motor de gasolina de cuatro cilindros y 2,0 litros no convence, sobre todo en el mercado americano, donde este tipo de motor no encaja con la imagen ni las expectativas locales. En cambio, el V6 Nettuno de la versión Trofeo cumple todos los requisitos en términos de prestigio y prestaciones, pero se enfrenta a normas fiscales cada vez más punitivas en muchos países. En un intento de limitar los daños, Maserati ha encontrado recientemente una solución de emergencia en Estados Unidos: ofrecer una versión V6 al precio de una versión de cuatro cilindros. Una señal fuerte, pero también indicativa de la presión que pesa actualmente sobre la marca.

Un "nuevo" todoterreno Grecale ya está en proyecto

En este contexto, nos enteramos de que, aunque se lanzará en 2022, ya se está preparando un nuevo Grecale. El SUV seguirá produciéndose en Cassino, pero no creemos que sea un modelo completamente nuevo. Todo indica que Maserati está trabajando en una profunda actualización, tanto estética como tecnológica, para hacer más atractivo su SUV sin partir de cero. Las vías que se están explorando son coherentes con los puntos débiles actuales del modelo. En particular, se habla de motorizaciones híbridas más eficientes para las versiones de cuatro cilindros, mejor adaptadas a las limitaciones fiscales y a las expectativas del mercado. Un Nettuno V6 electrificado también ayudaría a mantener una oferta fuerte en la gama alta, limitando al mismo tiempo el impacto de los impuestos. Por último, pero no por ello menos importante, una actualización importante para la versión Folgore, con el paso a la arquitectura de 800 voltios.

Publicidad

¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!

Publicidad

Deja tu opinión